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Los 90: La década de los animales con actitud

17 ENE 2018 / Nostalgia Pop

Los 90: La década de los animales con actitud

Piruetas radicales, explosiones, lentes de sol y comida chatarra. Crecer en los 90 significó ver a una serie de animales que vivían mucho mejor que nosotros


Si los millennials tienen como héroes a sus influencers y personas llenas de vidas maravillosas que pasan a través de sus redes sociales, en los 90 la cosa era un poco más extraña y complicada.

Ser un niño o adolescente noventero significaba tener como modelo de roles a un grupo diverso y cada vez más extraño de animales con actitud, nombre con el que se conoce al género utilizado en esa época en la que un grupo de animales podía ser protagonista de series de acción, decir frases cool y quedar como el más popular del lugar.

¿Por qué eran animales y no personas como nosotros? Nunca lo entenderé bien. Lo cierto es que en los 90, los perritos no sólo no le tenían miedo a los fuegos artificiales sino que hacían explotar edificios con un riff de guitarra de fondo.

Este es un tributo a ese extraño zoológico de personalidad, rock y guitarras, ese que tuvo a toda una generación admirando a criaturas antropomórficas en lugar de sus propios compañeros

Las Tortugas Ninja

Junto con Sonic el Erizo, son los embajadores por excelencia del concepto de animales con actitud. Si bien la serie es técnicamente de los 80, fue en los 90 cuando explotó, sobre todo en nuestro país y con la llegada de las películas de live action que consagraron a este grupo de cuatro tortugas adolescentes mutantes como grandes ídolos de la juventud.

Las Tortugas Ninja dominaban a la perfección el género de los animales radicales, con sus frases y bromas en cada momento y las personalidades de sus personajes.

Miguelangel era el fiestero, Rafael el rudo de la banda, Leonardo era el líder y por su espada todos querían ser Leonardo, y hasta el más fome del grupo, Donatello, era un genio de la tecnología, lo cual también lo hacía una persona admirable.

Guiados solo por el maestro Splinter y comiendo pizza todo el día, estoy seguro que más de alguno se preguntó qué es lo que había que hacer para terminar viviendo con la piel verdosa y en una alcantarilla.

Sabemos que no fueron las primeras, pero si fueron las mejores, y probablemente la razón por la que el resto de los integrantes de esta lista se terminó creando y haciendo popular. Simplemente todos querían ser las siguientes tortugas ninja.

Los Street Sharks

Cuatro hermanos, hijos del profesor Bolton, son capturados por el Profesor Paradigma para probar una nueva máquina que es capaz de combinar el ADN de las personas con la de seres acuáticos para crear nuevas creaturas. El malvado profesor Paradigma quiere usar esta tecnología para crear un super ejército, pero en su esfuerzo terminó creando a sus mayores némesis: Los Tiburones del Asfalto.

Así es que como los hermanos Bolton, un grupo de adolescentes amantes de la pizza, las patinetas, las motos y los deportes, se convierte en Ripster, un tiburón que puede masticar acero, Jab, un tiburón martillo que usa su cabeza como, bueno, un martillo, Streex, un amante de la velocidad y Big Slammu, capaz de romper el piso con sus puños.

Cuando la serie llegaba a su fin, hicieron en relevo a un grupo de dinosaurios extraterrestres llamados los Dino Vengers, que luego saldrían en la serie Extreme Dinosaurs, pero nunca llegaron a tener el mismo impacto que estos escualos adolescentes.

Los Motorratones de Marte 

Piensen por un segundo en cómo debe haber sido la reunión creativa que motivó a la creación de esta serie: Un trío de ratones marcianos tienen que huir de su planeta natal luego de una suerte de apocalipsis ecológico.

Obviamente lo más cercano era llegar a La Tierra y específicamente a Chicago, ciudad donde Vinnie, Modo y Throttle darán rienda suelta a su estilo de vida de motocicletas, chaquetas de cuero, lentes oscuros y mucha destrucción.

Esta idea, que hoy puede sonar ridícula hasta para los estándares de Netflix, era precisamenta lo que se necesitaba en los 90, y durante 3 temporadas, los Motorratones de Marte se dedicaron a combatir frente al codicioso señor Limburger acompañados de la que quizás sea la única frase de estas series que le logra ganar al clásico Cowabunga de las Tortugas: “¡Salchichas y Rock n’ Roll”. 

Puntos extra por ser una de las series clásicas para iniciarse en el movimiento furry, pues he escuchado de historias de personas que realmente miraban los músculos y los tatuajes de estos ratones con otros ojos.

Los SWAT Cats

¿Acaban de ver lo mismo que vi yo? En un minuto de introducción vimos monstruos gigantes, una copia de Godzilla, dinosaurios, un mago oscuro, tanques en medio de la ciudad, y dos mecánicos que justo al medio de un solo de guitarra se montan en un avión de combate para salvar a lo que parece ser Nueva York.

Los SWAT Cats fueron la gran apuesta por el género de los animales con actitud de Hannah Barbera, el estudio que nos regaló grandes animales parlantes como El Oso Yogui, Huckleberry Hound Tiro Loco McGraw, todas series pioneras en el género de los animalitos, pero que de actitud radical, no tenían nada.

Una de las diferencias de los SWAT Cats con respecto a otras series, es que no se desarrollaba en nuestra realidad sino que en un mundo paralelo habitado por gatos llamado MegaKat, en donde dos ex cadetes militares llamados T-Bone y Razor que trabajaban como mecánicos, decidieron construir su propio avión de combate llamado Turbokat usando desechos.

La serie fue abruptamente cancelada, aunque el 2015 se hizo un Kickstarter para hacer un revival de la serie, el cual hasta el momento no ha producido nada. En esta pasada, los ratones nuevamente le ganaron a los gatos.

Denver, El último Dinosaurio

Ya, puede que esté haciendo algo de trampa acá porque Denver, El último Dinosaurio no es de los 90, sino que del 89 y además no muchos consideran a los dinosaurios como animales sino que como… dinosaurios. Pero no podemos negar el derroche de actitud que tenía este estegosaurio rockero, que usaba lentes de sol y además andaba en skate.

Denver es descubierto por un grupo de cuatro adolescentes multirraciales, quienes no sólo lo hacen rápidamente su amigo, sino que también se darán cuenta de que la única forma de terminar siendo populares es explotando la figura del pobre Denver. Una historia mucho más triste que la del Dinosaurio Anacleto, si nos ponemos a pensar bien.

Los Campeones

¿Podía Disney estar fuera de esta moda? Por supuesto que no. En 1996, la empresa del ratón Mickey quiso matar dos pájaros de un tiro: sacar una serie de animales rudos pero también deportistas, colgándose del éxito que estaba teniendo Space Jam.

Así es que decidieron tomar la licencia de los Mighty Ducks, la mascota del equipo de Hockey de Anaheim Ducks para crear una serie basada en un grupo de patos antropomorfos que de alguna forma eran expertos en jugar hockey y que llegan a la Tierra a través de un portal, teniendo que dividir su tiempo entre salvar el mundo y ganar sus partidos de hockey.

Probablemente habrían durado más de una temporada de haber escogido un deporte más conocido que el hockey sobre hielo, o habiéndose asociado con el Michael Jordan del hockey, sean quien sea esa persona.

 Los Gatos Samurai

En aquellas épocas de Nubeluz, Mega emitió esta alocada serie de Tatsunoko Productions que mezclaba tres cosas que solo un genio puede amarrar de la mano: pizza, gatos y acción samurai con mechas.

Esta serie, la última de esta revisión, nos presentaba las aventuras de un grupo de repartidores de pizza que tenían que salvar al Pequeño Tokio de las ocurrencias de aquel que quería usurpar el poder: el primer ministro, ¡El Gran Quesote!. Un villano muy particular porque explotaba de enojo, pero también se inclinaba por el travestismo y coqueteaba con la gente que tenía a su cargo.

Speedy Ceviche, Polly Esther y Guido Anchoa eran estos felinos con armaduras y su canción es ideal para cerrar con entusiasmo… y decisión. ¡Son los Gato Samurai!

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