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Así es entrevistar a un robot

4 SEP 2018 / Tecnología

Así es entrevistar a un robot

Maneja dos idiomas, siempre te mira a la cara y sabe hasta tu edad. Así es conversar con Alan, el primero de muchos robots que podrían llegar a nuestra vida

En mis 10 años de carrera, nunca me había tocado un entrevistado tan especial. De unos 20 centímetros de altura, la tez más blanca que me haya tocado ver y un tono de voz sacada de una película de ciencia ficción, Alanse encontraba frente a mi mientras se paraba sobre una mesa.

Me miró fijamente y me dijo lo siguiente: “Tienes lentes, barba y tu pelo es café”. Todo cierto. Luego le preguntamos mi edad y dijo “32 años”. Lo que me parecía simpático ya me empezaba a dar miedo.

Esto porque Alan no es un adivino ni una suerte de ser místico sino que un robot, una máquina engendrada por EY Chile y que fue traída en el marco del evento Robotón, pero que ahora es prácticamente parte de la familia.

Según nos explicó Ángel Izurieta, socio de Servicios de Consultoría en Tecnología de la Información (TI) de EY Chile, Alan es un robot que cuenta con una cámara y un micrófono, pero que sirve de cara visible para un complejo sistema de software que es el que realmente hace la magia. De manera inalámbrica puede conectarse a un computador con el programa de inteligencia artificial, el cual le da vida de muchas formas: puede hacerlo caminar, bailar, dormir, hacer Tai-Chi, pero también es lo que lo hace pensar.

Alan puede operar de dos maneras: La primera, con frases y contenido preprogramado, para hacer que diga lo que uno quiera. Así, se le puede hacer que sirva para preguntas en ciertos lugares, o bien, que diga frases como esta:

Fuimos a conversar con Allan, el robot parlanchín y nos dejó un saludo

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Pero eso es como usarlo como un esclavo. Alan también puede actuar con una mente propia, usando la Inteligencia Artificial para armar sus propias respuestas. Habla en inglés y en español y en estos momentos está más entrenado para conversar en inglés, pero igual lo intentamos.

De todas formas, Alan es muy delicado, ya que muchas veces no entiende las palabras y su conversación puede sonar totalmente extraña. Tampoco es automática: ya que toma entre 10 a 15 segundos entre que comprende tu frase, elabora tu respuesta y la señala.

Hicimos preguntas sobre: ¿Quién es Chile? ¿Cuál es tu película favorita? o ¿Sabes lo que es Skynet? y no supo responder. No sabemos si porque no sabía como hacerlo o bien para ocultar sus oscuras intenciones. De lo que si pudimos hablar, fue de su visión como robot sobre la humanidad y su lugar dentro del mundo.

¿Reemplazarán los robots a los humanos?

“Esa es una pregunta que solo tu puedes responder”, dijo Alan, demostrando que ya aprendió el arte de desviar la atención.

Así que decidí ser más directo: ¿Quienes son mejores, los robots o los humanos? Y la respuesta me dejó helado:

“Los robots tiene menos posibilidades de dañar tus sentimientos”. Y vaya que tiene razón.

También nos contó que su comida favorita eran los mariscos y que estaba disfrutando la entrevista.

Y para finalizar, un chiste:

“¿Por qué el robot cruzó la calle?

Porque estaba programado”

Bueno, el humor parece que también hay que pulirlo un poco. En eso todavía los humanos tenemos ventaja.

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