*

Malas condiciones laborales habrían sido la clave en los problemas de Anthem

2 ABR 2019 / Videojuegos

Malas condiciones laborales habrían sido la clave en los problemas de Anthem

Un reportaje de Kotaku puso sobre el tapete una cultura de exigencias desmedidas antes del lanzamiento, lo que fue desmentido por el estudio BioWare.


El término “crunch” es ampliamente utilizado en las desarrolladoras de videojuegos y hace referencia a las horas extra que realizan los trabajadores en un período clave de culminación de un proyecto antes de su lanzamiento. No se trata de una u dos horas más al día, sino de que extensos períodos adicionales que ponen en jaque a los trabajadores de forma física, emocional y psicológica.

Por ejemplo, tras el lanzamiento de Red Dead Redemption 2, surgieron declaraciones que apuntaron a semanas en que los desarrolladores trabajaron hasta 100 horas. De ahí que los derechos laborales y el trato de las empresas de videojuegos hacia sus empleados ha estado sobre el tapete en el último tiempo.  Y el estudio BioWare, responsable de Anthem, ahora reciben los dardos.

Un reportaje de Kotaku indicó que los problemas de Anthem, un videojuego cuestionado desde su lanzamiento, están relacionados a las malas condiciones laborales en el estudio. Tomando como base declaraciones anónimas, la publicación indicó que esos problemas también se registraron en Dragon Age: Inquisition y Mass Effect: Andromeda.

Aunque la desarrolladora ha intentado, a través de diversos comunicados, minimizar la mala recepción tanto de la crítica especializada como de los gamers, ya que no pocos sostienen que el videojuego fue lanzado antes de estar en buenas condiciones, las nuevas críticas apuntan a problemas del motor de juego Frostbite, utilizado por la compañía EA, además de mal manejo de los líderes y equipos sin trabajadores suficientes.

En ese escenario, la denuncia indica que varios desarrolladores de Anthem tuvieron que recibir extensas licencias médicas, de hasta tres meses, y algunos ni siquiera volvieron a sus puestos de trabajo debido a las condiciones que debían enfrentar. La situación habría afectado inclusive a los desarrolladores más experimentados.

En el fondo de la crítica está la “cultura del crunch” de los estudios, quienes han adoptado extensas horas extra para cumplir las fechas límite fijadas en base a las necesidades de lanzamiento y los objetivos económicos de las compañías que publican los videojuegos. Según el reporte Kotaku, se instaló como una tradición al interior de BioWare el comenzar un lento desarrollo de los videojuegos y acelerar la marcha cuando el lanzamiento ya está casi encima.

A través de una publicación oficial, BioWare desmintió los problemas en el desarrollo de Anthem y explicaron que no hubo quejas durante el mayor período de exigencia ante el lanzamiento. “Nosotros pusimos un montón de foco en una mejor planificación para evitar el “tiempo de crunch” y no fue un tema importante en el feedback de nuestros análisis posteriores internos”, explicaron.

Aunque BioWare fustigó a Kotaku, asegurando que su reporte “no hace de nuestra industria y trabajo algo mejor”, las críticas en contra del estudio han dado pie a comentarios que no desaparecerán tan fácilmente.

Seguir leyendo