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Los cómics son para TODOS: Artistas se unen contra el Comicsgate

29 AGO 2018 / Comics

Los cómics son para TODOS: Artistas se unen contra el Comicsgate

El acoso que recibió la viuda de Darwyn Cooke finalmente provocó que prominentes autores de las principales editoriales condenasen al "movimiento".


Durante los últimos años, como contraparte de la polémica que se instaló en los videojuegos, la industria del cómic también ha generado discusiones en torno al “Comicsgate“, un movimiento caracterizado por miembros que atacan lo que consideran como una “diversificación forzada” de las temáticas y personajes en los cómics de las grandes editoriales, especialmente en Marvel y DC Comics.  “¿Thor ahora es una mujer? ¡Pues será el peor cómic del mundo!”, exclamaron con profecías que nunca se cumplieron.

Dicha cruzada generalmente ha dado pie a ataques orquestados contra mujeres, minorías sexuales, creadores que provienen de minorías étnicas en Estados Unidos o a los “social justice warriors” (SJW), un término utilizado también como insulto en contra de todos aquellos que no comparten las ideas de los “comicsgaters” y, por ende, están a favor de la diversidad.

Su postura, que definen como una crítica válida, incluye además actos como la destrucción de cómics o el acoso a través de redes sociales que provocaron, por ejemplo, que la escritora de Mockingbird cerrara su cuenta de Twiter en 2016. No fue la única.

La siguiente foto deHeather Antos, editora de Marvel, dio pie a un acoso que catalogaba a sus colegas de “poseras chicas geek falsas”, “estereotipos de SJW” y responsables de que “las ventas estén en retrete”.

De la felicidad a la decepción, en menos de dos días.

Pero el tema ahora volvió al tapete tras el acoso que sufrió Marsha Cooke, viuda del dibujante Darwyn Cooke, quien salió en defensa de las posturas del  célebre ilustrador. Tras más de dos años de ausencia de redes sociales, Marsha respondió a individuos pro-Comicsgate que compartían una entrevista que Darwyn realizó en 2010, en la que aparentemente se oponía a que lesbianas aparecieran en cómics.

En la entrevista, el creador de Justice League: La Nueva Frontera explicaba que no quería ver “personajes que han sido heterosexuales por 60 años convirtiéndose en lesbianas en una noche porque los creadores son demasiado estúpidos para dar con algo decente“.

Sin embargo, Marsha Cooke (@Nicest_Girl_Evr) aclaró que Darwyn solo estaba en contra de los “cambios retroactivos de sexualidad como promoción de ventas” y que, más aún, lamentó esa entrevista ya que su objetivo era apuntar a la necesidad de “crear nuevos personajes, incluyendo los homosexuales”.

Asimismo, Cooke dijo que su marido “odiaba la misoginia, la homofobia y el racismo”. Y ese tipo de aclaraciones motivó ataques de parte de lectores de cómics que Marsha terminó catalogando de “niñatos”.

En ese escenario, múltiples escritores y dibujantes de las principales editoriales de Estados Unidos salieron en defensa de Marsha Cooke, finalmente concretando críticas mainstream contra el Comicsgate.

Jeff Lemire, uno de los escritores más prolíficos, populares y elogiados de la actualidad, rayó la cancha expresando que: “Comicsgate está basado en el miedo, intolerancia, fanatismo e ira. Los creadores de cómics que actualmente están emergiendo son demasiado talentosos, inteligentes y ruidosos para ser derrotados por esta gente débil. Es hora de que todos comencemos a defendernos el uno al otro“.

El dibujante Bill Sienkiewicz, a través de Facebook, expresó que colectivamente Comicsgate es un clan (potencialmente con una K como la del KKK). “Sea cual sea el nombre que le den a su unión, no son Los Vengadores. Simplemente son un montón de pendejos“, disparó. “Paren de ser los tíos raros misóginos y racistas llegando a reuniones y meando en la ponchera para refutar su posición beta”, agregó.

No fueron los únicos y rápidamente se concretó un mantra: “los cómics son para todos“.

En definitiva, que importantes artistas del cómic se unan para dejar en claro que el Comicsgate no es aceptable, también sirve para minimizar a este “movimiento” como un grupo de odio, caracterizado por frustrados lectores conservadores que probablemente nunca se han informado que, por ejemplo, personajes tan longevos como Superman vienen peleando contra el racismo y la discriminación en pro de la diversidad desde que el mundo estaba sumergido en una guerra de alcance mundial.

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