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El Ataque de los Clones es la película de Star Wars más olvidable

16 DIC 2019 / Cine

El Ataque de los Clones es la película de Star Wars más olvidable

La segunda entrega de las precuelas dejó muy poco para la posteridad, lo que de por si es el mayor pecado para una producción de la saga.


Cuando se estrenó el Episodio 2 de Star Wars, existía ya el consenso sobre los problemas que marcaron al inicio de las precuelas. Por eso se esperó un cambio de timón importante, con una historia que dejase de lado no solo a Jar Jar Binks, sino que también al foco por dar con una nueva generación de seguidores que imprimió George Lucas en su reinvención galáctica.

El resultado de ese intento fue El Ataque de los Clones, un episodio que aportó muy poco a la historia general y que dejó instalada una idea: esta película pudo haber sido una cortina de texto.

Comenzando con un nuevo ataque contra la diplomacia de Padmé Amidala, el Episodio 2 instala a un joven Anakin Skywalker junto a la ahora senadora de Naboo en un lugar paradisíaco, mientras Obi-Wan intenta dar con una conspiración que involucra al cazarrecompensas Jango Fett y la solicitud republicana para crear un ejército de clones en el planeta Kamino. Obviamente en eso están involucrados los Sith.

Aunque la sola idea de su título convocaba a uno de los sucesos más míticos de la historia de la saga, las guerras clon, esta secuela terminó quedando restringida a una mera anécdota para la gran historia general.

Sí, esta es la película en la que Anakin y Padmé se enamoran y comienza el conflicto bélico, pero no hay sustancia en la forma en que se establece su premisa. Ni siquiera el ver por primera vez peleando a Yoda o la prestancia del gran Christopher Lee interpretando al Conde Dooku la sacan de ese entuerto.

Sumen en el camino la infamia de la escena de la pera digital o la secuencia en la fuente de soda galáctica, que batalla contra aquella idea que plantea que Star Wars siempre busca crear cosas nuevas, y tendrán como consecuencia una producción que no deja casi nada y solo se queda en el intento por rectificar el camino. Es decir, solo escribiendo esto recordé que es aquí en donde se establecen los acercamientos de Ani con el lado oscuro al asesinar a moradores de las arenas.

A grandes rasgos, y fallando a la hora de intentar concretar una película mucho más arraigada en la tradición de Star Wars, ni siquiera su batalla final más masiva entre los jedis y las fuerzas separatistas logra sacarla de un reducto olvidable.

Lo que sí hay que rescatar es que, aunque hay quienes la califican como peor que La Amenaza Fantasma, al menos esta película se olvida de los midiclorians y eso ya es una avance. También es importante que el trabajo de actuaciones mejora notablemente respecto al Episodio 1, especialmente en lo que concierne a Ewan McGregor y Natalie Portman, e intentan finalmente profundizar la relación entre Obi y Anakin que en la primera película cometieron el error de convertir en algo casi inexistente.

Obviamente al centro de todo está Hayden Christensen, cuyo trabajo deja bastante que desear, pero que también es tan olvidable, que fue fácil de reemplazarlo por otro actor en las series animadas de las Guerras Clon. Todo eso vuelve a su presencia como algo completamente olvidable, tal y como todo el resto de esta producción. Pero como esto es Star Wars, puede que ese también sea su mayor pecado.

Star Wars: El Ascenso de Skywalker, el final de la saga, se estrena este jueves 19 de diciembre en Chile.

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