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Coman tranquilos: La verdad acerca del cáncer y los berlines

4 SEP 2018 / Ciencia

Coman tranquilos: La verdad acerca del cáncer y los berlines

El tradicional dulce de manjar o crema pastelera fue enjuiciado por un estudio de la Universidad Católica que afirma que produce cáncer. ¿Es tan así?

Dicen que la ciencia arruina toda la diversión y esta semana, nuevamente se fueron en contra de uno de los pasatiempos favoritos de la gente: comer dulces. 

Esta semana fue el turno de los berlines, esa oda a la grasa, el azúcar y los carbohidratos que, ya sea en su variedad con manjar o crema pastelera, se han convertido en el favorito de niños y adultos que encuentran en él un oasis de sabor en los recreos, como postre o como junto a un delicioso café.

Pero todo este placer no puede venir gratis, y según un estudio del Departamento de Ingeniería Química y Bioprocesos de la Universidad Católica, los berlines poseen altos niveles de de un compuesto que se ha asociado en el desarrollo del cáncer. O sea, comer berlines podría producir cáncer.

Pero ¿qué tan cierto será? O bien, ¿cuántos berlines podré comerme antes de que me empiecen a quitar años de vida? Esa es la pregunta que Gabriel León, divulgador científico conocido como @GaboTuitero se respondió a través de un hilo en Twitter en el que deja bastante claro cuáles son las verdaderas dimensiones reales de este estudio.

El hilo, que invitamos a leerlo de manera completa pero que acá lo resumimos, explica que todo el vínculo entre los berlines y el cáncer proviene de una sustancia llamada acrilamida, que junto a la glicilamida son dos tóxicos dañinos que nos atacan a nivel genético, es decir, dañan nuestro ADN. Esto hace difícil hacer una medición sobre su daño real y su potencial cancerígeno, pero si se ha establecido un mínimo de consumo sobre el cual comienzan a aparecer daños medibles.

Este límite se llama BMDL10 la verdad es que es un límite bastante alto en comparación al aporte de acrilamida de un berlín. De hecho, y tal como lo demuestra el propio León en su cálculo, una persona debería comer 116 kilos de berlines al día para empezar a notar efectos cancerígenos notorios. Aunque, si uno come toda esa cantidad de berlines, el cáncer debiese ser el menor de sus problemas.

¿Significa esto entonces que hay chipe libre para comer berlines? No.

Como bien expone GaboTuitero, los berlines no son la única fuente de acrilamida que consumimos durante el día. Prácticamente en todas las cosas que, al momento de la cocción, se pongan de color café. Esto incluye desde el pan tostado hasta las papas fritas y por supuesto, el café. Y también, en el humo del tabaco.

Así que la respuesta al dilema es bien sencilla: no te puede dar cáncer sólo por comer berlines, a menos de que solo te alimentes de berlines. Pero sí este producto, junto a otras frituras pueden ir causando daño a lo largo del tiempo. El consejo, más allá de si dan cáncer o no es bajar el consumo de estos productos. Hacerlo de vez en cuando es seguro y nos asegurará una vida más larga para disfrutar de todo lo que quieras, pero si comemos como si no hubiese un mañana, la verdad es que no lo habrá.

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