*

Blanka: la sufrida historia del primer latino de Street Fighter

20 JUL 2017 / Videojuegos

Blanka: la sufrida historia del primer latino de Street Fighter

La bestia verde que representó a toda Sudamérica en Street Fighter 2 esconde en realidad un trágico origen y problemas bastante serios con su madre

Una de las gracias de los juegos de peleas es la posibilidad de tener diferentes personajes con los cuales identificarse. A veces por el nombre, otras veces por su ropa, pero quizás el primer dato que uno busca sobre un personaje de un juego de peleas es su nacionalidad.

Ver la bandera de tu país en un juego aumenta las probabilidades de sentirte identificado o al menos, tener un personaje por el cual hinchar. Y en ese sentido, la saga de Street Fighter ha sido de las primeras que llevó el concepto de los peleadores alrededor del mundo como su principal fuerte.

En la primera entrega del juego, las nacionalidades se repartían principalmente entre Asia, Europa y Norteamérica, pero nada más. Pero por lo menos South America aparecía escrito en el mapa.

Pero no fue hasta Street Fighter 2, el que todos recordamos, en que Capcom nos regaló a nuestro primer representante latino.

Mientras la entonces Unión Soviética se veía representada por el gran y poderoso Zangief, la India con un maestro del yoga y la dislocación de huesos de Dhalsim y China con la única peleadora del juego, la inmortal Chun-Li.

¿Y para los latinos? Nada mejor para representarnos que con una bestia verde que es el único de todo el juego que no parece humano.

A nosotros nos tocó Blanka.

Y antes de que se tiren encima como ratas, yo quiero separar al Blanka peleador del Blanka personaje. Separar las habilidades que nadie puede negar, de la historia y el carácter que le han dado al primer monstruito de la serie.

Cómo voy a estar en contra del dueño del mejor agarre de toda la serie: el vampirito.

El tema con Blanka es que quizás retrata de la manera más dura varios de los problemas del ser latinoamericano, sobre todo en relación a sus trancas familiares y sobre todo, a la relación con su madre, Samantha, quien marca la historia de principio a fin de esta criatura verde.

Blanka antes de Blanka

Para entender la psicología detrás de Blanka, debemos regresar décadas atrás, cuando Blanka no se llamaba Blanka sino que Jimmy, un pequeño niño brasileño, hijo de una buena madre llamada Samantha. Jimmy estaba viajando en un avión por razones desconocidas, el cual sufre un accidente y cae en medio de la selva. Jimmy sobrevive y se pierde, por lo que nunca es rescatado por las autoridades.

Las circunstancias de este accidente son aun desconocidas. Al comienzo se dijo que había sido un rayo que lo golpeó, lo que explicaría sus poderes eléctricos, pero luego también surgió la posibilidad de que el avión haya sido derribado por Shadaloo, la organización maligna liderada por M.Bison para gobernar el mundo.

Jimmy es adoptado por las criaturas del bosque y es criado como una bestia, con lo que adopta su popular estilo de pelea, que en realidad es su mecanismo de defensa. Más allá de eso, nada en la historia de origen de Blanka tiene mucho sentido.

El color verde de su piel proviene de la ingestión de plantas y hojas ricas en clorofila -como si todos los animales herbívoros fueran verdes-.

Sus poderes eléctricos tampoco tienen una explicación clara. Una teoría dice que son producto del accidente con el rayo que impactó el avión. Otra teoría dice que los ganó gracias a una dieta rica en anguilas eléctricas. Yo me quedo con la segunda, aunque tampoco lo intentaría.

Tampoco está claro en qué momento Blanka comienza a llamarse Blanka y deja de ser Jimmy, pero bueno.

Blanka ahora convertido en un ser de la selva, podría haberse quedado allí como una suerte de Tarzán eléctrico, pero la llegada de la civilización fue la que convirtió a la bestia en un Peleador Callejero.

Mi amigo Dan

La primera aparición cronológica de Blanka, como sabemos, ocurrió en Street Fighter 2, pero en cuanto a historia, su ingreso en el universo de Street Fighter ocurrió en una de las precuelas de la serie, en Street Fighter Alpha 3, que coincidentemente, es el juego más cercano a SF2 en cuanto a temporalidad.

La historia de Blanka explica que el ya estaba viviendo de manera muy pacífica en la jungla, hasta que un día, por ir a robar unas frutas, termina metido en el camión de un contrabandista, que es lo que hace que no solo conozca la civilización por primera vez, sino que comience a viajar por el mundo.

En la serie Alpha, el torneo de Street Fighter aun no se estaba realizando, por lo que Blanka en realidad solo viajaba y peleaba por supervivencia.

Esto, hasta que en uno de sus encuentros, se pilla con un viejo conocido para los jugadores, pero que hasta ese momento, no sabíamos que estaba relacionado con nuestro amigo brasileño.

Dan Hibiki se revela en este juego como el vínculo entre Blanka y el universo de Street Fighter. De hecho, lo llama por su nombre, Jimmy, el cual tampoco sabemos como es que obtuvo. Quizás, Blanka no sabe que se llama Blanka o Jimmy es una de las palabras que, como niño, dejó aprendidas antes de criarse en el Amazonas.

Lo cierto es que el vínculo entre Blanka y Dan es el que hace que Blanka haya adquirido una personalidad mucho más humana. Dan revela en el juego que Blanka le salvó la vida, una vez que él se perdió en el Amazonas, por lo que siempre estará en deuda con el. Es gracias a Dan que Blanka viaja por el mundo y aprender de la cultura humana. Es también, junto a Dan, que Blanka mejora sus técnicas de peleas y aprende inglés, lo que luego le permitiría ingresar al Segundo torneo de Street Fighter, y el comienzo de la verdadera historia detrás de Blanka.

Mommy issues

 

Un Blanka más maduro, más fuerte y con los mismos pantalones naranjos es con el que nos encontramos en Street Fighter 2, pero ahora, la bestia indomable tenía un objetivo: convertirse en el luchador más fuerte del mundo, gracias a las técnicas aprendidas con Dan.

Como sabemos, el torneo de Street Fighter era uan gran vitrina internacional, por lo que prácticamente todo el mundo sabía de él.

Es así como, viendo una de las transmisiones y noticias de las peleas, Samantha, la madre de Jimmy, reconocer a su hijo a lo lejos, a pesar de que la última vez que lo vio era un niño, que su piel era verde, su cabello naranjo y no lograba emitir más que gruñidos. Supongo que así funciona el instinto maternal.

Cuando Blanka derrota a Bison en la final, su madre había viajado a Tailandia para ver la pelea y acercarse a él una vez levantara el trofeo, en quizás una de las escenas más emotivas de todo Street Fighter.

Su madre corre y se acerca a hablar con el, mencionando su verdadero nombre: Jimmy.

Y a pesar de que Dan habla con Blanka como Jimmy durante toda su vida, el maldito engendro latino le hace la desconocida.

Acá es donde la gente de Capcom se cayó feo, porque la única razón por la cual Dan llama a Blanka como Jimmy es porque nosotros, como jugadores, sabemos que es su verdadero nombre después del final de Street Fighter 2, pero la historia de Alpha 3 ocurre antes, lo que genera una disonancia en la historia que, al único que deja mal, es a Blanka.

Bueno, el tema es que la única razón por la que Blanka le cree a esta señora que es su madre, es por la pulsera que todo este tiempo ha llevado el luchador en su tobillo. Una que supuestamente lleva desde chico, pero que misteriosamente también creció junto a el.

Luego de eso, el abrazo, llantos, música de fondo, felicidad.

Blanka ganó más que un torneo: una madre para su vida.

Y desde ese día, Blanka dejaría las peleas y se dedicaría a la vida familiar, viviendo a cuestas de su madre por siempre. O sea, el sueño del latino.

Si no me creen, entonces es porque no se han dedicado a ver que tenía preparado Capcom para Blanka en su, hasta ahora, última aventura.

El guerrero mamón

En Street Fighter 4, una nueva organización llamada S.I.N. quiere apoderarse nuevamente del mundo y pretenden organizar un torneo de peleas para encontrar a los guerreros más fuertes y clonarlos para enlistarlos en su propio ejército.

Así que mientas muchos de los enlistados en el torneo buscan evitar esta situación y destruir a los laboratorios de S.I.N., la motivación de Blanka para pelear en este evento es sencilla: sólo quiere hacer feliz a su madre.

Blanka originalmente escapa de su casa rumbo a Hong Kong porque sufría al ver como el pueblo donde estaba viviendo lo rechazaba, y eso, hacía sentir mal a su madre. Así que en lugar de hacerla sufrir, se inscribió en el torneo para demostrarle que podía ser un verdadero hombre, y no el niño que, en realidad era, a pesar de su edad.

Es una historia clásica, pero al final, nos recuerda a ese vínculo tan poderoso de madre e hijo que existe en la cultura latina. Finalmente Blanka alcanza la felicidad no por ganar el torneo, sino que por lograr la aprobación de la aldea y así, hacer sentir orgullosa a su madre.

Es lo más parecido a Iván Zamorano o a cualquier jugador de fútbol que rechaza una gran carrera afuera para no estar lejos de su familia. Los que alguna vez “no pudieron adaptarse” a las circunstancias, saben de lo que hablo.

Y es por eso que quizás Blanka no sea el persona más importante de la serie, pero si uno de los más queridos. Nunca quiso luchar por ambición ni tampoco para creer que el mundo puede salvarse con sus puños. Al igual que varios de nosotros, solo quiere vivir una vida tranquila y si su madre no lo está, el tampoco. Blanka es nuestro superhéroe latino no por su bandera, sino que por sus creencias. Y por eso, amigo Blanka, te bancamos a morir.

Por eso y porque, al igual que nosotros, se rasca el trasero.

 

Seguir leyendo