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Sí, un niño es campeón en la WWE

9 ABR 2018 / Wrestling

Sí, un niño es campeón en la WWE

Braun Strowman concretó la elección más inusual a la hora de elegir a un compañero para retar a los campeones en pareja de RAW.


La lucha libre es un show. Todos los que lo ven lo tienen claro, por lo que no tiene sentido que exista toda esa gente que siente la necesidad de clamar la frase de que “la lucha libre es falsa”. Eso está claro, porque la WWE tiene más relación con una serie de televisión como Game of Thrones que con la UFC.

Por eso hay instancias que solo aquellos que entienden el espectáculo pueden disfrutar. Tomen como ejemplo lo que sucedió en la lucha titular por los campeonatos en parejas de RAW, la dupla conformada por Sheamus y Cesaro tenían que enfrentar en Wrestlemania al rival que nadie quiere enfrentar: el monstruo entre hombres, Braun Strowman.

Durante el último año, Strowman ha demostrado ser uno de los mejores personajes de la WWE y su premio de consuelo era retar a los campeones, aunque para ello tenía que encontrar a un compañero. ¿Pero quién podía estar a su altura? A ojos de Braun, la respuesta era rotunda: nadie.

Sobre el ring de Wrestlemania 34, Braun Strowman reveló que esperó hasta última instancia, porque tuvo una gran idea: su compañero no sería ninguna superestrella de la WWE. En su esquina estaría un fan, un miembro del universo de la WWE.

Ese esquema de historia dio pie a que el gigante eligiera a un niño, sí, un menor de edad, para ser sus compañeros. Y a sabiendas de que Strowman es lo suficientemente fuerte como para derrotar por su cuenta a los campeones, la idea y el resultado se volvió claro inmediatamente.

Y la audiencia presente en la arena tenía claro el juego, cómo todo se entrelazaba en la propia historia que habían armado en torno a Strowman. Por eso corearon el nombre de Nicholas, el niño elegido, durante el combate y la audiencia lanzó una de las ovaciones más grandes de la noche una vez que el niño levantó su mano y pidió el relevo para entrar al ring.

No faltará el que dirá que es una idea muy tonta, y que empaña el legado de los títulos, pero eso es lo de menos. La elección fue totalmente inesperada, se instaló como una gran broma para enfadar precisamente a esa gente que cree que fue una resolución idiota, y a la larga entregó un momento único en una pelea inusual en donde por cinco minutos el gigante masacró a sus rivales.

Por una noche, un niño cumplió el sueño de ser oficialmente campeón de un título de la WWE y ahí estaba Strowman, un hombre que dio vuelta ambulancias y camiones, para validarlo todo.

¿Qué es lucha libre? ¡Esto es lucha libre!

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