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Homenaje a los Caballeros de Acero: los defensores olvidados de Athena

11 OCT 2017 / Anime

Homenaje a los Caballeros de Acero: los defensores olvidados de Athena

Cielo, Mar y Tierra. Tres elementos representados por tres jóvenes guerreros cuya única gloria estuvo en hacer ganar más dinero a los creadores de la serie

De todos los caballeros de plata, Babel de Centauro es quizás uno de los menos célebres que nos entregó la serie. El guerrero, apareció para eliminar a los Santos de Bronce en el Coliseo minutos después de que Saori le revelara a sus caballeros que ella era la reencarnación de Atenea.

Y para ser justos con Babel, casi lo consigue. Con los poderes de las llamas de Babel, el caballero logró dejar en aprietos a los protagonistas de la historia, quienes se encontraban malheridos o derechamente sin sus armaduras producto de las batallas anteriores.

Pero justo cuando estaba a punto de asestar su golpe letal, tres luces llegaron desde el cielo justo a tiempo para salvar a Seiya, Saori y sus amigos. Tres luces que finalmente mostraron su verdadera forma. Se trataba de tres nuevos y hasta ahora desconocidos personajes de la historia: Los Caballeros de Acero.

La llegada de estos tres héroes no sólo sorprendió a quienes estábamos viendo el capítulo en ese momento, sino que también a sus protagonistas, quienes al parecer, tampoco estaban enterados de la existencia de este particular trío.

Y la confusión tenía una razón de ser, ya que los caballeros de acero, nunca fueron parte del manga, sino que fueron creados exclusivamente para el anime con dos motivos esenciales: poder alargar la historia y vender más juguetes de la serie.

El concepto detrás de Los Caballeros de Acero era muy similar al de una serie norteamericana que corría en paralelo con el desarrollo de Saint Seiya: Los Centuriones. Al igual que la serie de los héroes occidentales, cada uno de los acereros poseía una armadura basada en un elemento de la Tierra. Daichi tenía el Escudo Terrestre, Sho representaba el Escudo Celeste Ushio, el Escudo Marino.

Y a diferencia de los Santos Tradicionales, cuyas armaduras representaban constelaciones y el poder de ellas aumentaba con la cosmoenergíalos Caballeros de Acero tenían armaduras mecánicas, diseñadas para ser medios de transporte además de armas de ataque, ni tampoco habían sido llamados por la orden sagrada de Athena para su defensa. En realidad, se trataba de una fuerza de defensa privada, creada por el Dr. Asamori para ayudar a los Caballeros Sagrados cuando lo necesitaran.

Una excusa bastante mala para ocultar la verdadera historia detrás de ellos: fueron creados simplemente para poder tener más figuras que vender. Y es que Bandai, la compañía que comercializaba las figuras tenía un problema: la serie seguía presentando villano tras villano, tras villano, pero seguía pegada con los mismos cinco héroes, así que decidieron, junto con el estudio de animación, de introducir tres nuevas figuras heroicas, las que, además, tenían un diseño mucho mas moderno y alejado de la mitología que siempre caracterizó a la serie.

Es por eso también que se les dio una canción con actitud y una entrada espectacular que asegurara que el trío se viera tan cool en pantalla que comprar su merchandising fuera una obligación.

En la serie original aparecieron en 12 episodios, pero su participación en el material promocional duró mucho más. Incluso aparecieron en las tarjetas de corte de comerciales hasta mucho después de su retiro de la pantalla, cuando comenzó la saga de las Doce Casas, que es curiosamente cuando también terminó, sin explicación en pantalla, la participación de los Caballeros de Acero.

Claramente la explicación real es que ya no se necesitaban. Siempre fueron concebidos más bien como personajes de apoyo, sin un propósito en la historia, y en un arco tan personal como el de las 12 casas, simplemente ya no había excusa argumental para incluirlos.

Décadas más tarde, los caballeros de acero tendrías su revancha en Saint Seiya Omega, donde adquirieron un rol mucho más importante, aumentando incluso el número de armaduras presentes. Pero, seamos francos: ¿A quién le importa Omega a estas alturas?

Lo cierto es que ese fue el cruel destino de Los Caballeros de Acero, guerreros que quizás no alcanzaron merecer una armadura dorada, que llevaron todo el oro, la plata y el bronce a los fabricantes de juguetes.

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