*

Jeff Lemire y Bill Sienkiewicz dispararon contra el “Comicsgate”

25 AGO 2018 / Comics

Jeff Lemire y Bill Sienkiewicz dispararon contra el “Comicsgate”

A raíz de la controversia generada en torno al fallecido Darwyn Cook ambos ocuparon sus redes sociales para manifestarse contra el movimiento.


Desde el año pasado a través de redes sociales las personas que están en contra de la diversidad en los cómics se han agrupado bajo un movimiento denominado Comicsgate.

A grandes rasgos esta campaña no tiene fines específicos, sino que simplemente plantea que el aumento de la representación de diversos grupos raciales, sexuales y étnicos en los cómics es “forzada” y no debería tener un lugar en la industria.

Las personas detrás del Comicsgate, además de elaborar listas con escritores y artistas que están en contra de sus ideologías, se han dedicado a buscar figuras al interior de la industria que apoyen sus posturas.

Con ese espíritu hace unos días un usuario de Twitter revivió una vieja entrevista de Darwyn Cook, el fallecido creador de La Nueva Frontera. Según el usuario, que borró su cuenta de Twitter, la entrevista  indicaba que el artista estaba a favor de su movimiento.

Ante esto Marsha Cooke, la viuda de Darwyn, reactivó su cuenta de Twitter para desmentir las afirmaciones de los miembros del Comicsgate.

“Hola chicos, esta es la esposa de Darwyn y puedo garantizarles que él creía que los idiotas de Comicsgate eran unos perdedores que arruinaban los cómics. Porque lo son”, escribió Cooke.

 

Evidentemente la respuesta de Cooke generó reacciones indignadas por parte los adherentes al Comicsgate.

“No puedo creer que la viuda de Darwyn Cooke sea una basura utilizando a su fallecido esposo como un arma contra la gente que no está de acuerdo con ella en internet”, escribió un usuario. “Que gran mancha para un gran artista. Pide ayuda Marsha”.

Ante eso, Cook le respondió: “No te oigo, estoy muy ocupada armando mi cuenta de Twitter”.

Los comentarios en contra de Cook se multiplicaron y apuntaban en su mayoría a su postura en contra del Comicsgate y sus respuestas a los usuarios que la atacaban. Pero en algunos casos involucraban directamente a su esposo.

“Darwyn probablemente se (mató) para alejarse de ella. Ella es una psicópata comentando agresivamente en los posts de todos”, escribió un usuario citando un tweet de Ethan Van Sciver, quien trabajó como artista para DC y ha manifestado su apoyo al Comicsgate.

La controversia generada en torno a Marsha y Darwyn Cook no pasó desapercibida para varios actores de la industria que marcaron sus posturas respecto al polémico movimiento.

“Comicsgate se basa en el miedo, la intolerancia, el fanatismo y la ira. Los creadores de cómics que surgen hoy en día son demasiado talentosos, demasiado listos y demasiado ruidosos para ser derrotados por estas personas débiles”, escribió Jeff Lemire, quien está actualmente está a cargo de Bloodshot. “Es hora de que todos comencemos a defendernos el uno al otro”.

Por su parte Bill Sienkiewicz señaló a través de su cuenta de Facebook que independiente de cómo decida llamarse este grupo de personas “no son los Avengers” y que su clan es simplemente un “grupo de idiotas”.

“Los cómics no son un club de chicos. No son ‘no (inserte grupo étnico, género, religión, preferencia sexual aquí) están PERMITIDOS’. Es un club, un lugar de encuentro, un foro para creadores. De todas las rayas. Como una Legión de Superhéroes de la vida real, o una Liga de la Justicia. Solo con papel y tinta, Cintiqs y laptops”, señaló Sienkiewicz .

Por otra parte Phil Hester señaló: “No puedo entender cómo alguien podría amar el universo Marvel, uno lleno de héroes que están de una manera u otra marginados y aún así eligen luchar por el mundo que los rechaza explícitamente, y seguir incluso con una gota de intolerancia en su alma”.

Si bien, el panorama al interior de la industria del cómic estadounidense parece estar mayoritariamente en contra de los planteamientos del “Comicsgate”, el tema aún no es ampliamente debatido por todos los sectores y actores relevantes, de la industria. Lo que invita a pensar que la polémica está muy lejos de terminar.

Seguir leyendo