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Las bizarras adaptaciones live-action de Dragon Ball

10 SEP 2018 / Anime

Las bizarras adaptaciones live-action de Dragon Ball

A pesar de la evidente escasez en el presupuesto, y la ausencia de los derechos para hacerlas, en Taiwán y Corea del Sur se las arreglaron para llevar a la pantalla sus propias versiones de la obra de Akira Toriyama.


Todos, lamentablemente, conocemos lo que fue Dragon Ball Evolution, la infame adaptación hollywoodense de las aventuras de Goku y sus amigos que empujó a un indignado Toriyama a retomar su mayor éxito. Sin embargo, aunque muchos lo crean así, la película protagonizada por Justin Chatwin no es la única adaptación del anime.

A principios de los noventa en Taiwán y Corea del Sur vieron en Dragon Ball una posibilidad de sacar ganancias, o quizá solo hacer un genuino tributo. El problema estuvo en que con el poco presupuesto que tenían era imposible pagar el permiso de Toei Animation y menos tener la posibilidad de contar con grandes efectos especiales.

Pero hay una cosa que después de Dragon Ball Evolution un fan les debería agradecer a estas cutres versiones: mantuvieron, dentro de lo posible, la esencia de la serie.

Acá les contamos un poco de ambas adaptaciones:

Dragon Ball: Un mágico viaje (1991)

Filmada en Taiwán, El “Mágico Viaje” está “medianamente” basada en la primera película del anime “La Leyenda de Shenlong”, que relata una versión alternativa de los sucesos saga inicial de Dragon Ball.

Esta adaptación nos muestra a King Horn (basado en Rey Gourumes), quien con la ayuda de su ochentero ejército (literalmente ejército, porque tienen tanques), busca las esferas del Dragón para convertirse el rey del universo (para variar). Lamentablemente, solo tiene dos de las siete esferas, pero sabe, por rumores que se cuentan por ahí, que uno de ellas las tiene el abuelo Gohan (acá con vida y con otro nombre).

Pero no es el único que está detrás de las esferas. Una chica de nombre Seeto (Bulma) llega también buscando la esfera. Mientras se da ese primer encuentro entre Goku y Bulma, que ya todos conocemos del primer episodio, los enviados de King Horn raptan al abuelo Gohan, que digámoslo, no se parece en nada al original.

Goku y “Bulma” deciden ir por el abuelo y en el camino se encuentran con “Oolong”, que si bien se transforma como el original, acá no es un chancho, sino un poco agraciado humano. Al poco andar también aparecen Westwood (Yamcha), el que es acompañado de una cacatúa que habla (supongamos que es Puar), Yey, basada en Pansy de La leyenda de Shenlong” y el Maestro Roshi, acá con la misma personalidad, pero con la debilidad de bailar porque sí.

Al igual que la serie, si bien la mayoría se presenta como enemigos al principio, terminan uniéndose para derrotar al terrible King Horn.

La falta de presupuesto no solo se nota en la ausencia de los nombres. Los efectos especiales en las peleas, donde es notorio que todos cuelgan de un cable, y por sobre todo, en la aparición de Shen Long, hacen de esta adaptación una experiencia que un fan de Dragon Ball no se puede perder.

Dragon Ball Zero (1990)

Esta película realizada en China es probablemente la adaptación más fiel al anime, aunque esto termine jugándole un poco en contra.

A diferencia de “Un mágico viaje” que se “basaba” en “La Leyenda de Shenlong”, en Dragon Ball Zero podemos ver casi calcado el primer arco del anime.

La historia comienza con la aparición de Bulma que anda detrás de las esferas del Dragon. En su búsqueda se encuentra con Goku, acá con un “peinado” bastante similar al original (emo,punk)y unas fosas nasales marcadas (vaya a saber uno por qué) y le dispara sin mayor provocación.

Pero no es la única que quiere las esferas, también está Pilaf, un marciano o una persona con grandes orejas (acá no es azul, eso sí) que tiene como aliados a Mai (que tiene la capacidad de transformarse en un indescriptible bicho), a un hombre vestido con el traje saiyajin y a algo muy parecido a un Vr Toopers.

En la aventura por hallar las esferas se encuentran con el Oolong, Maestro Roshi y su tortuga, Yamcha con Puar, Ox Satan y Milk. El problema está en que el extremado bajo presupuesto y el querer ser una fiel adaptación termina entregándonos cosas hilarantes.

La primera muestra de esto es Oolong, que acá sí es un cerdo. ¿El resultado? Un tributo muy pobre a Mortadela de Zoolo Tv.

Con Puar pasa algo semejante, porque lo vemos representado por un peluche o títere (o ambas cosas) con un cigarrillo en la boca. Y también está la tortuga, que dentro de todo no parece tan mal, al lado de Puar claro está.

Pero lo más impactante es Kame House, hecho en un cartón dibujado que no supera el metro y medio de altura. Roshi, con una notoria calva de mentira, se para y ya es más grande que su acartonado hogar.

A pesar de eso, y de que el desenlace de la película tiene a la tortuga y Pilaf intercambiando sus mejores golpes, y a Oolong lanzando un inexplicable pero mortal Kame Hame Ha, Dragon Ball Zero es la versión que más se asemeja a Dragon Ball.

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