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Dragon Ball Super: El valor de la última ofensiva de Vegeta

18 FEB 2018 / Anime

Dragon Ball Super: El valor de la última ofensiva de Vegeta

En la recta final de la última saga, el príncipe saiyajin tomó el foco de atención para demostrar los contrastes con Jiren, quien en muchos sentidos es como Vegeta era en el pasado.


Spoiilers a continuación.

La saga del Torneo de Fuerza se las ingenió para subvertir las expectativas, con la inclusión del maestro Roshi como el mejor ejemplo de cómo nos habían preparado para esperar lo inesperado.

Sin embargo, en el cierre de la saga que pondrá fin a Dragon Ball Super, todo ha avanzado por el camino más previsible. Atrás quedó la expectativa de que Gohan pudiese ser recompuesto clamando el lugar que se merece, junto a otros elementos como ese, ya que en definitiva todo avanzó para la previsible revancha entre Goku y Jiren.

Aún así, con Freezer manteniéndose como la gran interrogante, ya que sigue como un eslabón que no ha sido eliminado, el más reciente episodio se dedicó a elevar a Vegeta como un guerrero que ya no solo tiene a su orgullo saiyajin como principal motor. También está su palabra, definida en la promesa que hizo a Cabba, y el amor que siente por la familia que formó junto a Bulma.

De todas formas, el antepenúltimo episodio de Dragon Ball Super inevitablemente avanzó por una sola línea: demostrar que Vegeta ya estaba completamente agotado, e inclusive no podía transformarse en super sayajin, dejando en claro además que Jiren, en cierta medida, es cómo era el antiguo Vegeta. Alguien que no cree ni en la confianza, ni en la preocupación por los otros, ni menos en el sacrificio. Solo en la fuerza.

O, como dice el príncipe saiyajin, un insecto que no sabe qué es proteger a otros, nunca entendería lo que lo impulsa a seguir batallando sin bajar los brazos, aún cuando no haya posibilidades de salir victorioso.

No obstante, su promesa no podrá cumplida por su mano, ya que su último ataque es completamente inefectivo para hacer bajar a Jiren, Claro que Vegeta no solo se las ingenia para darle tiempo a que Goku se recupere, sino que también le otorga lo poco de energía que le restaba para que su clásico rival se instale como la última esperanza.

Aún así, la pelea definitiva se inicia con Jiren tomando absoluto control, con Goku sin opción alguna de confrontarlo, hasta que pasa lo que tiene que pasar. En el último segundo, cuando el enemigo de las Tropas del Orgullo se prepara para acabar con el saiyajin, Goku despierta su Migatte no Gokui.

Pero ahora, a diferencia del pasado, ahora lo controlará a la perfección ya que su objetivo es salvar a su universo, proteger a los que quiere y cumplir la promesa de Vegeta.

Ese precisamente será el foco del antepenúltimo episodio de la serie.

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