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Dragon Ball Super: El cara a cara de Goku con el ambientalista androide 17

16 ABR 2017 / Anime

Dragon Ball Super: El cara a cara de Goku con el ambientalista androide 17

El más reciente episodio de la serie abordó el encuentro entre el sayayin y un antiguo enemigo que cambió completamente su visión de mundo.


Goku siempre ha tenido actitudes pelmazas, potenciadas por su deseo de siempre enfrentar a los más fuertes, pero Dragon Ball Super definitivamente está potenciando el lado más pelmazo de su protagonista.

Y eso es algo que se hizo bastante notorio en el más reciente episodio, en el que continuó el reclutamiento para encontrar guerreros que se unan al equipo para el Torneo de Fuerza. Todo esto en una dinámica en la que están estirando tanto el chicle, que parece que esta búsqueda durará tanto como un partido de Los Super Campeones.

Tal como lo anticipaban los teasers de este capítulo, finalmente Goku logra encontrar al androide 17 con la ayuda de Dende, concretándose finalmente el primer encuentro entre ambos personajes, quienes no se toparon nunca durante Dragon Ball Z debido a la irrupción de Cell.

Pero aún cuando el antiguo mortífero enemigo dejó atrás sus malas tendencias, ya que encontró la redención de la mano de una mujer y sus hijos, Goku lo sorprende y de la nada inicia una pelea sin mayor aviso. Lo que quiere es medir su fuerza, como si su sed por la pelea fuese tanta como el ansia de un vampiro por la sangre. El enfrentamiento nace de una actitud muy pelmaza de Kakaroto.

Pero el androide 17 ya no es lo que era antes, no mata por matar, no destruye por destruir, protege la vida a cualquier costo, inclusive de aquellos que buscan matar lo que protege.

Actualmente el personaje se desempeña como el protector de una reserva natural ubicada en una alejada isla, la que es constantemente atacada por cazadores. Aunque 17 los derrota con ayuda de Goku, advirtiéndole que no debe matarlos, queda claro que el lugar está en constante riesgo de ataque por una causa especial: en la isla se encuentra el que es probablemente el último minotauro del mundo.

El antiguo último eslabón de la patrulla roja debe defenderlo, ya que oficialmente se ha clasificado en extinción. 17 se ha transformado en un protector del medio ambiente que clama que hay que valorar la naturaleza o la ruta es convertirse en abono.

Pero una vez derrotados los cazadores, que lanzan todo su ataque ayudado por armas y tecnología totalmente inefectiva contra esta clase de guerreros, se da inicio a un combate uno a uno entre Goku y el androide 17 que sigue la línea de disminuir los dementes niveles de poder que había alcanzado el sayayin.

Ahora, aún con su transformación azul, hay rivales que pueden darle la pelea y número 17 es uno de ellos ya que se ha mantenido en absoluta forma, entrenando fuertemente durante los últimos años. Y la idea personalmente no me molesta, ya que la exagerada tendencia a elevar a Goku – y los saiyayins – históricamente ha mermado las posibilidades narrativas para hacer uso de personajes secundarios. Eso representa un cambio para mejor, por mucho que no falten aquellos fans más talibanes que se molesten con los retcons.

Aún así, la pelea no sigue adelante ya que el androide 17 está preocupado de que su combate provoque algún tipo de destrucción en la isla que protege, por lo que inevitablemente todo termina en el requerimiento para unirse a los 10 luchadores que participarán en el Torneo de Fuerza.

No obstante, la isla es lo que más le preocupa a 17, por lo que ni siquiera conociendo lo que está en juego – la destrucción del universo – quiere sumarse. De hecho, tiene claro que la vida eventualmente llega a su fin.

Esa idea, contraria a la idea de pelear hasta el fin, en un ciclo de combates continúo, no es algo que entiende Goku. El androide 17 encontró la paz en su vida y difícilmente se sumará al equipo.

Pero el anticipo del próximo episodio deja claro que habrá un cambio de postura, ya que justo un equipo de extraterrestres se prepara para invadir La Tierra, ya que su líder quiere comer carne de minotauro. Goku y 17 tendrán que trabajar juntos para salvar el día.

 

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