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Elon Musk y el oportunismo tecnológico en Tailandia

10 JUL 2018 / Tecnología

Elon Musk y el oportunismo tecnológico en Tailandia

El millonario viajó a Tailandia ofreciendo su ayuda para el rescate de los niños atrapados en la cueva, pero solo regresó con unas fotos en Twitter.


La historia del equipo de fútbol infantil atrapado desde el mes pasado en una cuevas submarinas de Tailandia dio la vuelta alrededor del mundo. La compleja situación de los 12 niños y su entrenador mantuvo en vilo a la comunidad internacional por todo este tiempo, con intentos de rescate que incluso le costaron la vida a un ex buzo de la marina tailandesa.

Y es en ese contexto que el excéntrico millonario y emprendedor Elon Musk ofreció toda su creatividad y su experiencia armando soluciones a problemas que no existen para ofrecer sus servicios y así ayudar al rescate de este equipo. ¿Su idea? Un submarino miniatura hecho con partes usadas de sus cohetes Falcon el cual podría contar con la capacidad de transportar a los niños sin problemas desde la cueva.

Este submarino en realidad sería guiado por dos buzos, por lo que tendría que ser “liviano y robusto”.

Esta especie de cápsula Fénix submarina fue probada una y otra vez en una piscina en Los Angeles, obviamente sin contar con las condiciones de la corriente ni tampoco lo realmente estrechas que eran las cavernas que hicieron de la misión algo tan complejo y peligroso.

Así que con pruebas y todo, Musk viajó con su gran tubo metálico a Tailandia para salvar a estos pequeños niños atrapados gracias al poder magnánimo de la tecnología y su Super Tanker submarino. Y para probarlo, obviamente que nuevamente acudió a su cuenta de Twitter para relatar su experiencia, pero no sin antes recordarnos que su negocio de los cohetes sigue vigente.

“Recién regresando de la cueva 3. El mini submarino está listo si se necesita. Está hecho de partes de un cohete y se llama Wild Boar, como el equipo de los niños. Lo dejaremos acá en caso de que sea útil en el futuro. Tailandia es un país muy hermoso”

El problema, es que como ya sabemos, el submarino de Musk finalmente no sirvió de nada. En serio. Ni siquiera se tomó en cuenta para el rescate. El jefe de los rescatistas. Narongsak Osatankorn, señaló en una entrevista a la BBC que el equipo hecho por Musk no era práctico para la misión “Es técnicamente sofisticada, pero no sirve para entrar a la cueva”, fueron sus palabras al respecto.

Y es que el problema original de la caverna eran sus pasajes que se vuelven cada vez más estrechos, lo que obligaba a los buzos a cambiar la posición de sus tanques de oxígeno. Algo que Musk no tomó en cuenta porque así es como se solucionan los problemas cuando se hace todo desde un escritorio.

De todas formas, Musk quiso defenderse frente a la BBC y con pruebas, señalando que el nunca habló con Osatankorn -que era el jefe del rescate- sino que su comunicación fue con Richard Stanton, el buzo británico que encontró a los niños y que colaboró con la búsqueda.

Musk sigue insistiendo con que su submarino fue diseñado específicamente para la misión, pero que ahora puede servir para rescatar pacientes vulnerables en ambientes peligrosos.

Ahora, para ser justos con Musk, a pesar de que su estrategia finalmente resultó -la gente efectivamente creyó que ayudó en algo-, al momento de ser felicitado por su ayuda, Elon tuvo la decencia de darle el crédito a quienes realmente trabajaron.

“Gracias, pero no hemos hecho nada útil aun. Todo lo hizo otra gente”.

El tubo de Musk se quedó en Tailandia, esperando ser usado algún día en el futuro para quien sabe qué. Quizás para armar un museo del emprendimiento o algún parque de juegos. Lo cierto es que si algo hemos aprendido de los rescates es que estos nos los hacen ni Dios ni tampoco los humanos que juegan a ser Dios.

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