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Estadio Inseguro: Hat Trick Hero

8 AGO 2017 / Videojuegos

Estadio Inseguro: Hat Trick Hero

Rodillazos al mentón. Puñetazos. Árbitros al suelo. Los juegos de Taito bajo este nombre nos entregaron un tipo de fútbol con reglas de todo vale.


El fútbol en los juegos de arcade dio pie a varias joyitas a lo largo de los años, pero hubo uno que se ganó su lugar a punta de rodillazos voladores al mentón y puñetazos que quedaban sin sanción alguna. El árbitro rara vez castigaba con tarjetas.

Se trata de Hat Trick Hero, también conocido como Football Champ, un juego desarrollado por Team Dogyan y que llegó a las máquinas con fichas de la mano de la compañía Taito en 1990.

En una competencia internacional que incluía a ocho equipos (Argentina, Alemania, Brasil, Inglaterra, Italia, Holanda, España y Francia), el sistema de juego del primer juego era bastante simple e incluía solo tres posibilidades: pase corto, pase largo y disparo al arco.

Pero sin duda lo más recordado del juego fueron sus faltas descaradas para recuperar la pelota. Mientras el otro equipo atacaba tu portería, tu defensa podía literalmente atacar a los delanteros con jugadas como esta:

El árbitro – calvo, gordo y bastante ciego para no ver los golpes – no era inmune a esa zona de batalla. En ocasiones recibía las barridas o era impactado por pelotazos que lo mandaban al suelo, sin entregar de vuelta sanción alguna.

Dichos golpes, que tenían más relación con una pichanga en la cárcel que de fútbol profesional que apela al fair play, daba frenetismo a cada encuentro, que se convertía en una rápida sucesión de ataques durante los dos minutos de encuentro. Quizás por eso hacer un gol representaba verdadero alivio, ya que para concretarlo tenías que pasar la verdadera zona de guerra que representaba la cancha virtual de este juego.

Hat Trick Hero también se caracterizó por ser uno de los primeros que personalizó a los equipos. No solo podías elegir a su capitán, que era un poco más rápido que el resto de los jugadores, sino también veías como cada selección contaba con un entrenador que gesticulaba en un recuadro durante el encuentro.

Hat Trick Hero dio pie a varias secuelas que agregaron opciones durante el juego y mantuvieron las faltas. Por ejemplo, en la retina tenía la imagen de un jugador agarrando a un rival por el pelo para conectarle un rodillazos en Hat Trick Hero 95′.

Es decir, toda esta franquicia puede ser resumida en el siguiente GIF:

Las extensiones de la franquicia también potenciaron otro elemento que marcó al videojuego: los disparos que podía realizar el capitán en el estilo de Los Super Campeones.

De este modo, y siempre en instancias en donde quedaban menos de 30 segundos de encuentro, se gestaban jugadas en las que el arquero rival entraba con pelota y todo al arco.

No solo eso, el disparo ganaba tanta potencia, que simplemente destruía las redes.

En las secuelas, que ampliaron todo el juego y agregaron a jugadores hasta de pelo morado, el sistema de súper disparos se perfeccionó.

Mientras el Hat Trick Hero ’93 pedía unidades de poder que obtenías con cada victoria, la versión ’95 entregaba la posibilidad de realizar imparables “Hyper Shoots“.

A grandes rasgos eran disparos que no solo incluían más efectos especiales, ya que ahora un ave de fuego anticipaba que se venía el gol seguro, sino que el tiro tenía tanta potencia, que el balón sacaba llamas y el arquero quedaba desnudo por la potencia del impacto. Era Shaolin Soccer antes de Shaolin Soccer.

A la larga, entre los golpes no sancionados, las barridas y rebotes que hacían caer a los árbitros y los goles fantásticos, la recompensa al final del marcador era tener claro que no cualquiera podía sobrevivir a la verdadera batalla campal en el campo de juego.

Solo los héroes sobrevivían a esta saga.

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