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Incels: La solitaria tribu digital que convirtió su rabia en homicidio

26 ABR 2018 / Actualidad

Incels: La solitaria tribu digital que convirtió su rabia en homicidio

Se definen como marginados por la sociedad simplemente por no ser atractivos y su odio ha llegado a tal punto de organizar ataques como el de Toronto.

El horrible atropello masivo ocurrido en la ciudad de Toronto, donde una van arrolló a una veintena de personas -causando la muerte de 10 de ellas- puso en el mapa a un nuevo movimiento, hasta ahora desconocido para el conocimiento público.

No se trata de una nueva célula terrorista como ISIS, ni tampoco una banda delictual. Se trata de los Incels, un grupo cuyas raíces pueden encontrarse dentro de los lugares más recónditos de la web y que decidieron llevar todo su odio y resentimiento que a menudo expresan con palabras y posteos en acciones que lamentablemente están afectando vidas reales.

El concepto de Incel viene del inglés y es una abreviación de “involuntarily celibate”, es decir, célibes involuntarios. Esta es una denominación que ha surgido en sitios y foros que defienden la superioridad masculina, y que se refiere a las personas que no tienen relaciones íntimas porque la sociedad los considera feos y desagradables. La cultura incel cree que el sexo es un derecho que se les niega por parte de las mujeres a quienes no los consideran atractivos, lo que deriva en conductas machistas que denigran a las mujeres, al feminismo y también al resto de los hombres con una vida sexual y afectiva activa.

Los principales enemigos de los incel, y a quienes van la mayoría de sus ataques, al menos en el plano virtual son los Chads y las Stacys. No, no es nada en contra de gente con ese nombre, sino las denominaciones que ellos les dan a los hombre y mujeres, respectivamente, que son bonitos, exitosos, responden a los cánones de lo que la sociedad espera y por eso, tienen una vida sexual “normal”. ¿Qué es normal para los incel? Se estima que un incel puede ser cualquier persona mayor a los 21 años que en los últimos 6 meses no haya tenido ninguna relación afectiva con alguien del sexo opuesto.

Y para este grupo, todo esto es culpa, precisamente de las mujeres, ya que creen que ningún tipo de mejora, ni física ni mental, los hará tener relaciones con una mujer, las que consideran que son superficiales, y además, aprovecharse del feminismo y la liberación de género para ignorarlos aun más. Todo esto es una gran contradicción llena de misoginia y sobreargumentación, ya que en el fondo critican a las mujeres por tener sexo con todo el mundo, menos con ellos.

Esto los ha hecho organizarse para actuar principalmente de manera virtual, en sitios de Slut Shaming (funas virtuales a mujeres que los rechazan o comienzan relaciones con gente que no son ellos, a quienes comienzan a tratar de prostitutas y promiscuas) y a compartir artículos hechos sólo para denostar a las mujeres. Principalmente se organizan en sitios como 4chan, Reddit y Facebook, aunque tras los hechos acontecidos en Toronto, han comenzado a cerrarse estas comunidades que en realidad solo sirven para incitar al odio.

Ahora bien, ¿cómo se pasa de un movimiento de trolls de internet a un atropello masivo? Lo difícil de estos movimientos es que nunca se sabe qué personas están ahí con un afán de diversión, por ironía y quienes se lo toman en serio.

El movimiento Incel comenzó a tornarse oscuro, luego de comenzar a venerar a un asesino múltiple llamado Ellior Rodger. Rodger fue un sicópata que asesinó a 6 personas -tres con disparos y tres con armas blancas- para luego quitarse la vida. En el lecho de su muerte se encontraba un manifiesto en el cual culpaba a su frustración de no poder encontrar una novia a las mujeres, además de sentir resentimiento a las parejas, sobre todo las interraciales. Este hecho convirtió a Rodger en una suerte de mártir, al cual se refieren como el supremo caballero, de la misma forma en que los grupos fascistas de internet se refieren a sus líderes como God Emperor.

El mensaje de Facebook dejado por Alek Minassian, el principal sospechoso del ataque en Toronto, había dejado horas antes un mensaje en su Facebook que vinculaba su accionar al movimiento incel. “La rebelión Incel ya comenzó. Derrocaremos a todos los Chads y Stacys. Todos alaben al Supremo Caballero Elliot Rodger”, señalaba su mensaje.

Y es cierto. Es difícil vincular a todos los integrantes de un grupo, sobre todo cuando se trata de Internet. Algunos jamás dejarían el teclado y otros, probablemente enfermos desde antes, simplemente se aferraron a una corriente para justificar su accionar. Pero lo importante acá es saber reconocer que cuando estamos frente a un incel, no es como una tribu como los Pokemones, los emo o los visual, sino que simplemente es un eufemismo para ocultar la verdadera realidad que los define: misoginia pura.

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