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Las grandes paradojas bipolares en la historia del fútbol chileno

7 NOV 2017 / Deportes

Las grandes paradojas bipolares en la historia del fútbol chileno

Unión La Calera estuvo muy cerca de -al mismo tiempo- ser campeón de la Primera B y de descender a la Segunda División. Y aunque finalmente no perdió la categoría, esto hace recordar otras historias de contrasentidos en nuestras canchas. Conoce algunas de ellas.


Unión La Calera pudo quedar en la historia por -probablemente- la mayor paradoja bipolar del fútbol chileno. Los cementeros estuvieron muy cerca de ser los campeones del torneo de la Primera B pero también de descender a la Segunda División debido al promedio de los últimos dos torneos. En efecto, la permanencia quedó asegurada recién una fecha después de obtener la corona que los consagra como los mejores del actual campeonato. Sin embargo, este episodio recuerda otras historias de extrema bipolaridad en nuestras canchas. A continuación, revisamos algunas de ellas.

EL TAS DEJÓ FUERA A CHILE DEL MUNDIAL

Las historias que vienen son mejores pero esta es la más reciente. El Tribunal de Arbitraje Deportivo TAS le concedió los dos puntos restantes a Chile tras igualar 0-0 con Bolivia en el Estadio Monumental. El motivo: los altiplánicos utilizaron en cancha al paraguayo Nelson Cabrera, cuya nacionalización boliviana no estaba en plena regla. El problema es que en esa misma fecha doble eliminatoria Bolivia le ganó a Perú pero también con el “paragu-boliviano” en el campo de juego, por lo que el TAS le dio a los incaicos ¡los tres puntos! El final es conocido: Chile y Perú terminaron con la misma cantidad de unidades pero los de la banda roja irán al repechaje por diferencia de goles…

GOLEADOR DESCENDIDO

Víctor “Pititore” Cabrera está al medio sentado sobre el balón. Fue el goleador del campeonato en que Regional Atacama descendió. Era la época del famoso loro entablillado.

Por ser reciente, la anterior es fome. Y la gracia es contar las historias clásicas. De este modo, la que viene a continuación es la mayor paradoja bipolar de nuestro fútbol, y el protagonista es uno de los goleadores más folklóricos de nuestro acervo cultural pelotero: Víctor Cabrera.

Tras deslumbrar en el San Luis de Quillota que lo tenía en el tridente de ataque junto a Jorge “Pindinga” Muñoz y Patricio Nazario Yáñez Candia, “Pititore” Cabrera fichó en Regional Atacama para el campeonato de Primera División de 1984. De hecho, la famosísima anécdota del loro entablillado con Hernán “Clavito” Godoy ocurrió mientras el quillotabo militaba en los Leones de Atacama.

Al finalizar el torneo de aquel año, Víctor “Pititore” Cabrera se consagró como el goleador del campeonato con 18 anotaciones. El problema es que su equipo, Regional Atacama, descendió a la Segunda División con el peor puntaje entre todos los que perdieron la categoría. En efecto, todo el resto del equipo apenas anotó 8 goles, menos de la mitad de los marcados por el atacante que festejaba sus conquistas con su clásica voltereta.

OTRA DE UNIÓN LA CALERA

Unión La Calera 1986.

El contexto: En la década de 1980 reinaron el desorden y los enredos en torno a los sistemas de campeonato y el alto número de equipos participantes en el torneo de Primera División. Y para bajar la cantidad de clubes de la máxima categoría, las autoridades del fútbol de la época idearon una peculiar solución.

Lo natural es que un equipo descienda a la Segunda División desde la Primera División. Pero no, Unión La Calera y Cobreandino sufrieron las consecuencias de la creatividad de los dirigentes: Los equipos que terminaran en el último lugar de cada uno de los dos grupos pero de la Copa Chile (que ese año se llamó Copa Lan Chile 1986) debían jugar en el segundo semestre el campeonato oficial del ascenso. Así, el peor del grupo A fueron los cementeros, y los de Los Andes fueron los más malos del B.

EL ESTADIO DE COBRESAL

La talla fome dice que el Estadio El Cobre de El Salvador es el más grande del mundo porque jamás se va a llenar con público local. En efecto, el reducto tiene capacidad para 20.752 personas, mientras que la localidad que lo cobija tiene poco más de 7 mil habitantes.

De esta manera, y aunque concurra el 10% de El Salvador al estadio, los partidos de Cobresal siempre se juegan casi en familia (¿Se ha preguntado que pasaría si el 10% de Santiago fuera al estadio?)

IBERIA, EL BICAMPEÓN MÁS TRISTE DE LA HISTORIA

En dos oportunidades consecutivas, Iberia de Los Angeles se consagró campeón de la Segunda División Profesional pero no pudo conseguir el ascenso a la Primera B. En aquellas ocasiones, las copas conseguidas sólo sirvieron para ocupar espacio en el amoblado.

En 2012, y tras levantar la copa, los angelinos debieron jugar la semifinal de una liguilla por el ascenso ante un elenco proveniente de la Tercera División ANFA. En ella, no pudieron ante Deportes Linares, con lo que el sueño se esfumó. Y un año después, en 2013, las bases establecían que para subir debía superar en una liguilla al peor equipo de la B de la temporada: Deportes Copiapó. En esta serie, jugada a partidos de ida y vuelta, nuevamente los de Bio Bio terminaron en llanto pese a ser los bicampeones de su torneo.

Recién en 2014 los azulgranas pudieron subir a la Primera B tras ganar el tercer campeonato consecutivo. Cosas del fútbol chileno…

LAS COPAS INÚTILES DE COQUIMBO UNIDO Y EVERTON

Coquimbo Unido 2008, el día en que perdió por penales la final ante Deportes Iquique.

Un año después de haber descendido, Coquimbo Unido ganó el Torneo de Clausura 2008 de la Primera B. Este título les permitió disputar una final por el ascenso ante Deportes Iquique, elenco que llegó a este duelo casi por la ventana: fue subcampeón del Apertura 2008 detrás del monarca Curicó Unido, que ascendió directamente por ganar la tabla acumulada del año.

En la ida de la final, los piratas perdieron 2-1 como visita, pero en la vuelta igualaron la serie al ganar también 2-1. Por ello, hubo que definir a penales. En el desempate, los “dragones celestes” consiguieron el ascenso y Coquimbo Unido debió jugar la promoción, en donde no pudo ante Universidad de Concepción.

Tres años más tarde, aconteció una historia similar: Everton logró el Clausura 2011 de la Primera B y debió jugar la final ante Rangers. Como de costumbre cada vez que estos equipos han definido un ascenso, fueron los talquinos los que ganaron. Ello significó que los dirigidos por Marco Antonio Figueroa debieran disputar la liguilla de promoción ante Unión San Felipe. Finalmente, el “uní uní” se mantuvo en Primera División.

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