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Más que series infantiles: 4 animés que marcaron los 80s en Chile

18 ENE 2017 / Anime

Más que series infantiles: 4 animés que marcaron los 80s en Chile

Clasificarlas como programas para niños porque son animadas y protagonizadas por pequeños es poco acertado considerando que eran verdaderas teleseries. Dignas de competir con los culebrones de países caribeños, los dramas de Candy, Heidi, Marco y Remi son recordados hasta el día de hoy.


De origen japonés, emitidas en los 80 en Chile y con historias de vidas dramáticas; estas cuatros series animadas protagonizadas por niños son recordadas por adultos y reconocidas por los más jóvenes por sus canciones pegotes de obertura y vidas tan trágicas que costaba creer que el público objetivo fueran los más pequeños de  la casa.

“No te vayas mamá, no te alejes de mí” (Marco, 1976)

Marco era un niño italiano que vivía feliz con sus padres y su hermano. Sin embargo el hospital para pobres en que trabajaba su padre no le daba suficiente sueldo para mantener a la familia por lo que la madre de Marco decide viajar sola a buscar trabajo a Argentina. A pesar de lo triste que es su partida, la familia logra mantenerse recibiendo cartas cada cierto tiempo, pero esto dura sólo un año. De pronto no llegaron más cartas y nadie sabía qué ocurrió con la mamá de Marco.

La canción del animé ya es triste así que lo lógico es que la serie lo sea, pero separar a un niño de su madre y que luego recorra el mundo buscándola para encontrarla gravemente enferma tras 50 episodios, parece un juego maligno con los sentimientos del espectador más que una serie de entretención.

“Abuelito dime tú” (Heidi, 1974)

Con 5 años y sin padres que la cuiden, Heidi es una niña suiza que es llevada a vivir con su abuelo a los Alpes porque su tía, quien estaba a su cargo, recibió una oferta de trabajo en Frankfurt que no puede rechazar. Al principio su abuelo no quería recibirla, estaba acostumbrado a vivir solo y ser conocido como el ‘Viejo de los Alpes’ por su carácter huraño. Con el pasar del tiempo su corazón se ablanda y se contagia de la ternura de Heidi.

Cuando la niña ya estaba más que feliz viviendo en los Alpes con su abuelo y su amigo y vecino Pedro, su tía regresa para llevarla a vivir como dama de compañía de Clara, una joven en silla de ruedas bajo la supervisión de la Señorita Rottenmeier, una institutriz amargada. Su partida fue dolorosa tanto para Heidi, como para su abuelo y Pedro, pero finalmente Heidi regresa a los Alpes y se reencuentra con su familia luego de 52 episodios.

“Si me buscas tú a mí, me podrás encontrar” (Candy Candy, 1976)

Con más de 100 episodios Candy protagoniza un melodrama que le falta poco para tener asesinatos por las escaleras, una guagua perdida y alguien que de pronto es ciego. Candy vivió en un orfanato hasta los 10 años, cuando fue adoptada por la familia Leagan. Parecía que por fin tendría una familia, pero sus hermanastros Eliza y Neil se encargaron de hacerle la vida imposible. Por suerte para ella, sus vecinos Anthony, Archie y Stear la querían mucho y siempre trataban de hacerla feliz.

Esto es solo el inicio de la vida llena de obstáculos de Candy, quien fue a estudiar a Inglaterra, volvió a Estados Unidos y se convirtió en enfermera, pasó por la primera Guerra Mundial, pero lo que más se recuerda es el infaltable conflicto amoroso: su amor por Anthony quien muere en un accidente y posteriormente su relación imposible con Terry.

“Lucha con valor a cada instante” (Remi, 1977) 

Inspirado en la novela Sin Familia, ya se puede anticipar que la alegría no predomina en la historia. La historia comienza cuando Remi es entregado a la fuerza a un músico ambulante que trabaja con tres perros y un monito. Juntos recorren ciudades con su show artístico, pero Remi debe enfrentar la muerte de los dos perros que son asesinados brutalmente por lobos, más adelante la del monito por una rara enfermedad y finalmente la de su tutor que no pudo despertar de la hipotermia.

Solo con el perro ‘Capi’, Remi conoce a Mattia, un niño italiano con aptitudes musicales pero un tanto rebelde que en más de una ocasión lo metería en problemas. Luchando con el hambre y el frío, Remi es otro niño que en 51 capítulos protagoniza una vida tan difícil que hace cuestionarse si de niño uno tenía razones reales para quejarse.

¿Cuál es tu melodrama infantil favorito?

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