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El misterio de la moda de los Fidget Spinners

7 JUN 2017 / Tendencias

El misterio de la moda de los Fidget Spinners

De la noche a la mañana se volvieron en el juguete de moda así que nos compramos uno para girar mientras nos preguntamos ¿de dónde vienen y para qué sirven?

Hace una semana decidí sucumbir ante la moda y los memes de internet y comprar mi primer fidget spinner. Hacerlo no fue nada de difícil, ya que de un tiempo a esta parte los vendedores ambulantes y puestos afuera del metro de han llenado de estos trompos de colores que, dependiendo del sector donde vivas, pueden costar entre 2 y 4 mil pesos (o hasta 8 si te gusta que te roben).

El vendedor me contó que le estaba yendo muy bien y que si no fuera por el paro de Aduanas que lo afectó durante la semana pasada tendría mayor variedad. Ya vienen los con luces, los metálicos y los profesionales, que “son más grandes y son ideales para hacer trucos“.

Por lo pronto, mi nuevo spinner rojo, ese que gira en la imagen de portada del artículo, me bastaba y me sobraba. Aun cuando ni siquiera sabía mucho para que servía.

Solo sabía que había que hacerlo girar en tus manos o sobre una superficie plana y que Internet estaba llenos de videos. Demasiados videos. De hecho, según Google Trends, las búsquedas del término “Spinner” hay aumentado de manera absurda en los últimos meses.

Pero a pesar de que mucha gente lo está buscando, el desconocimiento sobre este aparatito es muy grande. Cada vez que lo sacaba en público, hay dos tipos de reacciones: los curiosos que llegan y lo hacen girar, y los que ya están hartos de verlo en todos lados. Pero en ambos casos la pregunta que se le hace a un dueño de un spinner es la misma: ¿Pero para qué sirve?

Hay muchos mitos sobre las funciones de los fidget spinners, pero comencemos por el nombre. Fidget spinner se traduce más o menos como trompo para inquietos, y se refiere a un artículo creado para quienes necesitan estar haciendo algo para concentrarse. Si eres de los que mueve los pies constantemente o juega con un lapiz mientras piensa, sabes a qué me refiero.

El spinner es solo uno de una serie de artículos que han salido precisamente para los inquietos, como el Fidget Cube, cuyo éxito comenzó a levantar la popularidad de otros objetos hechos para concentrarse, entre ellos los trompitos.

Una popularidad tan rápida y virulenta que actualmente en Amazon, 13 de los 20 juguetes más vendidos del sitio son spinners y la demanda ha aumentado tanto que varias fábricas en China dedicadas a crear artículos electrónicos han sido contratadas para fabricarlos en masa.

Una de las razones por las cuales es tan popular es porque no es un producto patentado, por lo cual puede ser fabricado en masa sin necesidad de pagarle a nadie. El trompo está hecho de un rodamiento, el cual es rodeado por un una pieza que generalmente tiene tres puntas y tres pesos cada una, los que permiten que el spinner gire sin parar.

Y aunque la forma tradicional del spinner es la que tiene tres puntas circulares, el hecho de que el rodamiento sea el que haga todo el trabajo, significa que sus fabricantes pueden innovar con todo tipo de formas y tamaños. Aunque en esencia, todos harán lo mismo: girar y girar.

Sin embargo, la autoría y la mente detrás de este fenómeno sigue siendo un misterio.

Se dice que existe una creadora de estos spinners, una ingeniera química llamada Catherine Hettinger, quien diseñó un juguete que giraba en el año 1993. Una versión dice que fue para combatir una enfermedad a los músculos que le impedía moverse con agilidad. Otra versión, que la inventó para fomentar la paz en la frontera de Israel con Palestina para que los niños no se lanzaran piedras.

Lo cierto es que el 2005, cuando debió renovar la patente de su invento, no lo hizo y la perdió, por lo que la idea quedó a libre disposición para el mundo.

Sin embargo, esta historia no está completa, ya que el juguete que creó no tiene nada que ver con el mecanismo de giro de los actuales spinners, sino que tal como se ve arriba, es más bien una pieza de plástico que se balancea sobre un dedo para así hacerlo girar.

Bueno, si no sabemos con exactitud de donde vienen, al menos sabemos para qué sirven, ¿no?

Bueno, no exactamente.

Sus propiedades terapéuticas, que dicen estar asociadas a mejorar el estilo de vida de personas con déficit atencional, en realidad no están amparadas bajo ningún estudio científico, sobre todo considerando que el boom de estos juguetes comenzó recién este año, por lo que no ha habido tiempo de estudiarlos.

De hecho, hay expertos que señalan que la mayoría de los objetos para combatir la ansiedad o el déficit atencional tienen que estar basados en el tacto más que en lo visual, ya que tener que estar mirando al trompo girar termina distrayendo aun más. Eso, aun cuando el spinner en tus manos genera cierto ruido y sensación al girar que es similar a lo que ocurre con un Fidget Cube o un resorte slinky.

Y la verdad es que la respuesta es muy sencilla: un spinner no es nada más que un juguete, algo para tener en tu escritorio o en tu bolsillo y como todo juguete, lo que hagas con el dependerá de ti. Algunos aprenderán a hacer trucos, otros lo usarán para verlo girar, otros para jugar a la botella. No lo vean como algo distinto a esas pelotas saltarinas o a los pegalocos o a un juego de celular. El spinner es un asesino de tiempo que encantó a la generación millennial y ya.

Y como cada juguete, algún día terminará su moda y se reemplazará por otro de moda, hasta el infinito y más allá. Así que no traten de ver más allá de lo que hay sobre estos objetos que invaden nuestras calles y déjense llevar por ver como giran los colores sin parar. O las luces. O sobre tus dedos. O haciendo trucos. O en el metro. O girando 10 al mismo tiempo.

Pensandolo bien, debo ir a preguntarle al dealer de spinners cuando llegan los con lucecitas. Para investigar, obvio.

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