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Moonwalker: De rey del pop a rey de los videojuegos

20 JUL 2017 / Nostalgia Pop

Moonwalker: De rey del pop a rey de los videojuegos

A comienzos de los 90, Michael Jackson hizo su debut en el mundo del entretenimiento digital con tres títulos que casi lo convirtieron en la mascota de Sega


En 1988, en la cúspide de su carrera como artista musical, Michael Jackson llevó su fama a la pantalla grande con el lanzamiento de Moonwalker, una película algo extraña, pero como todo en la carrera de Michael, hecha a la medida de lo que quería el rey del pop.

La película se trataba en realidad de una serie de cortos, protagonizados por Jackson, en los que pasa de una retrsopectiva del artista a cortos animados con stop motion y una secuencia de acción en la que Michael Jakson se convierte en un robot gigante. Una joya.

Pero esta película no solo nos dejó con pesadillas y un fuerte dolor de cabeza, sino que fue la excusa perfecta para construir lo que sería el debut de Michael Jackson en un mundo aun desconocido para la música popular: los videojuegos.

Monwalker fue el nombre bajo el cual se publicaron tres videojuegos protagonizados por Michael Jackson entre 1989 y 1991. Se trató en su momento de un gran acontecimiento, ya que ninguna estrella de su calibre había sido retratada como protagonista de su propia serie de juegos. Los encargados de llevar a Michael a su nuevo status de héroe digital serían dos compañías: una llamada U.S. Gold y la otra, la que sacó más provecho, Sega.

La versión de Moonwalker de U.S. Gold es la más anecdótica de todas. Todo el mundo recuerda los juegos que más tarde publicaría Sega, pero en realidad fue esta empresa, de la mano de Emerald Games, quienes produjeron el primer título de la serie, pensando en las computadoras caseras de ese entonces, como la Commodore 64, la Amiga o la Spectrum.

Esta versión de Moonwalker contaba con cuatro niveles, cada uno con jugabilidad diferente y con unas versiones sintetizadas de las canciones de Jackson que parecían sacadas del mismísimo infierno. Los primeros dos niveles ocurren en una vista cenital, mientras que los dos últimos son de visión lateral.

Cuenta la leyenda que los abogados de Jackson no revisaron la calidad del juego antes de firmar la autorización para su venta, ya que uno de los encargados en cerrar el trato tuviera un accidente con un ventanal que lo dejó en el hospital, lo que hizo que todo el trámite para lanzar el juego se hiciera más rápido.

Pero lo que U.S. Games hizo mal, llegó Sega para arreglarlo.

La compañía llegó a un acuerdo con el cantante para producir dos juegos basados en la misma franquicia de Moonwalker: uno para arcades y otro para sus consolas caseras.

El acuerdo fue tan grande para su época que Sega lo utilizó dentro de su campaña Genesis Does What Nintendo’t. La premisa era clara, solo una consola como Sega podía tener al rey del pop dentro de sus filas.

Lo primero que hizo Sega fue lanzar un juego para arcade, que quizás muchos habrán conocido pues estuvo rondando en varios arcades del litoral central. A diferencia de la versión de computadoras, el Moonwalker de Sega era a todo color, utilizaba una vista isométrica para moverse a través de los niveles, pero lo más raro de todo era su género: se trataba de un shooter de acción en donde Jackson debía detener a los malvados planes de Mr. Big mientras rescataba a una serie de niños secuestrados.

Sí, todo esto fue antes del juicio, así que la idea de Jackson vagara por las calles rescatando niños en ese entonces no era tan rara.

Esta versión de Michael Jackson no solo disparaba rayos por sus manos, sino que además podía convertirse en ROBO JACKSON y no solo ganar un pulido aspecto metálico, sino que además disparar rayos que llegaban mucho más lejos que la magia tradicional.

¿Pero qué cosa podría ser más poderosa que una versión robótica de un cantante negro que se volvió blanco? Moonwalker tiene la respuesta: El poder del baile.

El poder más grande que Jackson podía acumular en este juego era el de su ritmo, y cada vez que gastaba uno de sus iconos de poder, Michael desataba sus mejores movimientos en la pista de baile haciendo que todos los enemigos siguieran el ritmo y, quizás por el cansancio, terminaran explotando. ¿Mejor power up o Mejor Power Up?

Si a todo esto le sumamos la posibilidad de jugar con hasta tres jugadores de manera simultánea y un soundtrack digitalizado con versiones en MIDI de éxitos como Smooth Criminal, Beat It y Bad, la versión arcade de Moonwalker es un gran clásico que lamentablemente está en peligro de extinción.

Esto porque el juego venía con un sistema de protección que fue llamado “la batería suicida” con el cual, al morir la batería de la placa del arcade, el juego también dejaba de funcionar aun cuando esta se cambiara. Aun no se sabe si esto fue una medida de protección anti piratería o algún acuerdo de Sega con los abogados de ese entonces. Por suerte, ya se sabe como repararse, pero mientras se sigan agotando esas baterías, cada versión de Moonwalker se irá con ellas.

Un juego que no está condenado a muerte, por el contrario, es la versión de Sega Genesis de Moonwalker, el tercero de esta trilogía lunar.

Al igual que la versión de arcade, el título está basado principalmente en el corto Smooth Criminal de la película, con la misma temática que ya conocemos: rescatar niños, pelear contra mafiosos y terminar derrotando a Mr. Big.

Pero, a diferencia de la versión de arcade, el Moonwalker de consolas es un juego de plataformas tradicional de visión lateral, muy en la onda de los juegos que Sega estaba haciendo, como Shinobu. Michael debe recorrer niveles en busca de todos los niños antes de seguir avanzando, topándose con enemigos que interrumpían su camino entre medio. Otra diferencia con la versión arcade es que acá los niños están escondidos detrás de puertas y otros sitios, por lo que encontrarlos se vuelve algo más complicado.

Su ataque principal seguía siendo la magia de sus movimientos, pero además, si presionabas el control hacia arriba, Michael se paraba en puntillas y hacía su clásico “WOOOO”, un movimiento que no servía para nada dentro del juego, más que para hacer que el rescate de los niños se viera aun más incómodo.

Al igual que en la versión de arcade, MJ puede liberar un super poder para eliminar a todos los enemigos en pantalla a través de sus bailes, aunque en este juego, el movimiento te quita parte de la barra de vida, por lo que, por muy genial que se vea, no hay que abusar.

La música MIDI también estaba presente, de hecho, la primera etapa comienza con Michael lanzando una moneda a un jukebox y Smooth Criminal empieza a sonar. El juego trae muchos samples de la voz de Jacko, aunque más que nada gritos y aullidos que hoy lo hacen parecer más un Pokémon que un artista. Pero para la época, era increíble.

Puede que, al final del día, ninguno de los 3 Moonwalkers haya sido un juego demasiado memorable o innovador, y que a los estándares de hoy nos parezcan simplones y a veces hasta burlescos. Pero hay que darle crédito a MJ, por haber sido la primera estrella del pop que saltó de los discos a esta nueva moda que recién estaba partiendo, la de los videojuegos.

En ese sentido, Moonwalker siempre será recordado como una de las demostraciones de que la genialidad de Michael Jackson no podía venir de la tierra, sino que probablemente de la luna.

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