*

La serie más freak de Netflix mezcla cocina y títeres

16 OCT 2018 / Reseñas

La serie más freak de Netflix mezcla cocina y títeres

De cara a Halloween, el servicio de streaming presentó su inusual show que invita a ver espectaculares preparaciones acompañadas de extraños comensales.

La expansión del catálogo de Netflix nos ha entregado productos bien extraños que forman parte de su oferta de streaming, pero probablemente ninguno es tan freak como Las curiosas creaciones de Christine McConnell.

Se trata de una serie con una propuesta tipo “Art Attack” pero relacionada a la cocina de Halloween. Incluyendo un componente narrativo que nos presenta a los raros habitantes de una tétrica casa, los personajes de este show peculiar incluyen a la cocinera Christine McConell y sus inquilinos: un grupo de títeres y monstruos creados por Henson Alternative, una división de la popular Jim Henson Company (Los Muppets).

Para sacarle partido a esa propuesta, la serie mezcla elementos anticuados con todo lo que caracteriza a un show de cocina, explorando un tono que bebe de la tradición de series como Los Locos Adams, instalándose así como una serie de televisión que cautiva precisamente por lo raro e inusual de su propuesta. A grandes rasgos, esta serie sigue una idea: ¿Qué pasaría si alguien con alma de Morticia Addams decide armar su propio show de cocina?.

La propia McConnell, quien es la única que rompe la cuarta pared para entablar los diálogos de cada preseparación, se instala como una rara presentadora que ama todo lo que es extraño y acoge a un gato momificado del antiguo egipto, una especie de mapache sin mano que no tiene problemas de entablar una relación sexual con un duende de jardín y un bonachón lobo que cae presa de las artimañas de los dos primeros. Sumen además un pulpo que vive en el refrigerador, y que entrega implementos en medio de cada receta, y tendrán los ingredientes de una serie que no se puede encasillar tan fácilmente.

En el primer episodio, por ejemplo, enseñan a crear un dulce con forma y apariencia de hueso, entregando pequeños tips que probablemente le servirán a más de alguien, pero también McConnell se decide a crear un impresionante pastel con forma de casa que probablemente es imposible de replicar por simples mortales. La idea de la serie de este modo no es entregar una clase o una receta que pueda ser replicada en casa, pero sí entrega los suficientes datos como para que alguien se entusiasme a concretar sus propias creaciones. Y esa es la fortaleza de la serie.

Por ejemplo, en el segundo episodio presentan cómo hacer una torta con forma de cafetera o una vela hecha con chocolate o unas galletas con forma de garras de hombre lobo con todo y peñuzas, que parecen ser lo más fácil de replicar. Pero en el tercer capítulo incluyen un notable pastel con forma de gallina que simplemente no sé cómo logró pese a ver su realización explicada en pantalla. Y como si eso no fuese poco, también la cocinera se da el tiempo de armarse su propio vestido.

A lo largo de cada receta, los títeres van concretando intervenciones que ayudan a seguir este show para evitar que caiga en el terreno de un simple show de cocina y eso termina dándole mucho más atractivo. Quizás Las curiosas creaciones de Christine McConnell no le cambiará la vida a nadie, ni ser la serie que permita la mejor de las maratones, pero al menos tiene la suficiente identidad como para que le den una oportunidad para que sea una buena alternativa para ver un episodio por aquí y otro por allá. Y quien sabe, quién alguien se anima a cocinar algo para el próximo Halloween.

 

Seguir leyendo