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The Movies That Made Us: viaje al centro del alma humana

2 DIC 2019 / Cine

The Movies That Made Us: viaje al centro del alma humana

La serie de Netflix que replica lo hecho por “The Toys That Made Us”, toma cuatro ejemplos de películas icónicas, las desarma y vuelve a armar al punto de emocionar con el cómo, el qué y el cuándo. Sus historias, protagonistas y villanos ponen rostro al amor por el cine en cuatro episodios memorables.


El menú de Netflix ya nos había mostrado la historia de cómo Star Wars, Las Tortugas Ninja o los Power Rangers llegaron a ser íconos para generaciones completas. En The Toys That Made Us, sobrevivían como ruido de fondo los intentos de productores, animadores o dibujantes por volver sus creaciones algo tangible. En algunos casos, series de televisión. En otros, películas. 

Y si existe un consenso respecto a aquella producción de Netflix dedicada al origen de los juguetes que marcaron generaciones, era que un spin-off que hablara sobre cine debería llegar tarde o temprano. Así, un día revoloteando de película en película, como si de una visita a un videoclub se tratara, nos adentramos en The Movies That Made Us

Netflix lo advierte en su resumen: “para ver en cualquier orden”. Se trata de cuatro episodios magistrales en que revisitamos el origen novelesco de Die Hard -Duro de Matar-, el difícil camino para rodar Dirty Dancing, las alocadas ideas tras Home Alone -Mi Pobre Angelito- y el extraño origen de Ghostbusters como negocio familiar. 

En el caso de la película protagonizada por Jennifer Gray y Patrick Swayze conocemos las tensiones entre los actores, la alocada carrera por financiar el proyecto y fundamentalmente lo arriesgado de su trama, que buscaba plantear discusiones en torno al origen de clases -expresado en el tipo de baile-, el aborto como un derecho y la libertad sexual de todo tipo, todo esto empaquetado en un viaje a las montañas de Catskill que nunca fue, y profundizado en las declaraciones de quien da origen a la historia de “Baby”, la protagonista de la historia.

Si algo ronda a este episodio es el sentido de urgencia que logra transmitir la producción de Netflix en torno a la obra de Eleanor Bergstein y el contexto en que fue realizada: en tiempos de Footloose o el indesmentible brillo de Flashdance. The Movies That Made Us toma un artefacto ya antiguo, lo resucita contando su historia y pone los acentos en el lugar correcto, probablemente de la forma más creativa posible. Esta nostalgia no es plástica. 

También hay espacio para la diversión. La odisea de Chris Colombus para lograr hacer Mi Pobre Angelito toma ribetes casi heroicos que incluyen la realización de la película en un gimnasio, la cancelación de la misma y una impensada resurrección en manos de Fox, luego de que Warner decidiera despedir a todo el equipo que, a medida que se enteraba de la noticia, iba siendo recontratado por la casa de Los Simpson, habitación por habitación. 

La de Duro de Matar es otra historia de aquellas: graficar la hondura del clásico en que antagonizan Alan Rickman y un -para la época- impensado Bruce Willis no era fácil. En un mundo en que los héroes de acción eran hombres altos, fornidos y con frases de marca registrada, la historia de la elección del protagonista de Sexto Sentido en desmedro de un anciano Frank Sinatra, los errores finales en la sala de edición del filme y el impensado éxito que llevó brillo a los ojos -y bolsillos- de los productores toma lugar, toda vez que se cuenta también la crónica de la molestia de los vecinos de uno de los edificios más famosos en la historia del cine. 

El capítulo dedicado a Los Cazafantasmas es rico en nostalgia y probablemente ayuda a poner sobre la palestra muchas cosas que regularmente no comprendemos sobre el cine: cómo un guión es escrito una vez, muta en el proceso y es llevado de la mano por los actores, que en este caso, vuelan a alturas insospechadas: Bill Murray y Harold Ramis ponen la nota alta del especial. 

The Movies That Made Us no es sólo una serie de documentales sobre las vicisitudes en torno a la producción de una película. También es una narración maestra sobre un mundo que ya no existe. Sobre la ilusión del mercado financiando una idea. La realización de los sueños. El amor por la tarea. ¿Quién y cómo habrá elegido las cuatro primera películas para este ciclo en Netflix? Probablemente, alguien que entendió la completa hondura de los productos culturales que se analizarían en ella: la historia de lo que representa la sola idea de soñar con algo, lograrlo y pasar a la eternidad. Una radiografía de lo que alguna vez fue el alma humana de directores, actores y, por qué no decirlo, los espectadores.

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