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La polémica que marcó el primer duelo de robots gigantes

18 OCT 2017 / Tecnología

La polémica que marcó el primer duelo de robots gigantes

La contienda que enfrentó a Estados Unidos contra Japón terminó con una victoria para el equipo americano, el cual usó dos máquinas en vez de una


Con más de 100 mil espectadores en vivo, se realizó ayer la transmisión del Giant Robot Duel, la primera pelea entre robots gigantes que enfrentó a la compañía MegaBots de Estados Unidos y Suidobashi Heavy Industry de Japón. Un esperado duelo que llevaba dos años de espera, cuando el equipo de entusiastas americanos decidió retar a los creadores de Kuratas, el primer robot gigante del mundo que puede pilotearse desde el interior. Lo más cercano a un mecha real que podemos ver en la vida.

El duelo finalmente se llevó a cabo este año, en una fábrica abandonada de Japón, y fue grabado y reproducido como una suerte de transmisión empaquetada por la propia MegaBots. El evento contaba con todo lo necesario para una transmisión a la altura: relatos de Mike Goldberg, el mismo de la UFC, una comentarista especializada en robótica y una reportera desde el campo de juego. Todo estaba listo para llegar a un gran duelo con reglas muy sencillas: simplemente había que incapacitar al robot oponente, noquearlo en el piso o hacer que su piloto se rindiera.

Pero rápidamente nos damos cuenta de que hay algo raro en este encuentro, ya que el equipo de Estados Unidos no iba con un robot, sino con dos máquinas: el Iron Glory, y el Eagle Prime, quienes lucharían, por turnos, contra el magnífico Kuratas de Japón.

La primera ronda fue toda para el robot japonés, quien destruyó en menos de 10 segundos al Iron Glory con un certero golpe que muchos consideran anticlimático, pero que a nosotros nos recordó a las mejores escenas de One Punch Man

10 segundos. Un golpe. Y adiós para el equipo norteamericano. Si el mundo fuera un lugar justo, Japón ya tendría sus medallas, pero como los gringos no saben perder, entonces sacaron a su arma secreta. Un arma que pesaba el doble de Kuratas y estaba hecho solo para la destrucción.

Un robot tan yankee que no solo portaba los colores de la bandera de Estados Unidos, sino que tenía un águila en el hombro.

Ahora, para ser justos con Eagle Prime, se trataba de una máquina pensada para matar: uno de sus brazos podía disparar pequeñas pelotas de paintball y el otro era una motosierra gigante. 

El segundo round fue uno de los más interesantes del combate, ya que incluyó disparos a distancia, y la utilización de un dron lanzado por Kuratas para impedir la visión del rival Sin embargo, el round quedó invalidado luego de que ambos robots se declararan imposibles de continuar, debido a que estaban atascados, por lo que pelea tuvo que reseatarse.

Ya en el último round del encuentro, la batalla se decidió entre el arma de bolas de pintura de Kuratas y la motosierra del Eagle Prime, dejando como triunfador al equipo de Estados Unidos, tras la rendición de Kuratas.

Pero más allá del polémico final, la batalla entre ambos robots resultó ser interesante, entretenida e inexplicablemente hipnótica, probablemente gracias a la lentitud de los movimientos usados por los robots y a momentos que claramente fueron preparados y arreglados, como cuando los robots atacan el set de los comentaristas. Es cierto, estamos muy lejos de ver peleas como las Real Steel, o Gurren Lagan, pero bueno, por algo se empieza.

Eso si, si el resultado de las peleas va a ser que siempre terminarán ganando los héroes americanos, bueno, para ver peleas arregladas y con protagonistas republicanos, ya tenemos suficiente con la lucha libre.

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