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¿Por qué no se hizo La leyenda del tesoro perdido 3?

31 JUL 2018 / Cine

¿Por qué no se hizo La leyenda del tesoro perdido 3?

El director de las dos películas atribuyó al afán comercial de Disney que la saga protagonizada por Nicolas Cage acabara con El libro de los secretos.


En 2004 Nicolas Cage consolidó su propia mini franquicia con La leyenda del tesoro perdido. La película donde Cage se convertía en un caza tesoros y su secuela de 2007 que fueron bastante bien recibidas logrando $804 millones de dólares de recaudación a nivel mundial.

Pero sorpresivamente, Disney no siguió explorando la franquicia y nunca se concretó una trecera película de La leyenda del tesoro perdido.

Ahora más de diez años después del debut de la última entrega, el director Jon Turteltaub explicó las razones que él atribuye a esta abrupta decisión del estudio.

“Cuando se hizo La leyenda del tesoro perdido había mucho más dinero para todos”, dijo Turteltaub al sitio Collider. “A todos les pagaron muy bien. El problema de hacer una tercera película no fueron las personas diciendo: ‘¡No, no lo haré a menos que me pagues mucho!’ Fue realmente porque Disney sentía que tenía otras películas que quería hacer y que pensaba le podían dar más dinero“.

Desde fines de la primera década de los 2000, Disney se ha enfocado en otras franquicias como sus propias películas animadas, las versiones live-action de sus clásicos y las producciones de Marvel Studios y Lucasfilm, que en conjunto le han reportado varios récords de recaudación en los últimos años. Según  Turteltaub, La leyenda del tesoro perdido merecía un espacio dentro de esas franquicias.

“Creo que estaban equivocados. Creo que tienen razón sobre las películas que están haciendo, obviamente están haciendo un muy buen trabajo al hacer buenas películas. Pero simplemente creo que esta sería una de ellas y ellos no se dan cuenta de cuánto están pidiendo una tercera La leyenda del tesoro perdido a través de internet”, añadió Turteltaub. “El guión estaba cerca, pero no estaba tan bien para que el estudio no pudiera negarse. Pero era lo suficientemente bueno como para que el estudio haya dicho: ‘Sí, sigue. Acércate'”.

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