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El PUBG para móviles demuestra que los celulares no están listos para recibirlo

20 MAR 2018 / Videojuegos

El PUBG para móviles demuestra que los celulares no están listos para recibirlo

El juego más popular del 2017 hizo su arribo a los smartphones en un versión que impresiona por lo completo pero demuestra rápidamente sus limitaciones.


PlayernUnknown’s Battleground fue el juego más sorpresivo del año pasado. Lanzado como un early access, lleno de errores, poca optimización y escaso contenido, la propuesta de la batalla real entre 100 personas luchando por sobrevivir en una isla hizo que el título incluso fuera nominado a Juego del Año sin siquiera estar terminado.

El título, creado y desarrollado para jugarlo en PC, dio a fin de año uno de sus saltos más importantes, al llegar, también en una versión aun sin terminar, de manera exclusiva para la plataforma de Xbox One. El salto en consolas no estuvo exento de polémicas en un comienzo, dada la enorme cantidad de problemas que tuvo a nivel gráfico y técnico, pero rápidamente comenzó a trepar por los rankings de juegos más vendidos en la consola.

Con 30 millones de unidades vendidas en PC y cerca de 4 millones en consolas, uno podrían pensar que la gente de Bluehole ya estaría contenta con la cantidad de dinero que logran hacer cada mes.

Pero no.

El siguiente paso para el juego, y que llegó de manera bastante rápida, será el mercado móvil. Ya lo hemos visto con su rival directo, el Fortite de Epic Games, que por estos días se encuentra realizando una prueba para los teléfonos de Apple. Pero PUBG se adelantó aun más y decidió lanzar, aun cuando no está del todo lista, su versión móvil para las plataformas de iOS y Android.

Obviamente decidimos bajarlo y probarlo para ver como corría. Pero antes de mis impresiones, debo aclarar ciertas cosas: si bien conozco la versión de PC de PUBG y la he jugado en algunas ocasiones, no es un juego que tenga actualmente porque no corre en mi PC. Y es de cierta manear irónico que no sólo hoy tenga un celular que sea más poderoso que mi computador, sino que pueda correr este juego de una mejor manera que lo que trató de hacer mi viejo tarro.

Y es que a nivel técnico, PUBG Mobile es un port prácticamente exacto al juego que ya hemos conocido. Las mecánicas son idénticas: creas un personaje, llegas a un lobby que apenas se llene de 100 personas ya tiene todo lo necesario para poder comenzar. El juego está hecho con el motor Unreal, que como ya sabemos, está bastante bien optimizado para sistemas móviles, aunque a un gran costo en lo que se refiere al poder requerido para correrlos. Y eso es lo primero que te darás cuenta al jugarlo PUBG Mobile: el juego chupa batería como loco.

En serio. Aunque lo juegues conectado a la corriente, seguirá consumiendo energía. Lo probamos con el Huawei Mate 10 Pro, un celular que nunca nos ha dado problemas de batería y fue la primera vez que el celular no llegó con batería a la casa. La primera.

Pero no importa, decides darle una oportunidad. Saltar del paracaídas y llegar a la isla que se mantiene prácticamente intacta que todas las versiones previas, aunque mucho menos detallada que sus hermanos mayores, pero se entiende. Es una versión móvil, uno puede perdonar ciertas cosas mientras el core del juego funcione, y acá, en realidad todo opera de la misma manera que en el PUBG original: buscar casas, objetos y armarte hasta los dientes mientras vas escapando de tus enemigos pero también del espacio del mapa que cada vez se reduce más.

Y en ese sentido, no hay nada que alegar: el juego se siente y funciona como un Battle Royale en la palma de tus manos. Hay varias cosas optimizadas para el móvil como recoger cosas de manera automática y varios atajos en pantalla para acceder a menús importantes como tu mochila. Pero es también acá cuando nos encontramos con la principal traba que tiene el juego: los controles.

Como pueden ver, el HUD de PUBG Mobile es una mezcla de íconos y botones que flotan para poder hacer las acciones que en un PC requieren mover una ruedita o presionar una tecla. Y es, a la larga, terriblemente incómodo para funcionar. Si, es cierto que el juego permite, por ejemplo, editar la posición de estos botones virtuales, pero de todas formas el paso de caminar o correr a apuntar y disparar es increíblemente incómodo y lento.

La mayoría de los duelos al encontrarse con personas en el mapa de PUBG funcionan así: ves una manchita a lo lejos, empiezas a correr, te detienes. Tu rival también se detiene, y el duelo se convierte, más que en una competencia de puntería, en ver quién logra encontrar primero los botones para disparar. Así, todo el rato.

La asistencia del juego ayuda bastante para poder hacer headshots, además del recomendado modo de acelerómetro para hacer puntería algo más fina. De todas formas, los combates son lentos y no creo que mejoren con el tiempo. Es simplemente la inconveniencia de jugar un título con tantas opciones colocadas en una pantalla pequeña.

Y es que el problema más grande de PUBG Mobile es que no hace nada para convertir la experiencia de PUBG en algo pensado para móviles. Uno no puede dejar de aplaudir al equipo que trajo una experiencia completa de un juego de PC a un teléfono, pero es acá cuando nos damos cuenta que ciertos juegos sólo se juegan bien con ciertos formatos. Y PUBG es uno de ellos.

Un juego de celular nunca debería tener partidas de más de 20 minutos, que es lo que suele durar un encuentro de PUBG, tanto en el PC como en su versión pequeña. Debieron haber hecho algo diferente, con controles más simples, un mapa quizás más reducido que tenga más cosas que hacer que moverse por kilómetros de tierra desierta hasta que tus ojos te permitan ver un enemigo a la distancia en la pantalla diminuta de un celular. Porque es cierto, uno puede pasar 20 minutos jugando Candy Crash o Angry Birds porque son varias etapas en ese tiempo, no porque cada una dura 20 minutos. Eso no es un buen juego para celulares.

Al tratar de llevar una versión completa del PUBG, lo único que hicieron fue evidenciar lo inútil que es un teléfono para poder manejar toda la complejidad de un juego como PUBG en un espacio tan pequeño.

Más que un experimento, no es para nada lo que nos imaginábamos con una versión portátil del juego. Ahora, si tan sólo existiera una consola portátil con botones, sticks y una pantalla táctil para poder asegurarse de que el juego corra bien.

Mmmmmm.

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