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El debut de PUBG en consolas ha sido un fracaso

13 DIC 2017 / Videojuegos

El debut de PUBG en consolas ha sido un fracaso

El juego, que llegó esta semana de manera exclusiva a Xbox está plagado de fallos e inconsistencias visuales que lo dejan a ratos injugable


Player Unknown’s Battleground, el juego revelación de este año en el mundo del PC, finalmente dio su gran salto a la masividad, gracias a su esperadísimo debut en consolas. En particular, un inicio exclusivo en las plataformas de Xbox One y Xbox One X, gracias a un acuerdo firmado entre la compañía Bluehole y Microsoft.

El anuncio fue hecho con bombos y platillos durante el E3 recién pasado y no era para menos: el juego más popular del momento llegaría a las consolas, apoyado por el poder de la nueva Xbox One X, lo que aseguraría la posibilidad de disfrutar del glorioso juego de supervivencia y batalla real.

Pero la realidad como siempre, llega y pega de golpe, y cuando los jugadores comenzaron a descargar y jugar la versión de Xbox One del juego, se encontraron con una calidad muy lejana a la que se les había prometido. Es cosa de ver el análisis hecho por Digital Foundry en donde se compara PUBG corriendo en una Xbox One tradicional y una Xbox One X para darse cuenta que la versión que llegó ayer a las consolas está lejos de ser un producto de la calidad que se espera.

Texturas que no cargan, falta de un asistente de mira para el control -algo fundamental cuando se juega un shooter en consolas- y bajones en los cuadros por segundo que llegan hasta los 12 FPS en la Xbox tradicional y 20 cuadros por segundo en la Xbox One X (una consola mucho más poderosa que su antecesora), convierten a esta adaptación en una de las más vergonzosas que se ha visto en el último tiempo, considerando además, los recursos que tanto Bluehole como Microsoft manejan.

Ahora bien, las excusas dirán que el juego ni siquiera está completo en la versión de PC, ya que sigue en Early Access y que de hecho, la versión que salió ayer en las consolas tampoco es la definitiva, sino que es parte de un programa llamado Game Preview Edition. Pero el problema bajo ese razonamiento es que, aun cuando “no esté terminado”, las compañías están cobrando por su descarga.

Hasta ahora, la gracia de una consola es poder jugar de manera óptima, sin tener que preocuparse del poder de la máquina, como ocurre en el PC. Los jugadores de consola tienen todo el derecho para exigir una experiencia de juego depurada y limpia en sus consolas, considerando que, en el caso de PUBG, los problemas que posee el juego en su estado actual pueden resolverse con una hábil mezcla de hardware y configuración del juego. Y si, es cierto que ni siquiera en PC PUBG es una experiencia totalmente optimizada, pero de nuevo, si el juego no estaba listo para salir en la consola, entonces no se saca.

Porque esta generación de consolas ha sabido acercarse al mundo del PC pero solo para llevarse sus peores prácticas, como las instalaciones eternas de juegos, los sistemas de protección que exigen estar conectado al Internet y, ahora último, los juegos de acceso temprano.

Aun es tiempo para evitar que esta plaga termine por llegar de manera masiva, considerando que los jugadores de consola ya tuvieron que soportar el hecho de que el juego correrá a 30 cuadros por segundo. Si además de eso hay que aguantar texturas irregulares, gameplay no adaptado a la consola y bajones de framerate, entonces es mejor que PUBG se mantenga en su limbo del Early Access hasta que puedan entregarnos un juego en serio. Ese que algunos consideraron nominar como mejor juego del año y no esto:

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