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Radiografía del “niño rata”: Un acercamiento al jugador más despreciable de todos

22 AGO 2017 / Videojuegos

Radiografía del “niño rata”: Un acercamiento al jugador más despreciable de todos

Existe un amplio grupo de personas sin interés en el mundo de los videojuegos, que asume -erróneamente- que todo gamer es un niño rata. En un intento del departamento de estudios científicos de Mouse, queremos desmitificar esa creencia mostrando un pequeño retrato de aquella criatura que amarga nuestras partidas.

De una Polystation a una Wii. Esa fue mi transición en cuanto a consolas, ambas con poco uso de mi parte, más por falta de interés -y sobre todo, talento-, que por ver con malos ojos aquel pasatiempo.

Debo admitir que con el paso del tiempo y totalmente alejada de aquel mundo, los prejuicios asociados a los que eran talentosos con el joystick me hicieron entrar al grupo de las personas que denominaban ‘niño rata’ a todo aquel que matara el tiempo con videojuegos. Así de equivocada.

Buscando salir de mi ignorancia y porque noté también que ofendí profundamente a más de un conocido al usar este apodo, decidí arrojarme a investigar cómo son realmente los niños rata para reducir la cantidad de personas que -al igual que yo en el pasado- cometen el horror de meter a los gamers en este despreciable saco. Así me fue.

¿Qué es un niño rata?

En términos generales, el concepto suele asociarse a la figura de un mal perdedor o un mal ganador. Aquel que se descontrola, reacciona con insultos y realiza tácticas ‘sucias’ contra su oponentes.

Gonzalo Lara, Jefe de la carrera Animación Digital y Diseño de Videojuegos de la Universidad del Pacifico, dice que “afortunadamente” nunca ha sido llamado con este calificativo. “Yo era muy viejo cuando -el término- empezó a ser popular”, dice aliviado.

“Creo que todos en algún momento han caído en algunas de las conductas de un niño rata”, afirma. “ Alguien que sea un mal jugador, un mal perdedor o un mal ganador que arruine el juego cuando las cosas no van a su gusto”, explica Lara.

Ejemplos concretos de este actuar son “pickear” un personaje que no corresponde para atacar o defender en Overwatch, usar la técnica del ‘perro guardián’ en Call of Duty, competir en juegos de carreras de autos al revés, o bien -y Lara aclara que esto es algo que a veces hace- faulear al oponente cuando se aburre o va perdiendo un partido de Pes o Fifa.

A lo anterior se suman otro tipo de malas conductas, como desconectarse cuando son anfitriones de la partida y están perdiendo o usar las fallas de los juegos para ganar (y reclamar que se hizo trampa si su oponente lo hace).

Si hilamos fino, es posible identificar el grupo etáreo al que pertenecen, características físicas y psicológicos, y de qué juegos se alimentan.

Suelen tener entre 8 y 15 años. En su mayoría son niños y pre-adolescentes (de allí que se explique una reacción exagerada al perder o ganar). Los gritos y berrinches que profieren insultos hacia sus oponentes, van acompañados de una voz aguda que facilita la asociación a un ratón. “El tono de voz chillón siempre se asocia, al final es lo que se espera cuando empiezan a gritarle al resto porque las cosas no van como él espera”, dice el docente.

Si bien los niños ratas pueden ser usuarios de cualquier juego, hay algunos en específico que son considerados como su “hábitat natural”. “Los juegos que la cultura popular se ha encargado de declarar como los nidos de los niños rata son los FPS, Call of Duty, Overwatch. Casi todos los donde hay un componente competitivo y multiplayer, suelen ser los que más los llaman. O al menos esos les gatillan ese comportamiento que los hace famosos”, dice Lara. Se trata de títulos que en su gran mayoría no están dentro del rango de edad permitido.

Pero -como canta Jorge González- nada es para siempre. Lara plantea que un niño rata deja de ser tal cuando cambia la voz. Pero, como el comportamiento sigue siendo el mismo, se “evoluciona” en un ‘troll’. Palabras mayores.

Psicología de un roedor

Este comportamiento despreciable para muchos, y usado para descalificar a diestra y siniestra por otros, tiene su origen y explicación en la psicología humana. Un niño rata es aquel “para quien el mundo del videojuego se vuelve un lugar único, en el cual si es que llega a perder, le pasan cosas graves a su subjetividad. Tiene la percepción de que se juega su vida en ese juego”, explica el psicólogo educacional de la Universidad Católica, Iván Grudechut.

“Ese es el perfil: niños que no son muy legitimados en otros contextos y encuentran su espacio de legitimación en los juegos”.

Por lo mismo, no atribuye a ellos la responsabilidad por sus actitudes, sino a los adultos responsables que tienen cerca. “Tiene que ver con los cuidadores en la medida que ellos les sepan abrir otros mundos, espacios de juegos con niños reales”, explica Grudechut.

“El juego los hace vivir, pero al mismo tiempos los intoxica”, afirma el psicólogo. Todos somos potenciales niños rata en la medida que se busca un espacio de legitimación. Lo importante, es no caer en las actitudes que generan odio por parte de los otros jugadores.

Y tú, ¿qué tipo de jugador eres?

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