*

Review | Halloween es un bonito tributo extremadamente calculado

18 OCT 2018 / Cine

Review | Halloween es un bonito tributo extremadamente calculado

La veneración hacia John Carpenter es total en esta película que borra del mapa a todas las secuelas, recuperando al asesino slasher por excelencia.


La nueva película de Halloween decidió concretar algo controversial: dejar atrás a todas las secuelas de la saga de Michael Myers, solo tomando en cuenta el original de John Carpenter. Dicha decisión no fue aleatoria, sino que fue realizada de forma completamente consciente. Por eso la jugada terminó marcando el cómo avanza cada uno de los elementos de esta nueva producción.

Ante ese escenario, lo que menos sorprende es la veneración que brota desde esta historia hacia la película original. La admiración y culto aquí es absoluto, elevando el nivel de respeto por Carpenter hasta niveles que terminan torpedeando el propio relato de esta nueva película co-escrita por Danny McBride, Jeff Fradley y David Gordon Green, quien también tomó las riendas como director en su debut en el terror.

Dicho tributo se instala desde los primeros segundos, con los créditos iniciales que replican el estilo de la introducción de la película de 1978, con una calabaza que va recomponiéndose mientras de fondo escuchamos la clásica composición creada por John Carpenter para el rey de los slashers. En estilo, forma y ritmo, este nuevo Halloween no esconde que su objetivo es ser lo más fiel que sea posible al espíritu y forma que tuvo Myers en su presentación.

Pero aunque esa idea probablemente es muy atractiva en el papel, y aquí la ejecución es sólida a la hora de recuperar las claves de la primera película, también la decisión creativa produce que de forma inexorable esta producción arriesgue menos y se sienta en exceso anticuada, instalando una barrera natural a la propuesta de una película realizada 40 años después.

La ejecución aquí no solo es en estilo, sino que narrativamente también abrazan los temas que dejó la obra de Carpenter. En el cierre de la película original, una afectada Laurie Strode preguntaba si su atacante”era el cuco”. Un compungido doctor Loomis le respondía que, “de hecho, lo era”.

Dicha idea, el misterio que rondó a un Michael Myers sin otro origen más que el haber asesinado a su propia hermana, define al relato de esta secuela que profundiza en el cómo el asesino es una casi inconcebible encarnación del mal. Y es ese elemento es que más hace brillar a esta producción, ya que las secuelas siempre entregaron más respuestas de la cuenta.

La historia de este Halloween versión 2018 también presenta a una vieja Laurie Strode, interpretada por una Jamie Lee Curtis a la que le sacan el jugo, quien ha tenido que confrontar una vida que fue marcada por el ataque de Michael, recluyéndose en su hogar, preparándose para el día en que podría haber vuelto el asesino. Dicha opciónafectó la relación con su propia familia, alejándola de su hija, y además estableció una serie de trancas psicológicas que han definido su vida.

Por otro lado, durante los últimos 40 años, el asesino se ha mantenido en silencio, en una especie de estado catatónico que ha impedido que decenas de especialistas logren obtener respuestas sobre la condición del denominado “asesino de las niñeras de 1978”. Pero para que esta película funcione, obviamente el mal tiene que volver a despertar. Y lo hace gracias a una pareja de podcasters que buscan contar la historia que nadie más ha logrado escudriñar.

A partir de ahí, y con el traslado de Michael Myers a una institución de mayor seguridad, el asesino inevitablemente queda libre en la víspera de la celebración de Halloween. Las circunstancias de su escape entregan uno de los grandes cambios respecto a la fórmula del original, aunque el “nuevo Loomis” de esta película no funciona del todo.

Pero lo más importante de todo es que la receta de esta película inevitablemente agrega como ingredientes a la familia directa de Laurie. El resto ya se lo imaginan, ya que aquí no están descubriendo ningún tipo de rueda.

El excesivo cálculo de esta nueva Halloween provoca que su apuesta juegue demasiado a la segura. Sí, hay un respeto en el tono y formas, pero lo que funcionó en 1978 ya fue y no puede ser replicado en 2018. Esa es una situación ante la que esta película decide cegarse por opción.

Aún así, la secuela saca partido a los avances en el cine para jugar con el ritmo y la ejecución de las muertes, para ser lo suficientemente atractivas como para evitar letargos. Vemos cuchillos atravesando carne, cuerpos empalados y cuellos siendo dislocados. Esos momentos son los que despiertan y aflojan el cinturón de seguridad que se amarraron sus realizadores.

Obviamente en esta realización también hay guiños a la franquicia, especialmente en relación a momentos y frases del original. Se trata de secuencias que probablemente sacarán una sonrisa a los fans, pero también tengan en claro que aquí hay diálogos que descartan todo lo hecho por las secuelas. Uno en particular tira por la borda lo que se creó en torno a Halloween una vez que la segunda parte definió que Laurie era la hermana del violento asesino. Son solo cosa de gente aburrida que quería sentirse mejor, nos dicen.

El resultado de este Halloween es una película que funciona, que luce bien, que es respetuosa y sabe qué teclas tocar, pero que no se la juega para experimentar con mayor novedad en su reportorio.

De hecho, ls últimos minutos funcionan porque la tensión está relativamente bien manejada, pero también existe el pie para que surja un cierto grado de hastío hacia un producto que nunca se valida por si mismo y depende exclusivamente de lo mucho que nos importa o queremos al original de John Carpenter.

En la última estocada, el Halloween 2018 es una película que funciona en la línea de las bandas tributo, que intentan replicar la experiencia de otros para acercar a una audiencia hambrienta de revivir un pasado en manos de otros autores que saben que no pueden agregar de su propia cosecha. Entendida así, esta nueva entrega logra completamente su objetivo, ya que sus realizadores funcionan como una banda tributo.

Pero también hay que tener en claro que rara vez ese tipo de agrupaciones son memorables por su propia cuenta.

Seguir leyendo