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Review | La pequeña y poderosa apuesta del iPad Mini 5

10 JUL 2019 / Reseñas

Review | La pequeña y poderosa apuesta del iPad Mini 5

La tablet más económica que la compañía de la manzana lanzó este año satisface inclusive a aquellos que le hacen el quite a las tablets.


Personalmente, no soy el público objetivo de una tablet. Detesto ver películas o series en una pantalla pequeña, por muchos pixeles de alta definición que propongan, y generalmente no realizo tareas que cotidianamente me lleven a utilizar uno de estos dispositivos en reemplazo de mi smartphone.

Pero, justamente por eso, la perspectiva de revisar un iPad Mini 5 de Apple me atraía por la posibilidad de poner a prueba a un equipo mucho más potente que el que poseo y, por otro lado, ver si de una vez por todas puedo enganchar con el concepto de las tablets.

Lo primero que salta a la vista con este equipo es que no solo sigue la tradición del pulcro y clásico diseño asociado a Apple, como un bastión inamovible de su propuesta de lujo, sino que también saca el jugo a dos conceptos clave: el tamaño y la versatilidad que entrega el ser su versión más accesible. Sin embargo, también de inmediato queda en claro que acá no encontramos cambios exteriores respecto a modelos anteriores, ya que a grandes rasgos luce tal y como siempre.

Ya con este pequeño dispositivo en las manos, uno se da cuenta que el procesador A12 Bionic basta y sobra para ejecutar las tareas básicas de redes sociales y entretenimiento, concretándolo con una velocidad absurda. Otro de los detalles más llamativos de su propuesta tiene relación con la pantalla Retina de 7,9 pulgadas con True Tone, que clama ser un 25% más potente y brillante que la versión anterior que ya tenía varios años en el mercado.

En ese sentido, solo se puede decir que la pantalla realmente brilla y no solo en lo que respecta a la luminosidad. Aunque ver un capítulo de una serie en una pantalla pequeña nunca será mi primera opción, la apuesta de este iPad mini me llevó a darle más oportunidades de lo habitual a ese tipo de tareas que siempre preferiré realizar en la pantalla del televisor. Su nitidez y la gama de colores que entrega son ideales para la reproducción en alta definición existente en los streamings más populares.

Sumen el hecho de que sus parlantes evitan que los audífonos sean un requerimiento constante, que es algo que me ha pasado con otras tablets, y usarlos para tener música de fondo con Spotify era más que apropiado cuando no quería conectar un equipo de sonido más potente.

Al mismo tiempo, como cuento con una suscripción de Marvel Unlimited y a veces adquiero cómics en Comixology, uno de los principales usos que le doy a estos equipos es leer historietas. En ese sentido, la pantalla del iPad Mini es excepcional para esa tarea y, más allá de las falencias de la propia app de Marvel, debo reconocer que nunca se me había hecho tan cómodo revisar los servicios de cómics.

Lo mismo va para la lectura de libros, ya que conecté mi cuenta de Amazon y la experiencia de lectura solo estaba un escalón abajo de aquellos equipos diseñados específicamente para esa labor.

Otro de los factores relevantes tiene relación con el Apple Pencil, pero debo reconocer que como hace años dejé el lápiz en reemplazo del teclado, la acción de tomar notas simplemente ya no es parte de mi día a día. Al mismo tiempo, la opción de utilizar ese implemento para hacer sketches obviamente transforma al equipo en un potente aliado para diseñadores, ilustradores y dibujantes, entre otros, pero no para alguien que dibuja personas con palos. Por eso mi acercamiento a sus opciones fue limitado, pero debo recalcar que es completamente funcional.

Un aspecto con el que Apple busca subirse al carro de la innovación tiene relación con una serie de aplicaciones de realidad aumentada, con alternativas interactivas enfocadas en un factor educativo, pero que también buscan volcarse a acciones cotidianas, ya que por ejemplo el iPad Mini es ideal a la hora de utilizar una app de Moleskin llamada “Flow” que permite tomar notas o dibujar. Y en términos de entretenimiento, esa función de AR también se puede comprobar con el juego Angry Birds AR: Isle of Pigs lanzado en una primera fase de forma exclusiva en IOs. Claro que ese juego brilla más en 2D.

Ahora, considerando que en términos de realidad aumentada la cámara es clave, esa función en el iPad sigue limitada a un detalle no menor: su potencia no está pensada para ser uno de los principales ganchos de venta. Esta mini tablet cuenta con una cámara de 8 megapixeles que cumple con lo básico, pero que no es la mejor opción con poca luz o con los días nublados que marcan a esta temporada en el hemisferio sur. Pero claro, nadie compra una tablet pensando en la cámara.

En términos generales, también tengo que mencionar que el puerto de cable de Lightning a USB es un retroceso, considerando que el iPad Pro ya tiene un USB-C, pero por otro lado la batería es tan potente, que tampoco tuve la necesidad de cargar el dispositivo y buscar el cable en cuestión.

En definitiva, y volviendo a las dudas iniciales, el nuevo iPad mini es un equipo potente que se transforma en una gran opción, especialmente por la portabilidad que entrega su tamaño. Y más allá de mi desapego hacia el concepto de las tablets, debo reconocer que este iPad Mini es ideal tanto en aspectos de entretenimiento como para hacer uso de las aplicaciones más potentes que le sacan el jugo al Apple Pencil. Y al revisar los costos de las opciones más onerosas que concreta la compañía en este apartado, esta opción económica está más que justificada como la que probablemente es la mejor tablet pequeña

El módelo de 64GB se puede encontrar en tiendas en $380mil pesos chilenos y su versión de 256 GB (Wi-Fi+Celullar), que es la que aquí probé, llega a los $520 mil pesos chilenos

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