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Review | Super Mario Maker 2: Rehaciendo el remix perfecto

9 JUL 2019 / Reseñas

Review | Super Mario Maker 2: Rehaciendo el remix perfecto

Nintendo entrega una secuela que mejora todo lo hecho por la primera entrega.


Cuando salió el primer Super Mario Maker, su resultado final cumplía cabalmente los alcances de su propuesta que invitaba a diseñar niveles del clásico personaje de Nintendo. Tomando el control de la Wii U, teníamos la posibilidad de crear nuestros propios niveles, dejando en claro por qué no es tan fácil replicar la magia de Nintendo solo con elementos pre-hechos. En el camino podíamos explorar a los ítems y elementos de las entregas más populares de la franquicia del héroe del bigote.

Más llamativo aún, la experiencia colaborativa al centro de su experiencia, en donde nuestros niveles eran puestos a pruebas por otros jugadores mientras que teníamos la capacidad de explorar creaciones ajenas, terminó entregando el plus que convertía al Mario Maker en una gran experiencia. Aún cuando nos topábamos con el trabajo de verdaderos psicópatas que solo eran motivados por sus deseos de hacernos sufrir para intentar superar su nivel.

Super Mario Maker 2 no busca cambiar nada de lo que volvió al primer juego en una experiencia tan simple y gratificante, pero sus desarrolladores no se quedan en la mera opción de descansar en los mismos laureles. La secuela de Nintendo Switch expande las alternativas ya conocidas, no solo entregando más ítems para diversificar los niveles, sino que también incluye nuevas opciones en la experiencia en solitario. Aquello lo concreta con un modo de historia que da pie precisamente a lo mejor de una entrega que involucra a Super Mario: sortear niveles para llegar a la meta.

Tomando solo ese detalle, Super Mario Maker 2 es una experiencia mucho más completa. Si no te gusta crear niveles, puedes probar los desafíos realizados por otras personas alrededor del mundo. Si lo tuyo es poner a prueba más del ingenio de Nintendo, tienes niveles creados de forma soberbia por la compañía. Especialmente cuando subvierten las expectativas de lo que se supone define a la base de un juego de Mario.

El modo de historia nos invita a reconstruir el castillo de Peach y conseguir monedas para financiar la obra. En esa tarea, decenas de desafíos se van abriendo paso, mientras interactuamos con múltiples Toad.

Un nivel inicial, por ejemplo, reinventa la experiencia de las casas de fantasmas de Super Mario World para crear un puzzle en donde debemos agarrar múltiples llaves para llegar a la meta final. En otro debemos subirnos a un vehículo de payaso Koopa para avanzar por un castillo  y también están aquellos que piden nunca volver a tocar el suelo tras apretar el botón de salto. Obviamente tampoco faltan las opciones para escapar del sol.

En esa variedad está un verdadero recorrido por la historia del fontanero, en una propuesta que entrega esta experiencia de juego adicional ausente en la primera entrega y que aquí es completamente bienvenida.

Dichos niveles de juego, creados con las mismas opciones prehechas para la creación en Super Mario Maker 2, entregan ideas que uno puede expandir a la hora de armar sus propios niveles. Pero también está la opción del “Aula de Yamamura” entrega un tutorial con múltiples lecciones para la creación de niveles o los controles de Mario, pero aunque algunos tips son útiles, la verdad es que la forma en que todo está confeccionado es bastante aburrido.

Además de los desafíos mundiales ya conocidos, o un desafío de Mario sin fin que se convierte en una extenuante cabalgata por alocados niveles en su mayor dificultad, también existen opciones multijugador, incluido un modo global cooperativo y otro competitivo, pero debo reconocer que mi conexión casera no acompañó y no fue una experiencia atractiva.

Más allá de eso, todo lo de Super Mario Maker 2 está excepcional, entregando momentos dementes en su propuesta de creación y exploración de niveles personalizados. Y ya sea que quieras crear tu propia Mona Lisa de nivel, apreciar los Frankensteins ajenos o simplemente divertirte jugando nuevos, creativos y aberrantes desafíos en el modo historia, esta secuela expande y mejora todo lo que ya hizo al título original.

El primer Mario Maker ya era un imperdible que funcionaba como un remix que tomaba todo lo que convirtió a Super Mario en un clásico, para crear algo completamente nuevo. Tomando esa base, esta nueva entrega solo mejora lo que existía. Ambos factores llevan a consideran que, en el mundo de los videojuegos, no es menor lograr algo así. Por mucho que el fontanero siempre se las ingenie para explorar nuevos territorios de forma magistral.

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