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The Undertaker se despidió con una derrota en Wrestlemania 33

3 ABR 2017 / Wrestling

The Undertaker se despidió con una derrota en Wrestlemania 33

El enterrador se despidió simbólicamente de su carrera en el evento principal. Y aunque Roman Reigns se impuso, todos solo recordaremos el fin de una era.

Una vez que quedó claro que el evento principal de Wrestlemania se llevaría a cabo entre The Undertaker y Roman Reigns, surgió la alerta para la mayor parte de los fanáticos.

¿Sería posible que la WWE hiciera caer nuevamente al enterrador ante aquel luchador que han intentando meter hasta la tráquea como la próxima cara de la compañía?

¿El hecho de tener al Undertaker de evento principal implicaba que esta bien podría ser su última pelea?

Esas eran las dudas que se instalaron de inmediato ante el cierre de Wrestlemania 33, las que se reforzaron aún más una vez que se reveló que esta sería una pelea sin descalificación.

El resistido futuro de la WWE

Contra el legendario hombre muerto

Con el público manifestándose sin parar durante toda la lucha en contra de Reigns, el combate entre ambos luchadores estuvo marcado por el intercambio de ataques, con la intención de dejar en claro que ambos luchadores estaban al mismo nivel. Pero con cada golpe vitoreado del Undertaker, cada ataque de Roman contra el enterrador recibía sendos abucheos. Pero cada uno daba lo mejor de si en una pelea que se traslado hasta el ringside.

Pero cada vez que Reigns intentó demostrar que el ring de la WWE es su nueva yarda, The Undertaker sacó de la manga ataques como el Last Ride Powerbomb para dejar en claro que ese cuadrilátero solo tiene un dueño.

A partir de ahí, el hombre muerto intentó utilizar una silla, aplicándole una brutal patada en la cabeza a un Reigns que comenzó a recibir los silletazos en las costillas para aprender una lección: hay luchadores, hay yardas con las que es mejor no meterse.

Pero aún cuando The Undertaker resistió los “Superman Punch” de su rival, y respondió con un Chokeslam sobre la silla, la Tumba Rompecuellos tampoco alcanzó. Y tal como lo hiciesen en el pasado luchadores como Shawn Michaels o Brock Lesnar, Roman Reigns resistió el ataque final del enterrador y falló a la hora de intentar responder con su propia Tombstone.

Y luego llegó la hora, Reigns aplicó una lanza, pero The Undertaker respondió atrapándolo en su llave de rendición, el siempre devastador Hell’s Gate. No obstante, Roman demostró que podía soportar cada ataque del hombre de los superpoderes del averno.

Un silletazo. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. The Undertaker comenzó a recibir un ataque que demostró que Roman Reigns haría todo por ganar. Seis silletazos en línea y una tercera spear casi llevaron al Taker directo a la derrota. Pero el hombre muerto seguía resistiendo ante lo que ya parecía una derrota inevitable.

Una cuarta lanza y no, nada parecía hacer caer al enterrador. La gente se volvió loca de emoción. Roman Reigns no entendía cómo el fenómeno podía resistir. El público lo coreaba una y otra vez. Under-taker, under-taker, under-taker. Pero un Superman Punch más volvió a hacer caer al enterrador. ¿Sería este el fin?

Y en ese escenario, con un Undertaker que se negaba a caer, Roman Reigns aplicó una súper lanza reforzada para hacer caer al hombre muerto. Lo inevitable sucedió, pero la WWE no volvió al samoano en heel, un villano.

La segunda derrota en la historia para The Undertaker, en un final que no dejó conforme a nadie, pero que sí permitió que el público le diese una gran ovación al enterrador como homenaje a su legado.

Y una vez que el enterrador dejó sus guantes, su gabardina y su sombrero sobre el ring, no queda nada más que asumir que este es el final del camino. Este es el fin.

Gracias Taker, gracias por todo lo que entregaste.

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