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Saint Seiya: Legend of Sanctuary, una película que no estuvo a la altura

10 OCT 2017 / Anime

Saint Seiya: Legend of Sanctuary, una película que no estuvo a la altura

Una película que se estrenó el año 2014 cambiando la historia de las 12 casas y alejándose de todo lo que conocemos de Caballeros del Zodiaco.


Los live-action basados en anime son malos en un 99% de las veces, pero en ciertas ocasiones no tiene que ser un live-action para que la adaptación de una popular serie oriental deje mucho que desear. Este es el caso de Saint Seiya, que el año 2014 lanzó Los Caballeros del Zodiaco: La leyenda del Santuario, la cual con una animación computarizada no logró ni llegarte a los talones a su serie madre.

Los Caballeros del Zodiaco: La leyenda del Santuario o Saint Seiya: Legend of Sanctuary, corresponde a la sexta película basada en el manga y anime de Kurumada. Como su nombre lo indica la película busca recrear todo lo que corresponde al arco de las 12 casas, pero con una perspectiva nueva y con grandes diferencias en el argumento y los personajes.

Cabe mencionar que personalmente no me gusta la animación computarizada para el anime, ya son varios los ejemplos donde se ve que este formato queda corto al representar escenarios y personajes, pero en el caso de Saint Seiya el problema extrañamente no estuvo en esto.

El red ranger… perdón, Seiya.

Si pensamos en donde estuvo el error de esta película, yo diría que en convertir a los Caballeros del Zodiaco en una especie de Power Rangers.

Recordemos el filme, Saori es atacada por unos caballeros asesinos enviados por el Patriarca y llegan cuatro jóvenes a salvarla. Estos Jóvenes son Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun.

Hasta acá todo bien, se entiende que una historia de origen tomaría mucho tiempo, pero todo comienza a ponerse extraño cuando Seiya lanza una medalla con el símbolo de pegaso desde donde aparece mágicamente su armadura, algo así como una pokebola para la armadura o quizás su morpher al estilo Power Rangers.

Luego las cosas se ponen aún más extrañas: ya que las armaduras pueden cerrar en el rostro, dejando sólo a la vista los ojos, como si se tratara de un casco completo y acercándolos una vez más a los ‘jóvenes con energía’ que a los guardianes del universo.

Pero avancemos en la trama de este filme, Saori cambia completamente a su personaje del anime donde es una mujer fuerte y que conoce de la existencia de los caballeros, acá no sabe nada y al ver por primera vez a Seiya y compañía les pregunta quiénes son.

Luego la historia sigue con otros problemas que ya veremos, pero antes tenemos un primer vistazo a lo que se supone que es el santuario.

¿Recuerdan que las 12 casas tenían casas de piedra y el santuario era un lugar como de la antigua Grecia? Bueno, acá es una ciudad futurista, que se parece mucho más a Asgard, la ciudad de Thor en las películas de Marvel que a cualquier cosa vista antes en Saint Seiya.

Sin duda este cambio no tiene mayor sustento, cambiar cosas por cambiar, sin entender que muchas veces los fanáticos quieren algo fiel a la obra original y no que el director deje volar su imaginación haciendo lo que se le de la gana.

Tras cerca de 30 minutos comienza la aventura en las 12 casas, las armaduras de los caballeros dorados sin duda luce dado los brillos que le da la animación computarizada, Mu, luego Aldebaran aparecen en el filme, hasta ahí todo bien. Pero entonces llega lo impensado, lo más extraño y lo que hace que uno se pregunte ¿Qué estaban pensando?.

Aparece Máscara de la Muerte en escena para enfrentar a los Caballeros de Bronce, pero cuando uno se prepara para el combate, este comienza a cantar y de pronto la película se convierte e un musical… ¿Por qué? De verdad, innecesario.

Luego de su canción, Shiryu realiza mórfosis y enfrenta a Máscara de la Muerte, Hyoga decide quedarse con él y entre ambos comienzan a combatir.

Camus, Cáncer, Escorpión, comienzan a combatir los diferentes caballeros Dorados contra los de Bronce en combates que están bien animados, pero que nos hacen sentir que vemos cualquier cosa menos Saint Seiya. Cabe mencionar que Milo acá es una mujer, pero entre tanta licencias tomadas esto ya da lo mismo.

Se acerca el final, y ocurre otro momento que nos hace preguntarnos qué estamos viendo. El Patriarca se transforma y ahora está dentro de un ser gigante, y bueno su apariencia es como cualquier cosa menos algo que pertenece al universo de Saint Seiya.

Llegamos al final, Seiya utiliza la armadura dorada de Sagitario y salva a Saori. Cabe mencionar que con la armadura Seiya es una especie de centauro… sin comentarios.

Finaliza la película y uno queda con sentimientos encontrados, la animación era excelente, las batallas pudieron ser mucho mejores.

Sin duda Caballeros del Zodiaco merecía algo mejor, una adaptación que fuera fiel a la obra de Kurumada y no una re-imaginación, que definitivamente estaba más cerca de Power Rangers que de Caballeros del Zodiaco.

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