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La polémica que convirtió a Sexy Star en la luchadora más odiada

28 AGO 2017 / Wrestling

La polémica que convirtió a Sexy Star en la luchadora más odiada

En la pelea más comentada de Triplemania 25, la peleadora se salió del libreto y terminó lesionando a su rival Rosemary con una llave que aplicó con malicia

Dulce María García Rivas, más conocida como Sexy Star, es una de las luchadoras femeninas de mayor renombre en el competitivo mundo del wrestling mexicano. Con solo 11 años de trayectoria, la enmascarada peleadora se ha convertido en uno de los grandes rostros de la AAA y dio el salto al mundo gracias a Lucha Underground, lugar donde no solo se le vio peleando de igual a igual con sus colegas masculinos, sino que incluso terminó siendo coronada campeona máxima de aquella promoción, aunque fuera por un capítulo.

Pero durante la emisión de Triplemanía 25, el evento anual más importante de la lucha mexicana, quedó claro que lo único que le va quedando de Dulce a Sexy Star es el nombre de su cédula de identidad. La historia de este altercado se remonta al año pasado, cuando Sexy Star decidió retirarse del mundo de las peleas falsas para dedicarse al boxeo. En esa oportunidad renunció a su máscara, agradeció a la gente y comenzó a entrenar para su primera pelea de boxeo, derrotando a su rival en un enfrentamiento que ocurrió el abril.

Todo el mundo pensaba que de esa forma su relación con el mundo de la lucha había terminado. Pero en el mes de julio pasado, Dulce María volvió a colocarse la máscara y sorprendió a todos al regresar a un evento y volver a coronarse como Reina de Reinas, la máxima presea femenina en México. El regreso de Sexy Star comenzó con polémicas, de partida, porque la estrella ya se había retirado y porque la campeona anterior, Taya Valkyrie -quien también forma parte de Lucha Underground- renunció a AAA por traiciones y malos manejos detrás de cámaras. Se dice que la razón sería a que ella no estaba dispuesta a que, de la noche a la mañana, se le pidiera que perdiera el título contra Sexy Star, quien ya había estado retirada.

Y de esa forma es como la enmascarada de Monterrey llegaba como campeona a defender su cinturón en Triplemanía 25. La lucha sería una pelea de cuatro esquinas contra Lady Shani, Ayako Hamada y Rosemary. Esta última, actual contendora en GFW y la que representaba a “los gringos”, a pesar de ser canadiense. Y fue quizás por eso que Sexy Star decidiera alterar el guión de la pelea y realizar una de las peores actitudes que se puede tener sobre un ring de lucha libre: una lesión shoot.

Para los que no están familiarizados con el término, el shoot es cuando cualquier luchador o luchadora realiza algo que no estaba planeado, casi siempre con el fin de dañar a su rival. Esto puede ir desde un discurso shoot, en donde se hablan cosas que no están pensadas y permitidas solo para denostar al rival, hasta los ataques y lesiones shoot, que como podrán imaginar, son golpes y movimientos que a diferencia del curso natural de la pelea, están hechos solo para dañar al oponente de manera real. No tiene que ver con accidentes o lesiones provocadas por movimientos mal hechos, sino que es cuando los luchadores se dan con la pura intención de generar daño. Y eso es precisamente lo que hizo Sexy Star.

Algunos dicen que fue para mandar un mensaje a Taya, quien comenzará a trabajar en GFW, otros, que fue un desquite provocado por la mala relación detrás del ring entre Sexy Star y Lady Shani. Lo cierto es que finalizando la pelea, Sexy Star se encontraba aplicando un armbar para ganar la pelea, y a pesar de que su oponente se rindió, que la campana sonó y que el árbitro ya había parado la pelea, la movida se siguió ejecutando hasta provocar una lesión en el brazo de Rosemary.

En el video se aprecia claramente incluso, cuando Rosemary logra zafarse de la movida y Sexy Star la sigue aplicando, una conducta que ni siquiera sería bien vista en una pelea de MMA.

Obviamente la reacción del público fue negativa, pero por sobre todo, la de sus colegas luchadores y luchadoras, quienes se volcaron a las redes sociales a condenar lo que, para el círculo del wrestling, fue una violación a la confianza que cada uno deposita en otro.

Incluso Cody Rhodes, el ex luchador de WWE ahora enfocado en el mundo independiente, llamó a sus colegas a no contratar a Sexy Star en sus próximos eventos.

Sexy Star se refirió al tema diciendo que ya se había disculpado y que había sido un accidente, ya que ese había sido el final planeado. Pero su historia fue desmentida por la propia Rosemary, quien en un comunicado escrito a través de Twitter realizó sus descargos sobre el hecho sin precedentes en su carrera.

En resumen, la canadiense trató a Sexy Star de mentirosa, tanto dentro como fuera del ring, que la única razón por la cual su rostro no estaba roto en este momento es porque una voz en su cabeza le seguía repitiendo “No vayas a caer en la prisión mexicana” y agradeciendo tanto a sus colegas como a la comunidad de la lucha por condenar de manera universal esta actitud, incluyendo a sus dos compañeras en la lucha, quienes también “debieron soportar la mierda de Star durante el combate“.

“Somos una familia y nos tenemos que proteger. Si violas ese principio, no eres bienvenida“, sentenció Rosemary, acabando quizás con una carrera que al parecer nunca tuvo que haber vuelto del retiro.

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