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Shirley Walker: Sinfonía a la Luz de una Batiseñal

5 SEP 2017 / Series

Shirley Walker: Sinfonía a la Luz de una Batiseñal

La compositora se merece un monumento en el corazón del fandom y debiese ser el primer nombre al hablar de las bandas sonoras del Caballero Oscuro.


Shirley Walker. Shirley Walker. Shirley Walker.

Participó en las bandas sonoras de ‘Apocalypse Now‘ y ‘El Corcel Negro‘ para Francis Ford Coppola. Trabajó con John Carpenter, gracias a quien se convirtió en la primera mujer compositora de Hollywood en firmar un proyecto de alto presupuesto. Orquestó para la dupla de Ron Howard / Hans Zimmer. Compuso la banda sonora de la primera serie de Flash. Dejó estupefactos a los músicos de la ‘Sinfonia of London’ cuando se plantó frente a ellos para hacer sonar el Batman de Danny Elfman con aquellos tintes de retorcido tono Wagneriano que la versión de Tim Burton requería.

Space: Above and Beyond, Spawn Animated, Batman Beyond, Teenage Mutant Ninja Turtles… Batman: La serie animada.

¡¿Cómo es que Shirley Walker no tiene un monumento en el corazón del fandom?! ¿Cómo es que la mujer que puso la música a la mejor película del Cruzado Encapotado (Batman: La Máscara del Fantasma) no es el primer nombre que viene a nuestras mentes cuando hablamos de las bandas sonoras del Caballero Oscuro?

No lo sé. Pero trataré de contribuir a cambiar eso.

Un poco de contexto. Fueron Bruce Timm y Eric Radomski los que vieron a Shirley Walker al frente de la orquesta en un ‘making of’ de la Batman de Burton en la televisión. Extrañados de que no fuera el mismo Elfman que condujera su partitura (“¿Quién es esta señora?”), la imagen les quedó grabada.

Durante el desarrollo de BTAS, las siglas en inglés que definen a ese monumento que marcó un hito para la animación de superhéroes, la opción de contratar a un compositor en jefe para la serie fue un camino de una sola vía. Querían que la serie tuviera el tono de lo logrado por Elfman en Batman y en Flash, donde el ex Oingo Bongo había compuesto tan solo el tema central de la serie, detalle desconocido por los nóveles productores. Cuando vieron que los créditos eran de una dama llamada Shirley Walker, la decisión estaba tomada.

Shirley Walker llegaba así a integrar un muy selecto listado de compositores a cargo de tareas titánicas en la producción musical de WB. Desde Carl Stalling y Milt Franklyn, la tradición del estudio en relación a la música en la animación había sido muy comprometida. Y aunque no eran ya los tiempos de tener una orquesta contratada a tiempo completo y por ello, la forma de trabajo había cambiado.

Fue el Productor Musical, Doug Frank, quien más apoyó la idea de generar un nuevo sistema para la incipiente resurrección de los días de gloria de la Animación del Estudio. La llegada de Steven Spielberg y sus Tiny Toons y Animaniacs, puso al veterano Bruce Broughton como el ejemplo que BTAS terminaría por seguir.

El punto era que no se podía hacer la serie con la escuela de las pistas de audio recurrentes. No podían usarse los temas típicos de cuando el personaje descubría el misterio o intentaban ocultar algo de sus esposas y que en cada episodio se repitiera la misma estructura. Por dos motivos específicos: el primero, porque la aproximación narrativa a la serie tenía un cariz completamente distinto, y segundo, porque era Batman.

Siendo el Superman de Fleischer uno de los referentes obligatorios para BTAS, hubo una exploración sobre el ethos de los personajes de DC que marcó la propuesta de la serie, tanto visual, narrativa y musicalmente: Estos personajes eran los Dioses del siglo XX. Tal como Fleischer demostró, llegar a ese imaginario y recorrer desde el Olimpo (Metrópolis) hasta el Hades (Arkham Asylum) no sólo era perfectamente viable, era prácticamente obligatorio. Y eso fue exactamente lo que hizo Shirley Walker, generando un tono musical que sigue siendo irrefutable en la categoría.

La simplicidad que parece tener el tema central de Batman, que Elfman había compuesto y Walker conducido y que ahora fuera recogido y adaptado como pieza central de la serie es el mejor ejemplo de lo complejo que era ese trabajo. Unas pocas notas que pasaban de un inicio sombrío y oscuro para luego levantar a una secuencia heroica se convertirían en una pieza vital e ineludible. A partir de ahí, Walker desarrolló su propio tema para El Caballero Oscuro, uno pensado para tener múltiples opciones de continuidad musical, según el requerimiento del episodio.

El “batisonido” sería retomado en cada episodio de diversas formas: acción, heroísmo, oscuridad, dolor, recuperación, nobleza. La misma Walker explica el funcionamiento de ello en este clip.

Batman es, al fin y al cabo, una fuerza del bien alimentada por el dolor, y eso puede demostrarse con la música de forma definitiva. El mejor ejemplo de eso está en que los mismos creadores vieron que ese potencial y en la secuencia de créditos no aparece ningún texto que lleve el nombre de la serie ni del personaje principal.

“Nunca es un buen día en Gotham City”.

Esta frase era una de las instrucciones básicas que Walker entregaba a su equipo. Lo consideraba la clave en la estética musical de la serie y quería que los demás lo entendieran así. Porque claro,  el sistema ideado en WB permitió que Walker compusiera ella misma la banda sonora de los primeros episodios, y generó casi la totalidad de los leitmotifs de cada personaje, pero lo gigantesco de la tarea hacía indispensable un equipo de trabajo a la altura. Es necesario detenerse en ambos aspectos.

El primero son los “leitmotifs”.

Walker diseñaba estos ‘temas centrales’ de cada personaje en función de los detalles de su personalidad individual. Dos-Caras tenía una melodía con altibajos. Con Mr Freeze usaba campanas para describir su estado congelado. Con Batgirl recurría al sonido más clásico de Capa y Espada cual Franz Waxman. Había xilófonos para la locura “romántica” de Harley Quinn. Y tronaban las percusiones en bronces para Maxie Zeus, etc etc.

Pero obvio, ya lo saben, un héroe es sólo tan grande como su villano, y si hay un villano gigante, ese es el Joker. El tema del Joker es la antítesis total del de Batman, no es una melodía sincrética y específica, sombría y heroica. Muy por el contrario, es evasiva y brillante y alegre, hasta que desciende a la oscuridad de su locura. Caótica y chillona, una melodía que silbaría un loco en su celda, recordando algún programa añejo de su niñez mientras espera la peor de las condenas. Es más, el mismo Joker terminaría por hacerlo en un episodio.

Con toda esta preparación en la mesa, Shirley Walker daría otra pequeña batalla en su camino a ser una de las piezas claves de esta obra que cumple ya 25 años: reunir a su equipo.

Una de las cosas que debe saberse de Walker es que fue una pionera a un nivel que poco puede dimensionarse hoy. Venía de un mundo en donde las mujeres músicas eran una minoría, las compositoras son una rareza, y las compositoras de bandas sonoras que trabajaban con cierta regularidad en Hollywood… bueno, debe decirse, no existían. Shirley Walker fue la primera, aunque quizás ella misma hubiera sacado algunos ejemplos para negar ello, en perspectiva histórica es innegable.

El punto es que, con todo lo que tuvo que demostrar su talento para llegar a posicionarse en donde estaba y ser respetada por sus pares, no planeaba quedarse quieta y no hacer algo al respecto. Así que decidió crear un grupo de trabajo con jóvenes y no tan jóvenes, pero desconocidos talentos. Lolita Ritmanis, Harvey Cohen, Michael McCuistion y Kristopher Carter terminarían por ser los principales, pero el total de los que llegarían a los créditos era de algunas docenas.

Su trabajo de mentora era sumamente dedicado, co-componía, reorquestaba, corregía y eventualmente, entregaba la tremenda responsabilidad de componer a alguno de sus subordinados. El nivel de exigencia era altísimo, más aún porque Walker y su equipo tenían desde un máximo de 4 semanas hasta un mínimo de 3 días para poner la banda sonora a un episodio. La confianza de los productores y directores era tal, que alcanzado cierto punto, no había supervisión más que la del mismo equipo. Y llegar a esas cotas en esos tiempos, no era nada sencillo.

Walker tenía un visión muy peculiar sobre no entorpecer el estilo de la serie sobre-musicalizando, vicio en que la animación suele caer. Más aún, no sobreexplicar el efecto sonoro. Eso hizo que la música destacara mucho más de manera cinemática en estas cortas y nada tradicionales animaciones. Era el sello de Walker. No importaba si un capítulo de dos partes tuviera distinto compositores tras las partituras, la forma y el fondo estaban tan definidas como las calles ‘Dark Deco’ de Gotham.

Sopesar lo que hizo Shirley Walker en BTAS es agridulce. Musicalmente hablando, sentó un precedente en hormigón armado y que hasta el día de hoy es perseguido por sus pares. Al revisar su legado, las series que continuarían el éxito de ese ya lejano atisbo al mejor Batman fuera de los cómics, es ver esa herencia plasmada.

Bruce Timm humildemente reconoce que no confiaba en que Walker y su equipo darían con el tono que él buscaba para Batman Beyond, y que el demo que le presentaron se convirtió en uno de sus tesoros más apreciados.

Para las series posteriores, no había duda de a quien llamar. ‘Dynamic Music Partners’ se convertiría luego en la empresa que fundarían Ritmanis, McCuistion y Carter (Cohen falleció el 2007) y que pondrían las notas detrás de Superman, Justice League, New Teen Titans, Marvel’s Avengers Assemble y un largo etc. Su mentora había escogido y educado bien.

La misma Lolita Ritmanis recalca: “Existía la noción bizarra de que una mujer compositora sonaría “femenina” y un hombre compositor “masculino”, Shirley tiró ese concepto por la borda con BTAS, y pavimentó el camino para muchas de nosotras“. Esto, sin embargo, sigue siendo muy poco. Sólo el 3% de las bandas sonoras en Hollywood son firmadas por mujeres…

Cuando a Shirley Walker le preguntaron si tenía conciencia de a cuanto ‘fan boy’ llegaría con todo el material que había logrado con el tiempo, contestó:

“Soy tan solo un fanboy nerd de corazón. Quizás para cuando tenga 120 años alguno de ellos se convierta en director y contrate a la compositora que hacía la música con la que creció”.

Pero eso no pasó. Lo que si pasó fue que algunos de esos niños crecieron y se volvieron compositores:

Crecí con la música que Shirley Walker y su equipo hacían para BTAS. Corría desde la escuela para ver los episodios y escuchar los temas y variaciones para cada personaje. Años más tarde, cuando llegué a armar mi primera banda sonora para la TV, sabía que debía buscar la consistencia cinemática que ella había alcanzado. Creo que su memorable música es indiscutiblemente el mejor ejemplo de composición para una serie de TV”

Bear McCreary. Compositor de Battlestar Galactica, Walking Dead y Agents of SHIELD.

Shirley Walker era una Maestra Orquestadora que realmente entendía la forma, pero a la vez, entendía la narrativa. Siempre tengo su legado en mente, con todo lo que hago. Es el estandar de excelencia. No siempre tengo éxito en ello, pero siempre aspiro a alcanzar ese nivel.

Christopher Drake. Compositor de ‘Batman: Arkham Origins’, ‘Batman: Under The Red Hood’, ‘Wonder Woman’ (2010) y, a mi humilde parecer, la mejor banda sonora para una película del Murciélago: ‘Batman The Dark Knight Returns’.

Shirley Walker falleció el 30 de Noviembre del 2006. Dejó uno de los legados musicales más importantes de las últimas décadas en Hollywood. Fue Vice-Presidenta de la ‘Society of Composers & Lyricists’ y estuvo en cada asociación que representara y ayudara a los músicos en Hollywood. Uno de los estudios de grabación y post producción en WB lleva una placa con su nombre.

En el 2014, la ‘Asociación Estadounidense de Compositores, Autores y Editores’ (ASCAP, por su sigla en inglés) instauró el ‘Shirley Walker Award’ para “Quienes consigan alcanzar nuevos estandares de excelencia y diversidad en la música para Cine y Televisión”.

Probablemente ella, con la humildad que tanta fama le dio, hubiera declinado el premio. Lo cual no debiera impedir que la ovacionáramos en público.

Su nombre era Shirley Walker.

Y también fue la madre de Batman.

 

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