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Star Fox 2: la historia del clásico perdido de Nintendo

27 JUN 2017 / Videojuegos

Star Fox 2: la historia del clásico perdido de Nintendo

Guardado por 22 años en alguna bóveda de Nintendo, la segunda aventura de Fox McCloud finalmente verá la luz este año. ¿Pero por qué se perdió?


El anuncio de la nuevas SNES Classic Mini no dejó a nadie que haya crecido en la década los 90 con indiferencia. Cada uno de los 21 juegos que vendrán incluidos en el re lanzamiento de la consola de 16 bits de Nintendo trae algún tipo de memoria asociada para los que crecimos con la, para muchos, mejor consola de Nintendo en su historia.

Todos menos uno: Star Fox 2. Y no porque el juego sea malo o haya sido poco memorable. Simplemente no podemos generar memorias de un juego que nunca ha sido lanzado.

Star Fox 2 llega en calidad de estreno a una consola dedicada a la nostalgia, pero también a la justicia. Y es que la historia de Star Fox 2 es la de una de las víctimas más tristes que cayeron durante la guerra de las consolas a mediados de los 90.

Para entender la importancia de Star Fox 2, debemos remontarnos hasta el año 1993, cuando el juego original era lanzado para el Super Nintendo.

Star Fox fue, en su momento, un juego único en su clase, diseñado exclusivamente para establecer una diferencia de peso con el rival de ese entonces, la Sega Genesis. El cartucho de Star Fox parecía ser un cartucho como cualquier otro, pero poderoso. ¿La razón? En su interior se encontraba un chip llamado Super FX, el cual permitía darle un empujón gráfico a la consola para poder mostrar cosas que la competencia no podía.

En el caso del juego de naves, se trataba de los gráficos poligonales que generaban la ilusión de estar viajando a través de un espacio tridimensional.

Lo que no todos saben es que si bien Star Fox es una idea y una propiedad intelectual de Nintendo, no habría sido posible sin la intervención de un estudio británico llamado Argonaut Games.

Argonaut Games fue la empresa que diseñó el chip Super FX, tras trabajar en conjunto con la compañía japonesa en un prototipo de un juego poligonal de vuelo, llamado NESGlider. La empresa le prometió a Nintendo que podrían hacer un juego con gráficas 3D y superar a la competencia, solo si ellos les permitían incluir un procesador dentro del cartucho para aliviarle la carga de procesamiento a la consola.

Nintendo accedió y así es como Argonaut se encargó de la creación de un chip cuyo poder de procesamiento era incluso mayor al que incluía la propia consola. Mientras Nintendo diseñó los personajes, la historia y entregó las guías sobre el contenido que el juego debía tener, el trabajo duro de la programación, cayó en manos del estudio británico.

Tal como estaba previsto, Star Fox resultó ser un éxito que trascendió a su capacidad gráfica. Tanto así que la dupla volvió a trabajar, un año después, en otro juego tridimensional para la consola: el Stunt Race FX. Y su siguiente proyecto, obviamente, sería una secuela del popular Star Fox.

Se dice que apenas fue lanzado el primer Star Fox, Argonaut comenzó a trabajar en una secuela, con nuevas ideas y una escala mayor, dando aun más libertad a los jugadores que en el primer juego, donde si bien el movimiento era 3D, la estructura de las etapas seguía siendo lineal.

Star Fox 2 incluía más personajes, más etapas y una nueva versión del chip Super FX que era 2 veces más poderoso que el anterior. Y por como se veía en las demos  que Nintendo llevó a diferentes ferias como la CES, se trataba de un juego listo para ser vendido en la época navideña.

Pero en el año 1995, el escenario era completamente distinto. En Japón ya habían sido lanzadas la PlayStation y la Sega Saturn, dos consolas cuya base eran la gráficas poligonales, con un poderío mucho más grande que el de la SNES, aun con la ayuda del chip Super FX. Ante la amenaza de la competencia, Nintendo preparaba el lanzamiento del entonces Nintendo Ultra 64 para la navidad del 95 y de pronto la secuela de Star Fox se volvía un problema.

La compañía decidió que la SNES no necesitaba más juegos con gráficas 3D por dos motivos: su competencia ya los estaba haciendo mejor, por lo que el juego se vería pobre en comparación al resto. Y además, necesitaban vender su propio proyecto, por lo que lanzar un juego como Star Fox 2 tan cerca del estreno de su nueva consola podía hacer que mucha gente optara por quedarse un tiempo más con su Super Nintendo.

El problema es que Argonaut Games ya había trabajado duro en la secuela de su obra maestra, tanto así que cuando Nintendo tomó la decisión de cortar a Star Fox 2 de sus planes de lanzamiento, el juego estaba en un 95% de su desarrollo. La empresa, esperanzada en que la compañía revertiría su decisión, lo completó, envió al proceso de control de calidad y depuró todos los bugs. Star Fox 2 estaba listo para ser lanzado al mercado. Pero nunca ocurrió.

Lo peor de esta historia es que finalmente el Nintendo 64 fue aplazado para 1996, lo que habría dado tiempo suficiente para que Star Fox 2 fuera la canción de despedida del Super Nintendo. En vez de eso, el código del juego quedó guardado como una reliquia de la compañía. Pero eso no significa que el título fuese olvidado por Nintendo.

Al contrario, Star Fox 2 fue uno de los juegos más influyentes para el futuro de la franquicia. Shigeru Miyamoto señaló en su momento que el 30% de las ideas de Star Fox 64 -considerado por muchos el mejor de la serie- fueron adaptadas de Star Fox 2. Y Star Fox Command, el juego de DS de la serie fue diseñado por Q Games, un estudio formado por varios miembros de Argonaut luego de que el estudio cerrara sus puertas el año 2004.

Además de eso, una serie de ROMs de Star Fox 2 fueron liberados a la red. Estos ROMs están basados principalmente en diferentes prototipos del título, está escrito totalmente en japonés y solo ha sido conocido gracias a traducciones hechas por fanáticos.

Pero la versión que se verá en la SNES Mini, que sale a la venta en septiembre, es la versión definitiva, el “master” que Nintendo nunca quiso o pudo liberar, hasta ahora. Es la traducción original del juego, con todos los bugs y las impurezas listas y optimizado para funcionar con el chip Super FX a tope.

Es por toda esta historia que la inclusión de Star Fox 2, más que un easter egg para los fanáticos de la consola, es saldar una deuda histórica de 22 años con uno de los colaboradores más innovadores que ha tenido la empresa. Recuerden, eso si, que para obtenerlo deberán pasar la primera etapa del Star Fox original. Un precio bastante bajo para poder ver la aventura que Fox McCloud siempre mereció tener.

 

 

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