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Stone Cold vs The Rock, el superclásico de Wrestlemania

13 MAR 2017 / Wrestling

Stone Cold vs The Rock, el superclásico de Wrestlemania

“La Serpiente Cascabel” y “El Campeón del Pueblo” protagonizaron una trilogía de enfrentamientos en el escenario más importante de la WWE. En Mouse repasamos su historia.


Los deportes más tradicionales como el fútbol, el básquet y el tenis, a lo largo de su historia, nos han regalado una serie de rivalidades excluyentes, encuentros que generan una atmósfera y una tensión distinta, acaso más pasional, y que el hincha espera con especial impaciencia por sobre el resto. Real Madrid y Barça, Lakers y Celtics, Sampras y Agassi, River Plate  y Boca Juniors, Borg y McEnroe, Bulls y Pistons, Rafa y Roger.

Me detengo en el tenis y, precisamente, en este último enfrentamiento. Su desempeño en las últimas temporadas y, principalmente, las lesiones que los aquejaron, invitaban a la desilusión. Aun cuando el deseo estaba presente siempre, resulta innegable que ni el más optimista de los fanáticos creía que Roger Federer y Rafael Nadal volverían a entrar a una cancha para enfrentarse en instancias definitorias. Pero pasó. No importaron los 35 años del suizo, ni el lastimado físico del manacorí. El pasado 29 de enero, otro homenaje al tenis se llevó a cabo en el Rod Laver Arena, en la final del Abierto de Australia. El deporte blanco nos regalaba una nueva versión de su superclásico.

En la lucha libre ocurre lo mismo. No es un deporte tradicional, ni está cerca de serlo, pero guarda cositas de éstos, y una de ellas precisamente está vinculada a las rivalidades históricas. Porque sí las hay. Bret Hart y HBK, Angle y Benoit, Hardy Boyz, Dudley Boyz y Edge & Christian, HHH y Mick Foley, Kane y Undertaker son sólo algunos de los “derbis” que brindó la industria.

El hombre frío como la piedra y el más electrizante

Dos de las superestrellas que protagonizaron la segunda mitad de los noventas, la era de la actitud, fueron Stone Cold y The Rock. “La Serpiente Cascabel”, como bien sabemos, fue vital para que la empresa de McMahon se impusiera a la poderosa WCW en la guerra de los lunes por la noche. Su polémico personaje, rebelde ante la autoridad, fanático de las cervezas, una  suerte de antítesis del luchador íntegro, y sus memorables luchas ante Bret Hart, Shawn Michaels, Kane y Undertaker, lo convirtieron en un ícono.

A The Rock le costó más. Recién en 1998, tras liderar la Nación del Dominio y sostener una serie de enfrentamientos contra D-Generation X y Triple H por el cinturón Intercontinental, pudo dar el salto a los combates estelares. Consolidado por su habilidad con el micrófono y su relación con el público, Vince le dio la oportunidad y tuvo su primera vez, derrotando a Mankind en Survivor Series, con ayuda de la Corporación.

Finalizada su rivalidad contra Foley, que los vio enfrentarse durante varios pague-por-ver, The Rock logró alzarse con la victoria. Pero ahora le esperaba un reto más grande: Stone Cold Steve Austin. Y nada más y nada menos que en la vitrina de los inmortales.

Wrestlemania XV: Victoria aplastante

La duodécima edición de la batalla real tenía como máximo favorito a Stone Cold. El calvo luchador iba por su triplete, tras alzarse con la victoria los dos años anteriores. Y respondió a ese favoritismo pese a ingresar primero, logrando mantenerse hasta el final de la lucha. Sin embargo, sobre el cierre, la interrupción del por entonces “Campeón Corporativo” sería clave para que, en un resultado no menos histórico que insólito, Vince McMahon lograse triunfar.

Como era de esperar, la noche siguiente, el jefe renunciaría a su opción de pelear por la presea máxima en Wrestlemania. Todo era alegría en La Corporación. Hasta que Stone Cold, acompañado por el comisionado Shawn Michaels, irrumpió en la pantalla gigante para anunciar que Vince había dejado escapar un punto trascendental: tras desistir a la oportunidad que le otorgaba haber ganado el Royal Rumble Match, su lugar en la vitrina de los inmortales lo ocuparía el último hombre que enfrentó en la batalla campal, es decir, él.

Así, el 28 de marzo de 1999, ante poco más de 20 mil almas, el First Union Center de Filadelfia albergó el primer enfrentamiento entre The Rock y Stone Cold en Wrestlemania. Tal como se visualizaba en la previa, fue una lucha no exenta de polémicas: la Corporación hizo todo lo posible para que su protegido fuese el vencedor. Pero no lo logró. Finalmente, tras casi diecisiete minutos, el hombre frío como la piedra se impuso con su movimiento final, La Paralizadora. 1 a 0.

Wrestlemania X-Seven: Todo por el título

Tuvieron que pasar dos años para que “La Serpiente Cascabel” y “El Campeón del Pueblo” se vieran las caras nuevamente en la vitrina de los inmortales. Esta vez sería en el que para muchos es el mejor Wrestlemania de todos los tiempos, la decimoséptima edición del evento. Los números lo respaldan: durante años fue la cartelera que más ganancias generó en la WWE y el evento pague-por-ver más comprado en la historia del pro-wrestling. Y, sin duda alguna, los grandes responsables de este éxito fueron Stone Cold y The Rock, quienes protagonizaron un evento estelar inolvidable.

67.925 personas se dieron cita en el Reliant Astrodome de Houston, Texas, ese 1 de abril de 2001 para ver el enfrentamiento de los dos principales luchadores de la compañía. “El Campeón del Pueblo” llegaba más maduro a la contienda: asumió una posición más importante en el plantel y se mantuvo en la órbita del campeonato durante toda la temporada, primero rivalizando ante Triple H y los McMahon y, posteriormente, frente a Kurt Angle, logrando el cinturón en No Way Out.

Por su parte, el hombre frío como la piedra se envolvió en un feudo con Triple H y, tras su final, depositó sus ojos en el título. Bajo esta premisa se adjudicó su tercer Royal Rumble Match el 21 de enero de 2001.

Así se construyó la pelea soñada. Ambos pasaban por su mejor momento por lo que era imposible determinar con certeza quién se alzaría con la victoria. Durante los shows de Raw y Smack Down! previos al evento, además, se desarrolló un conflicto en torno a la inclusión de Debra, esposa de Austin, que actuó como mánager de The Rock por expresa petición de Vince McMahon.

El anuncio de Howard Finkel durante la presentación, informando el cambio de estipulación de la lucha, ahora sin descalificación, era una inequívoca señal de lo que nos esperaba: un sinfín de finales falsos, Paralizadoras y Abismos Rocallosos a diestra y siniestra, la sorpresiva irrupción de Vince McMahon y una traición.

Tras poco más de 29 minutos, y ante la impotencia de no poder someter a su rival, aun cuando aplicó cuantas veces pudo su movimiento final, Stone Cold, ayudado por el jefe de la compañía, derrotó al “Campeón del Pueblo” tras golpearlo en dieciséis oportunidades con una silla. Un ataque desesperado, pero efectivo. Finalmente, “La Serpiente Cascabel” viraría a rudo tras el combate, celebrando su victoria con el que siempre fue su más grande rival, McMahon. 2 a 0.

La lucha, además, marcaría el fin de la era de actitud y la salida de The Rock durante un tiempo para grabar escenas en su rol como Mathayus, el Rey Escorpión. Recién pegaría la vuelta para la época de la Invasión.

Wrestlemania XIX: La revancha de The Rock

Corría el año 2003 y los fanáticos ya no lo creían posible. The Rock, poco a poco, dejaba de ser The Rock y se transformaba en Dwayne Johnson. Su carrera en Hollywood era la prioridad. Cada vez se lo veía menos en la WWE. Y Stone Cold no era el mismo de antes: todo indicaba que ya había quemado sus últimos cartuchos. Ya no competía por cinturones, lo había dado todo por la empresa y, con total seguridad, el juicio legal por maltrato a su ex esposa, Debra, lo tenía con la cabeza en otro sitio.

Pero contra todo pronóstico, tal como Federer y Nadal brindaron una nueva final de Grand Slam, “El Campeón del Pueblo” y “La Serpiente Cascabel” nos regalarían una última versión del superclásico de Wrestlemania. Nuevamente se encontraban frente a frente, a dos años de su último enfrentamiento, en la decimonovena edición del magno evento.

Sed de venganza: la historia se planteó en torno a la profunda frustración que sentía The Rock por nunca haber sido capaz de derrotar a Stone Cold. Porque, como el propio “Brahma Bull” afirmó, había logrado todo en la compañía, menos vencer al calvo luchador. En sus siete enfrentamientos previos, desde 1997, el hombre frío como la piedra siempre lo derrotó. Quería sacarse esa espinita. Y qué mejor escenario que Wrestlemania.

Así llegaron al Safeco Field de Seattle, Washington. Y, ante poco más de 54 mil espectadores, sin que importase el paso del tiempo, protagonizaron una de las luchas más atractivas de la jornada. Sería finalmente el turno del “Campeón del Pueblo”, que se impuso luego de aplicar tres Abismos Rocallosos sobre Austin.

1 a 2. The Rock marcaba el descuento, se sacaba la mufa y, por si fuera poco, retiraba a su más grande rival. Porque ese 30 de marzo de 2003, Stone Cold le diría adiós a la lucha libre profesional. Sería el fin de una rivalidad memorable, de una carrera histórica y de un trozo importante de la WWE.

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