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Summerslam: el evento donde Randy Orton se hizo grande

17 AGO 2017 / Wrestling

Summerslam: el evento donde Randy Orton se hizo grande

En el verano, en Evolution, como “Asesino de Leyendas” o parte de “La Autoridad”, Orton supo destacar y lograr algunas de las victorias más importantes de su recorrido en la industria.


No son muchos los luchadores que puedan presumir de un palmarés como el que posee Randy Orton. Y en tan poco tiempo. Hijo del vaquero Bob Orton, tras una corta estancia en el terreno de desarrollo, por entonces OVW, debutó el 2002 y, tan sólo un año más tarde, ya se perfilaba como el futuro de la empresa.

Los planes para Orton iban en franco aumento. Por eso no llamó la atención que escalase con tal rapidez: tras unirse a Evolution, la facción más dominante de la época, conformada por Triple H, Ric Flair y Batista, obtuvo el Campeonato Intercontinental en Armageddon 2003. Y sería solo el comienzo.

Un año más tarde, si bien perdió el oro ante Edge, llegaría su verdadera oportunidad de brillar: en el evento más caliente del verano. Semanas antes, el 26 de julio de 2004, en una nueva edición de Raw, “El Asesino de Leyendas” se quedó con una batalla real de 20 hombres para determinar al retador número uno al Campeonato Mundial de Pesos Pesados.

Sin embargo, pese a su triunfo y a la chance, el reto no era menor. Para abrazar el título, Orton debía lograr lo que su líder, Triple H, no fue capaz: imponerse a un Chris Benoit en su nivel más alto.

El 15 de agosto se llevó a cabo el combate. Fue el evento estelar de Summerslam. Y, además, la consagración de Randy: la prueba más contundente de que estaba para grandes cosas. Con tan sólo 24 años, derrotó a Benoit con su movida más famosa, el RKO, y se transformó en el campeón mundial más joven en la historia de WWE. Incluso, tras el combate, el canadiense retornó al cuadrilátero para reconocer a su rival y decirle: “Sé un hombre”.

Su primer reinado seguramente distó de sus expectativas: no tardó en perder el cinturón ante Triple H, quien lo traicionó. No obstante, aún había grandes planes para Randy. Tras un extenso feudo contra sus ex compañeros en Evolution, “El Asesino de Leyendas” fue por el pez gordo: decidió acabar con la racha de The Undertaker.

El inicio del feudo precisamente los llevó a una lucha en la vitrina de los inmortales, en Wrestlemania, donde “El Enterrador” se impuso. Pero Orton, más maduro y sin dejarse intimidar, no se conformó y, tras un corto período de ausencia a causa de una lesión, volvió para vengarse de Undertaker. Sus intervenciones le costaron en dos ocasiones la oportunidad de ser campeón al del Valle de la Muerte, lo que derivó en un nuevo enfrentamiento, esta vez en Summerslam.

El 21 de agosto de 2005, en el MCI Center de Washington, Randy volvería a dar un golpe a la cátedra. Y nuevamente en el evento más caliente del verano. En poco más de 17 minutos, y con la ayuda de su padre, que intervino en un momento crítico del combate, distrayendo a The Undertaker y permitiendo su recuperación, Orton logró aplicar su RKO “outta nowhere” para sorprender a los fanáticos y quedarse con el triunfo. Uno de los más recordados de su carrera.

Tras un par de derrotas, ante Hulk Hogan y John Cena, “La Víbora” volvería a reencantarse con Summerslam recién en 2009. Victoria sobre su archirrival, el rapero mayor. Posteriormente, le siguieron un amargo triunfo por descalificación sobre Sheamus en 2010 y una nueva coronación como Campeón Mundial de Pesos Pesados, ante Christian el 2011.

El 2013 fue otra gran edición de Summerslam para Orton. Tras haber conseguido el maletín de Money in the Bank meses antes, Randy ejerció su opción en el momento más inesperado: en el combate final de la jornada, cuando Daniel Bryan celebraba por fin haber logrado convertirse en la cara de la empresa, derrotando a Cena, “La Víbora” ingresó y, con ayuda de Triple H, árbitro especial de la contienda recién finalizada, alcanzó por séptima vez el Campeonato de la WWE. De paso, asumía el papel de protegido en “La Autoridad”.

En definitiva, así como Summerslam se convirtió en una pesadilla para algunos luchadores, como en el caso de John Cena, también es preciso señalar que es donde Randy Orton supo hacerse grande. Más allá de algún mal momento, como en el 2016, cuando Brock Lesnar le provocó una conmoción, el evento del verano se transformó en el favorito de “La Víbora”, el que lo vio coronarse como el campeón más joven de la historia; lograr victorias históricas bajo su personaje de “El Asesino de Leyendas” y volver a comprometerse como el rostro de la promoción, bajo el alero de Triple H y compañía.

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