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Condenan a 15 meses de cárcel al sujeto que propició un fatal caso de ‘swatting’

14 SEP 2019 / Actualidad

Condenan a 15 meses de cárcel al sujeto que propició un fatal caso de ‘swatting’

Casey Viner de 19 años también tendrá prohibido jugar videojuegos por dos años tras la irresponsable broma que acabó con la muerte de un hombre inocente.


Durante los últimos días de 2017 ocurrió uno de los casos más graves de swatting del que se tenga registro. Luego de una disputa por una apuesta en Call of Duty: World War 2, el jugador identificado como Casey Viner contactó al reconocido autor de swattings, Tyler R. Barriss, para que realizara un llamado falso a la policía de Wichita, en el estado de Kansas, Estados Unidos. Todo con la idea de vengarse de su rival, Shane Gaskill.

Sin embargo, Gaskill le había dado una dirección falsa a Viner y cuando la policía se hizo presente en su supuesto domicilio se encontró con Andrew Finch, un hombre de 28 años que no tenía nada que ver con esta broma de mal gusto y aún así murió a manos de la policía en la puerta de su casa.

A casi dos años de la muerte de Finch, este viernes Viner finalmente fue condenado por su participación en los hechos.

Según recoge NBC News, Casey Viner, quien ahora tiene 19 años, fue sentenciado a 15 meses de prisión y dos años sin realizar actividades ligadas a los videojuegos por el juez de distrito, Eric Melgren.

Viner se había declarado culpable por los delitos de conspiración y obstrucción de la justicia en abril de este año, admitiendo que había ocultado su responsabilidad en los hechos cuando se dio cuenta que sus acciones acabaron en la muerte de un hombre. El jugador que vive en Ohio había admitido estos cargos con la esperanza de salvarse de una condena a prisión, sin embargo, las condiciones ofrecidas por sus defensores no convencieron al juez.

Antes de la condena contra Viner, Tyler R. Barriss ya había sido sentenciado a 20 años de prisión por su rol en la muerte de Andrew Finch. Barriss se declaró culpable de 51 cargos por hacer llamadas falsas de emergencia y amenazas en todo Estados Unidos, incluyendo la alerta del 28 de diciembre de 2017 que fue solicitada por Viner y donde le informó falsamente a la policía de un supuesto tiroteo y secuestro en la casa que creían que era de Gaskill pero en realidad correspondía a Finch.

De acuerdo a la investigación, cuando la policía llegó al lugar tras la llamada de Barriss, Finch salió a abrir la puerta y un policía le disparó porque habría visto que acercó su mano a su cintura, lo que interpretó como la supuesta intención de tomar un arma.

Por otra parte, NBC cuenta que Shane Gaskill fue acusado como cómplice de conspiración por darle una dirección falsa a Viner y motivarlo a “intentar algo” tras su disputa. No obstante, el sujeto habría llegado a un acuerdo para un juicio diferido que podría permitir que se retiren los cargos en su contra.

Finalmente, la familia de Finch también demandó a la ciudad de Wichita y a los oficiales involucrados, pero el fiscal de distrito optó por no acusar al oficial que disparó contra Finch.

Desde que se reportó por primera vez este caso, la muerte de Finch ha impulsado el debate sobre el swatting, una práctica que data desde hace bastante tiempo pero que en los últimos años ha cobrado fuerza dentro del mundo de los videojuegos.

El swatting básicamente consiste en realizar una llamada de emergencia falsa para que la policía, y específicamente los equipos SWAT, se presenten inesperadamente en la casa de una persona. Evidentemente, como esto implica un gasto de recursos y también desvía la atención de estos servicios de las emergencias reales, no solo es una práctica peligrosa, sino que también puede ser perseguida como un delito.

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