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La carrera de Barry comienza en The Flash: Año Uno

10 MAY 2019 / Comics

La carrera de Barry comienza en The Flash: Año Uno

El primer número de la nueva historia trae a colación viejos elementos con una aproximación diferente y un futuro familiar pero prometedor.


Esta semana comenzó The: Flash Year One, la historia inserta dentro de la serie regular del velocista escarlata que pretende explorar sus orígenes en el marco de la continuidad del DC Rebirth.

The Flash: Year One, como toda las historias de Barry Allen desde 2016, es escrito por Joshua Williamson y en líneas generales su premisa es simple: Flash debe volver al pasado para recordar un elemento clave de su historia, que más adelante será fundamental para el destino del Multiverso.

En ese sentido, en el primer número de este arco expuesto en las páginas The Flash #70, Williamson comenzó contando el famoso origen del héroe- incluyendo el clásico accidente del rayo en su laboratorio- pero con un par de matices que al menos hacen promisoria esta nueva aventura del héroe de Central City.

Spoilers de The Flash: Year One a continuación.

spoiler

El “Año Uno” de The Flash comienza a propósito del viaje temporal en el que el villano Steadfast envía a la mente de Barry al final del número #69 de su serie regular. En ese sentido, la historia arranca en la infancia de Allen. Específicamente cuando en medio de un día de tormenta se oculta en el ático a leer los viejos cómics de su madre.

Cualquiera que conozca la historia de Barry Allen sabe que a su madre, Nora, le aguarda un trágico destino que marcará para siempre la vida del héroe. Sin embargo, las primeras páginas de esta historia no ahondan derechamente en eso, sino que plantean el cambio que sufrirá Barry tras la muerte de ella.

Así, de la mano del arte de Howard Porter y los colores de Hi-Fi,  Williamson se dedica a mostrar que Barry era un niño optimista y dispuesto ayudar al resto inspirado en lo que harían sus héroes: los personajes de los antiguos cómics como cierto velocista con un gorro de plata y apellido Garrick.

Nora, por supuesto, está orgullosa de su hijo y le pide que, independiente de lo que pase a futuro en su vida, no cambie. Pero con unos notables paneles el cómic nos deja en claro que la tragedia es inevitable.

Sin necesidad de contar nuevamente el asesinato y entramparse en todo el tema de Eobard Thawne, The Flash: Year One retoma la vida de Barry Allen 11 años después de aquella noche de tormenta.

En ese escenario Barry ya se desempeña como científico forense de la policía de Central City, una profesión que escogió para resolver el caso de su madre. Allen, como siempre, llega atrasado a una escena de crimen donde la historia aprovecha de introducir a August Heart, el personaje creado por Williamson y Carmine Di Giandomenico al comienzo de su carrera con The Flash, y quien luego sería revelado como el villano Godspeed.

A estas alturas de la historia Heart recién aspira a convertirse en detective, y Barry perdió aquella esperanza que lo caracterizaba de niño. Sumergido en la evidencia del mundo criminal de la ciudad, Allen ya no cree que exista un futuro mejor. Esto lleva al futuro velocista a encerrarse en su trabajo y descartar la posibilidad de siquiera conversar con Iris West, quien se presenta como una joven reportera en busca de una historia.

“Agust estaba equivocado. No importa cuán agradable sea el día, siempre puedo ver cuando se acerca una tormenta”, dice Allen. “Cada día miro las escenas del crimen recuerdo el horror del que es capaz la vida, y por el crimen en Central City es casi imposible mirar al futuro y ver algo positivo”.

Barry finalmente llega a su laboratorio y comienza analizar evidencia. Se hace de noche. Hay una tormenta. Y el resto es historia.

El accidente le dio a Barry supervelocidad, pero él aún no lo sabe y mientras los médicos luchan por salvar su vida la tragedia se mezcla con la esperanza, estableciendo el origen de quien será The Flash.

Cuando Barry despierta del coma no tarda en descubrir sus poderes, con la que a estas alturas es la clásica escena de la comida que cae. Y, en quizás el mejor punto de la historia, Allen procede a realizar lo más esperable de él en esta situación: analizar sus nuevas habilidades como el científico que es.

Así, el velocista se dedica por varias páginas a explorar la extensión de sus nuevos poderes ¿Cómo funcionan? ¿Pueden herir a otros? ¿Cuál es el mejor vestuario para probarlos? y finalmente ¿Cuáles son sus límites?

Pero como siempre en la vida de The Flash, cuando las cosas comienzan a marchar bien para él y deja a un lado sus preocupaciones, los problemas no tardan en llegar. Así, al darle rienda suelta a su velocidad, Barry se ve transportado accidentalmente a un futuro distópico.

Este futuro es dominado por The Turtle, pero eso está lejos de ser lo más interesante porque The Flash: Year One concluye con la presentación de la versión futura del héroe, algo así como “Old Man Barry” y la promesa de su próxima historia será El hombre que rompió la barrera del tiempo.

Evidentemente, esos puntos toman elementos del origen de la edad de plata de The Flash, donde luego de su primera batalla con The Turtle – o como era conocido en ese entonces Turtle Man- el velocista escarlata realizó su primer viaje en el tiempo, regresando al criminal del futuro Mazdan a su era.

Pero The Flash: Year One tiene una clara diferencia con esa y otras historias de origen del héroe en distintos medios: tras el accidente Barry no comienza rápidamente su carrera como el héroe que queremos, sino que le tomará un poco más de tiempo dejar atrás su pesimismo y salvar a Central City con una sonrisa en el rostro.

El primer número de The Flash: Year One fue lanzado en The Flash #70.

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