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Todo queda entre leyendas: El retiro de Shawn Michaels

22 MAR 2017 / Wrestling

Todo queda entre leyendas: El retiro de Shawn Michaels

Una revancha frente a The Undertaker significó el adiós de HBK, Mr. Wrestlemania, una despedida que nadie ha logrado superar.


Un feudo que se extendió durante un año. En el aniversario número 25 de Wrestlemania, se pudo ver uno de los combates que siempre soñamos para el evento más importante: Shawn Michaels vs The Undertaker. Un combate que le valió a ambos el premio a la pelea del año 2009.

Los dos hombres que más han cargado el peso del espectáculo más importante del entretenimiento deportivo nunca tuvieron la oportunidad de enfrentarse en aquel ring y frente a ese público. Esta fue la razón que Michaels puso en la mesa para exigir la lucha. Mr. Wrestlemania vs el hombre con la racha más larga en el evento. Una pelea que dejó en lo más alto el nombre de las leyendas, con el enterrador extendiendo su record a 17-0, pero que no terminaría hasta su siguiente versión.

La revancha de Mr. Wrestlemania

Tras el combate ese 5 de abril de 2009, en el aniversario 25 del evento, Michaels se alejó de WWE por un tiempo. Pausa o vacaciones, lo importante es que volvió luego de unos meses y lo hizo en grande: junto a Triple H y reviviendo a DX, logrando incluso ser Tag-Team Champions. El rompecorazones no tenía la necesidad del retiro, o por lo menos eso nos hacía entender. Fue así como, de la noche a la mañana, decidió desafiar a The Undertaker, pero este le entregó un rotundo no.

Durante la pelea estelar de Elimination Chamber (21 de febrero de 2010), The Undertaker debía defender su World Heavyweight Championship. En la celda lo esperaban John Morrison, R-Truth, CM Punk, Rey Mysterio y Jericho. Este último sería quien se llevase la victoria tras la interrupción de Shawn Michaels. Mr. Wrestlemania no toleraría que el Enterrador se negase a pelear con él.

Raw, 22 de febrero.  Shawn Michaels aparece en el escenario exigiendo la presencia de The Undertaker, aprovechando que estaría ahí. “Buscabas mi atención, ahora la tienes”, le dijo el Enterrador.  El dialogo fue corto y directo: el Rompecorazones entendía que el Deadman quería revancha por lo que le había hecho, así que le pidió que la tomara en Wrestlemania.

Acepto, pero con una condición: si me ganas, te quedas con la racha, pero si yo gano, tu carrera se acaba”, dijo el enterrador.

Fue en ese momento en que todos pensamos que se venía la esperada derrota. Por la cabeza de nadie pasó el retiro.

Shawn Michaels aceptó y otra vez estaría definiendo una carrera en Wrestlemania (dos años antes había retirado a Ric Flair). Para parte del público de WWE (y para quien escribe este artículo), el Rompecorazones era el único que podía quebrar la racha de The Undertaker. Por eso quizás dolió tanto el resultado final de la pelea y más cuando fue Lesnar quien lo hizo en WM XXX. La Bestia no ha sido ni la mitad de lo importante que ha sido Michaels, tanto para la empresa como para este evento, pero los resultados ya están.

Un combate para la historia, parte dos

La vara estaba alta entre los fanáticos. Es que después de tremenda lucha, no podía ser menos la revancha. No con dos cosas tan importantes en juego, como la racha y la carrera.

Y, la verdad, no lo fue. Nadie leyó los planes de WWE para retirar a Michaels. Ni siquiera su ingreso al University of Phoenix Stadium fue apoteósico como para imaginar un retiro. Pero que este combate reemplazara al main event como cierre, era señal de algo.

La primera parte del combate fue un poco lenta, pero no por eso buena. Heartbreaker (figura cuatro), Chokeslam, Tombstone Piledriver y unos intentos de Last Ride, Hell’s Gate y codazos desde las esquinas.

El combate era de ida y vuelta, sin un claro ganador. Ambos deslumbraban y estaban cerca de igualar la lucha de hace un año atrás.

Fue en la segunda parte del combate, tras el Moonsault a la mesa de transmisión que la lucha tomó un vuelo sorprendente.  Tras  un Last Ride, Shawn Michaels, acostumbrado a deslumbrarnos, saca un Sweet Chin Music de la nada, deja fuera de combate a su rival en la mesa, saltó sobre esta y lo obligó a volver al ring. Parecía que tenía el triunfo, parecía que la racha llegaba a su fin. Sweet Chin Music, conteo. 1,2… y el hombre muerto se levanta. Fue ahí que nos dimos cuenta que venía lo impensado.

El rompecorazones no lo puede creer. Se levanta y carga su pierna, avanza, pero Undertaker lo recibe con un chokeslam. Está demasiado cansado para aplicar un conteo. Lo espera y aplica otro Tombstone Piledriver. Parece que es todo. 1,2… Michaels se sacude. ¿Era una luz de esperanza para los que no quería creer lo que parecía el retiro? Claro que sí. Pero, tal como le pasó a él cuando retiró a Ric Flair dos años antes, su cuerpo ya no daba más.

“Levántate” le gritaba Undertaker, mientras el Rompecorazones se afirmaba de sus piernas para hacerlo. El Deadman preparaba su clásica señal previa a terminar un combate, pero se arrepiente. Michaels lo mira y lo hace él, lleva su puño a la cara del Enterrador y este se enoja. Tombstone, brazos cruzados y el momento más triste para los fanáticos de Shawn. La lucha había terminado.

Llegaba a su fin una de las mejores peleas en la historia de Wrestlemania, pero más que eso, llegaba a su fin la carrera de Shawn Michaels. Un hombre al que nunca, incluso en sus apariciones siguientes, se le han notado los años encima. Un hombre que entregó todo a la empresa y que no se cansó de regalarnos momentos para el recuerdo.

Así se cerraba la historia de uno de los más grandes luchadores que ha visto el wrestling y que hoy es parte activa de la empresa cada vez que se le necesita. Un profesional de primera clase, que no derramó una lágrima al bajar del ring y que nos dio una clase de lo que es hacer bien la pega durante25 años de carrera.

Debemos ser unos agradecidos de seguir disfrutando a Michaels porque, lo quieran o no, Wrestlemania no sería lo que es sin él.

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