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Un ser mitológico llamado “El Hombre del Maletín”

10 MAY 2017 / Deportes

Un ser mitológico llamado “El Hombre del Maletín”

Carga con una triste y mala fama, pero no se le ha podido probar ninguna correría. Tampoco tiene identidad, pero se le puede describir: Negro completo, con guantes incluidos, y hartos fajos que se reparten al final de cada temporada.


Al menos en el fútbol chileno, nadie le ha podido probar alguna de sus andanzas. Sin embargo, carga con una triste fama. Tampoco tiene cédula de identidad, y sólo se le conoce como el “Hombre del Maletín”, un ser que acostumbra a aparecerse en la parte final de cualquier torneo. Podría hacerlo en las primeras fechas pero lo evita: perdería su esencia y su aura.

No existen fotos que lo retraten, pero se le puede describir: Un señor vestido íntegramente de negro, con guantes negros (quizás para no dejar huellas) y que porta un maletín también negro y que está lleno de billetes.

El “Hombre del Maletín” es un ser mitológico. Existe, pero no hay registros de su presencia cuando está en juego un título o un descenso. Eso sí, y aunque no hay una fecha establecida, su nacimiento se produjo en los tiempos en que los equipos del balompié nacional pagaban los sueldos a sus jugadores los días 105 de cada mes.

Si se toma en cuenta que la gran mayoría de los campeonatos y las pérdidas de categoría en el fútbol chileno se definieron en diciembre de cada año o en enero si es que el calendario se atrasaba (los “inviernos de antes” eran más bravos que los de ahora y provocaban prolongadas suspensiones), la presencia del “Hombre del Maletín” podía verse como tentadora ¿A alguien le vendría mal una platita extra para financiar la navidad y el año nuevo, más si el sueldo se cobraba recién el día 105?

A pesar de la mala fama, el “Hombre del Maletín” es generoso pues nunca entrega el dinero sólo a una persona sino que lo reparte en todo el equipo. Es decir, todos tocan su porción. A lo sumo, algunos quedan fuera, pero hay reparto en esta pasada. Muy diferente a las mafias de las apuestas, las que generalmente otorgan “incentivos” a ciertos jugadores: al delantero que las tire afuera, al defensa para que cometa faltas cerca del área o al arquero para que se quede parado en un tiro libre…

El “Hombre del Maletín” es la razón por la que -se dice- un equipo ya descendido -o sea, el primero, segundo o como mucho tercero más malo de todo un campeonato- juega como si fuera el Brasil de 1970 el partido que puede dejar sin título al gran favorito, que le ganó durante la temporada a todos los demás (incluso de visita, en la ronda anterior, a este mismo equipo).

O bien, el “Hombre del Maletín” es el motivo -dicen las malas lenguas- por la que un equipo que no pasó de la nota 3,5 durante el torneo aparece en la última prueba con un 7,0 y, de esta manera, evita el infierno y asegura una temporada más en Primera.

Se ha hablado de él en muchas ocasiones, como en aquel 7-1 de Palestino a Rangers en Talca por la última fecha del torneo de 1994, resultado que salvó a los de Colonia de jugar la Liguilla de Promoción que terminó disputando Coquimbo Unido. Pero como se ha señalado, nadie ha podido confirmar alguna de sus correrías y hasta ahora se ha salvado de caer a los tribunales que podrían enviarlo al corredor de la muerte.

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