*

Los videojuegos son amor

12 JUL 2018 / Videojuegos

Los videojuegos son amor

Risas, llantos, enojos, decepciones y reencuentros. Nada define mejor nuestra relación con los videojuegos que la de un tormentoso pero inolvidable amor.

Esta semana hemos sido particularmente duros con los videojuegos. Dijimos que no son deporteque no sirve si solo los miramos e incluso le arrebatamos su condición de artePero si hay con lo que concuerdo con muchos de los comentarios que recibimos es que estamos siendo demasiado injustos. Y es que de poco sirve ponerse a definir a los videojuegos sobre lo que no son, antes de que hablemos de que es lo que son.

Y tras horas pensando sobre qué es la característica principal que los define, lo que nos motiva a jugar por horas y a portar con orgullo una camiseta con el logo de una compañía, no pudimos llegar a una sola respuesta. Porque los videojuegos en realidad son muchas cosas a las vez.

Son la risa que ver a Mario cambiando de traje con cada objeto que encuentro.

Son la rabia que produce la muerte de Aerith.

Son la alegría de derrotar por fin a un jefe de Dark Souls.

Son la satisfacción de escuchar el sonido de la PS One encendiéndose.

Un videojuego es arrepentirse de haber apagado las luces para jugar Resident Evil.

Es el alivio de haber pasado la etapa 547 de Candy Crush.

Son los saltos que das en la silla cuando sale el trailer que no esperabas durante el E3.

Son los momentos en los que sueltas el control sólo para poder escuchar Stickerbrush Symphony

Son tu primera cena de pollito.

Es perderse en el mapa de un Castlevania solo para darse cuenta que la puerta estaba a un salto de distancia.

Son las navidades en donde tus padres le aciertan al regalo que esperabas.

Y después cuando gastas tu primer sueldo en un autorregalo.

Son la esperanza de que ahora sí vamos a pasar el raid.

Es enojarse con Joel.

Es sacarse una foto con ese cosplay perfecto del Master Chief.

Es comenzar a reconocer los nombres que aparecen en los créditos.

Es comprarse un manubrio para imaginar que se siente manejar un Ferrari.

Los videojuegos son el EVO Moment #37

Los videojuegos son el reencuentro con una consola vieja después de 20 años.

Son una tarde entera jugando FIFA.

O desvelarse para terminar un juego porque no tenías tarjeta de memoria.

Es sacar a tu amigo papero de la ronda de Mortal Kombat.

Son la emoción de tu primer killstreak.

O el plot twist de Spec Ops: The Line.

Los videojuegos son el festival de New Donk City.

Un videojuego es completar el Pokédex.

Es también decepcionarse de No Man’s Sky.

Es no querer que termine el Skyrim.

Es sobrevivir a un Zerg Rush.

Es jugar con tres Gokús en Dragon Ball FighterZ.

Es pasar horas en un foro debatiendo si Sonic es mejor que Mario.

Es salir a defender que son deportes, arte o un streaming.

Es el cansancio de jugar Guitar Hero en Expert.

Y es descubrir que se puede pasar el Super Mario Bros. en menos de 5 minutos.

Los videojuegos son todas las memorias que tenemos sobre ellos y eso nadie nunca nos lo va a poder quitar. Podemos alegrarnos, enojarnos, llorar y hasta distanciarnos de ellos, pero de alguna manera siempre van a volver y eso se debe al lazo afectivo que nos han ayudado a crear.

Y está bien que queramos defenderlos, porque eso es lo que uno hace con las cosas que uno quiere.

Los videojuegos son amor, y cuando se hacen sin amor se nota.

Seguir leyendo