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Wolfenstein 3D, el padre de los shooters cumple 25 años de historia

5 MAY 2017 / Videojuegos

Wolfenstein 3D, el padre de los shooters cumple 25 años de historia

Punto de inicio para muchos jugadores en el mundo de los shooters, el clásico cumple hoy un cuarto de siglo y en Mouse hacemos un repaso de su historia. ¡Vamos!


Inicios de la década de los 90′. El modelo de negocios de la industria de los videojuegos era el shareware (primer episodio del título se distribuía gratuitamente, pagando si uno quería el resto de ellos) y los juegos circulaban en disquetes de 3 1/2 y 5 1/4. Los efectos de sonido eran realizados por un parlante interno en los PC y, si uno tenía la suerte de contar con una tarjeta de sonido, la música que uno podía escuchar correspondía a midis con un gran acabado.

¿Recuerdas esta imagen? A nosotros se nos vino a la cabeza cuando escribíamos de este juego.

Ahí, en aquella época donde Call of Duty, Battlefield, Overwatch y otros juegos de disparo en primera persona (FPS, por sus siglas en inglés) actuales estaban lejos de ver la luz, aparece la historia de un espía americano llamado B.J. Blazkowicz que debía escapar de una base nazi. Así es como nace Wolfenstein 3D, el título que marcó un antes y un después en la historia del género de los FPS.

Su nombre se debe a que está basado en el videojuego Castle Wolfenstein, lanzado en 1981.

El 5 de mayo de 1992 fue la fecha escogida para lanzar el juego desarrollado por Id Software (que tiempo después lanzó Doom y Quake) y publicado por Apogee, el cual corría en DOS.

Id Software, que venía del éxito de Commander Keen, un juego de plataformas en 2D, dio un giro radical al pasar a las tres dimensiones.

Wolfenstein 3D se distribuyó en disquetes de 3 1/2 y 5 1/4.

Tres episodios componían sus aventuras, aunque al tiempo después fue complementado con otros tres capítulos más, los que se situaban cronológicamente antes de los primeros tres.

Uno de los puntos más llamativos de Wolfenstein 3D para la época fue su apego a un hecho en específico: la Segunda Guerra Mundial, lo que trajo consigo la gran aparición imágenes de Hitler, quien era el enemigo final del capítulo 3 (que es, en estricto rigor, el último del juego), de esvásticas y de sangre, además de una simulación 3D estable.

Hitler tenía dos fases a derrotar: en un principio estaba en un traje mecánico equipado con cuatro metralletas. Al quitarle la mitad de la energía, el traje se rompe y combate sus armas se reducen a dos.

La temática y la violencia del juego generaron rápida reacción. En Alemania la comercialización del juego fue prohibida por la aparición de esvásticas, además de su contenido enfocado en la Alemania Nazi (el midi de la intro era “La bandera en alto”, himno nazi compuesto por Horst Wessel). Y ojo, que esto no quedó ahí.

Las esvásticas incluso componían el modelado de escenarios.

Versión de Super Nintendo

A inicios de los 90′, consigo mejoraba la calidad gráfica de los videojuegos y la cantidad de títulos lanzados, también aumentaba el realismo, y, por consiguiente, la violencia de estos. La aparición de Mortal Kombat, sumado a títulos como Doom, Lethal Enforcers, entre otros, hicieron que se creara la ESRB, entidad que calificó los juegos para orientar a quienes los compraban.

La censura y el atenuar versiones originales al momento de trasladar el juego a una consola fueron frecuentes. Wolfenstein 3D fue objeto de ello también, siendo esto más notorio en su port de Super Nintendo.

Todas las referencias al nazismo fueron sacadas, la sangre del protagonista solo aparecía cuando su energía vital era reducida, los perros fueron sustituidos por ratas, la Alemania Nazi de la versión DOS fue renombrada como “Estado Maestro” y el enemigo final, que es Adolf Hitler en la edición original, fue cambiado por un enemigo llamado “Staatmeister” (a la imagen de Hitler en los muros le borraron la esvástica y el bigote).

El argumento inicial muestra claramente la sustitución de la Alemania Nazi por el “Estado Maestro”. Imagen: captura.

Las mutaciones del videojuego no pararon ahí. Wolfenstein 3D en Japón también sufrió alteraciones considerables en su hilo argumental. El enemigo no era Adolf Hitler ni el Staatmeister, sino un tal Adolf Trautmann que resucitaba a los muertos con un virus experimental llamado “Medicina LDD4”. La misión de Blazkowicz es detenerlo.

Otros ports

Wolfenstein 3D no solo salió para Super Nintendo. Dada su popularidad, el título también fue lanzado en Macintosh, Apple IIGS, Acorn Archimedes, NEC PC-9801, Panasonic 3DO, Atari Jaguar y Gameboy Advance.

Además, puedes jugarlo en la página web oficial de Wolfenstein (esta plataforma fue lanzada para el aniversario 20 de la saga, http://3d.wolfenstein.com/game_EU.php).

Influencia posterior

Si bien para algunos Maze War (1973-1974) es el primer título que sentó las bases de lo que es el género de los FPS, Wolfenstein 3D fue el que masificó el concepto de los videojuegos de disparo en primera persona (su gran cantidad de ports a lo largo de los años así lo demuestra), algo que Doom al tiempo después potenció de manera considerable.

El mismo Doom, Rise of the Triad, Hexen y Heretic se vieron beneficiados tanto del éxito de Wolfenstein 3D como del modelo de negocios de shareware. Que los juegos corrieran de disquete en disquete, con el título de “Wolf3D”, ayudó a su fácil expansión.

Doom II le rindió homenaje con dos escenarios ocultos: Wolfenstein y Groose (mapa 31 y 32 respectivamente), los cuales contaban con escenarios similares a los de Wolfenstein 3D, aunque con enemigos algo distintos.

Tanto Wolfenstein como Doom sirvieron de influencia para todo lo que conocemos hoy y lo que vimos en el camino: Duke Nukem 3D, Quake, GoldenEye 007, Tom Clancy’s Rainbow Six, Half-Life, Project I.G.I., Medal of Honor, Unreal Tournament, Counter Strike, llegando a los mencionados al inicio como Overwatch, Call of Duty, Battlefield, y podemos seguir enumerando. La lista es interminable.

Además, MachineGames junto a Bethesda lanzaron también un 5 de mayo, pero de 2015, Wolfenstein The Old Blood para PlayStation 4 y Xbox One.

Wolfenstein: The Old Blood es hasta la fecha el último título lanzado de la saga.

Algunos son nostálgicos por jugar unas fichas, otros por los clásicos de PC (a inicios mediados de la década del 2000 denominados abandonware). ¿Te animas a jugarlo nuevamente? No tienes que usar siquiera un disquete.

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