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Wrestlemania: El evento que cambió a la lucha libre

13 MAR 2017 / Wrestling

Wrestlemania: El evento que cambió a la lucha libre

En 1985 se concretó la idea revolucionaria de Vince McMahon.


La década de 1980 fue trascendental para el negocio de la lucha libre en Estados Unidos. Por un lado, la Hulkamania entregó a la superestrella de reconocimiento masivo, a partir de la participación de Hulk Hogan en Rocky III y su definición como héroe americano, al ganar su primer título mundial ante el villano Iron Sheik.

El otro elemento definitorio, para convertir a la entonces WWF en un producto nacional para Estados Unidos, fue la creación del denominado Super Bowl de la lucha libre: Wrestlemania.

Instalándose como el PPV más longevo de la historia de la lucha libre profesional, Wrestlemania es capaz de atraer a la siempre necesaria nueva audiencia para la compañía y también define el éxito de los ingresos que logra la familia McMahon. Para los fans, es el punto culmine de un año de historias, el momento en que grandes feudos tienen su clímax y en donde las leyendas nacen.

Pero no todo era así al comienzo.

La necesidad que motivó el nacimiento de Wrestlemania

Lo primero que hay que dejar en claro es que el único que creyó en Wrestlemania fue Vince McMahon.

A fines de 1984, tenía una idea, un gran concepto para transformar a su empresa regional, que solo concretaba eventos en la costa este de Estados Unidos, en un titán que expandiera su nivel de influencia. Pero esa situación molestaba a los dueños de las otras compañías, acostumbrados a respetar la vieja regla de los territorios que evitaban la competencia entre las organizaciones.

Claro que Vince McMahon no tenía problemas en contratar luchadores de otras empresas y arrasar con sus rivales para lograr su sueño de lograr llevar a la WWF a todo Estados Unidos. Y para concretar aquello, su idea consistió en crear un nuevo evento, aprovechando los buenos números que comenzaba a arrojar la compañía y los tratos televisivos que permitían tener la anhelada mayor exposición en el país.

Para garantizar el tour de la WWF que la convirtiese en una empresa nacional, los problemas radicaban en obtener los fondos. Por eso pensó que la creación de un súper evento, algo que saliese de la norma habitual, podría ser el gran paso de lograr sustentar los recursos necesarios.

La inspiración nació a partir de lo que la rival NWA concretó en noviembre de 1983, al crear Starrcade. Pero ese evento, en donde un ensangrentado Ric Flair tomó el relevo del legendario Harley Race, no captó la atención de McMahon precisamente por la lucha libre.

Todo le hizo más click porque dicho evento popularizó el uso de la televisión de circuito cerrado, que permitió la transmisión simultanea en una veintena de cines del sudeste del país.

Pero aunque Vince pensaba en grande, y su interés era hacer un evento muchísimo más grande que Starrcade,  sus colaboradores más cercanos no estaban convencidos debido a los fracasos que McMahon tuvo con la transmisión de la pelea crossover entre el mejor de todos, Muhammad Ali, y el luchador japonés Antonio Inoki, además de un salto que concretó Evel Knievel sobre el río Snake. Además, estaba el importante pago que se hacía para que varios canales de televisión diesen más exposición a su show All-Star Wrestling.

Pero el dueño de la WWF no escuchó los reparos, arriesgó todo con un súper evento nacional, y con ello cambió el rumbo de la historia de la lucha libre.

La alianza clave con MTV

Un par de meses antes de la fecha dispuesta para el primer Wrestlemania, disputado el 31 de marzo de 1985, las cosas no pintaban bien para la WWF. La venta de entradas no estaba permitiendo sustentar los fondos necesarios para pagar los 200 cines que emitirían el evento.

Claro que en una carrera contra el tiempo, Vince contactó a una firma de relaciones públicas de Nueva York, Bozell & Jacobs, que aprovechó un factor que no estaban considerando: el interés que estaba teniendo MTV en la lucha libre. luego de que el capitán Lou Albano apareciese en el videoclip “Girls Just Want to Have Fun” de Cyndi Lauper y emitiese el exitoso especial The Brawl to End it All, que se transformó en lo más visto en la historia del canal de música.

El denominado Rock ‘n’ Wrestling Connection, que permitió la colaboración entre la WWF y MTV, fue capitalizado por Vince McMahon para crear una historia en la que Lauer y Albano se enfrentaron, representando a dos luchadoras que saldarían la disputa. Pero ese fue solo el primer punto, ya que una vez que el conflicto se saldó, y la cantante entregaría un reconocimiento a su rival, en escena entró el gran Roddy Piper, el villano más importante de la lucha libre.

En medio del ataque, Hulk Hogan salió en defensa de Lauper, dando pie a una lucha titular que se definiría en el especial The War to Settle the Score y que sirvió, en febrero de 1985, para definir la pelea principal de Wrestlemania.

La atención mediática

Aunque la visión influyó en el éxito de Wrestlemania, también hubo un factor de suerte: la sucesión de hechos que captaron la atención de los medios sobre la WWF.

En primer lugar, a cuatro meses del gran evento, John Stossel tuvo acceso al Madison Square Garden para entrevistar a diversos luchadores. No obstante, el reportero tuvo la mala ocurrencia de preguntar a David “Dr D.” Shultz si la lucha libre era falsa. Resultado: un par de certeros golpes enviaron a Stossel al suelo en dos ocasiones.

Este incidente generó gran atención, lo que provocó que MTV transmitiese en vivo y en horario prime time el combate entre Hogan y Piper, lo que llevó a que The War to Settle the Score tuviese aún más audiencia que The Brawl to End it All.

Claro que el éxito también generó una disputa. Aunque la WWF estaba duplicando sus ratings, en MTV estaban convencidos que no estaban siendo los mayores beneficiados. De hecho, ahora querían lograr una tajada de la torta. Pero como le intentaron meter la mano en el bolsillo, Vince cortó la relación con MTV poco antes de Wrestlemania.

El camino, sin embargo, ya estaba pavimentado. Cuatro días antes del evento, la firma Bozell & Jacobs  logró que Hulk Hogan estuviese en el talk show de Richard Belzer. Una vez que el conductor le pidió a Hogan recibir un candado a la cabeza, cuestionando el poder del campeón. Eso provocó que Hogan aplicase tal presión, que Belzer terminó inconsciente en el suelo. Y con una herida en la cabeza.

La noche antes de Wrestlemania, concretaron la pieza final: Hulk Hogan, acompañado de su compañero Mr T, fueron los invitados especiales de Saturday Night Live.

Ese fue el último gran acto de promoción que garantizó que miles de personas repletasen los cines pagando 15 dólares para ver el show de shows.

“El evento de lucha libre más grande de todos los tiempos”

Un total de 19 mil 121 fans asistieron al Madison Square Garden el 31 de marzo de 1985 para ver el primer Wrestlemania. Más de un millón de personas vieron el evento a través del circuito cerrado de televisión en cines. Todos fueron testigos de un evento que no fue precisamente el mejor en términos de lucha libre, pero sí fue algo nunca antes visto cortesía del gran número de celebridades presente, ya que Vince tenía claro que necesitaba atraer a nuevos fans para lograr el ansiado éxito.

Mr. T fue la principal estrella invitada, siendo parte de la pelea principal en la que hizo equipo junto a Hulk Hogan, con Jimmy Snuka en su esquina, para enfrentarse a Roddy Piper y Paul Orndorff, que tenían el respaldo de Bob Orton. Y estaba ahí no por su nula capacidad de lucha, sino por la atención que lograba concitar para elevar una lucha que brilló más por ser la culminación necesaria para cerrar la noche y enviar a la gente contenta a sus casas por la victoria “de los buenos”.

Pero también estaban Billy Martin, ex dueño de los New York Yankees, la cantante Cyndi Lauper, que acompañó a Wendi Richter para recuperar su título ante Leilani Kai, e inclusive Liberace fue el invitado especial para cronometrar el tiempo del main event que tuvo a Muhammad Ali como árbitro. Vince tiró la casa por la ventana y de regreso obtuvo más de 4 millones de dólares que, en ese tiempo, eran algo impensado para un evento de una noche de lucha libre.

Al día de hoy, cada ciudad que alberga un Wrestlemania ve cómo sus ingresos se disparan, obteniendo más de 100 millones de dólares gracias a los gastos de aquellos turistas que llegan para ser testigos del evento que nadie se puede perder.

El día que cambió todo

Durante las últimas tres décadas, Wrestlemania se ha instalado como el evento de lucha libre que hay que ver, gracias al enfoque que ha tenido desde el día 1. La influencia de las más de 100 celebridades que han participado, ha marcado constantemente a las carteleras, atrayendo a gente que normalmente no vería a este show. Desde actores a cantantes, modelos, atletas e inclusive estrellas de reality show convertidas en Presidentes.

Pero de forma más importante, los luchadores también se han hecho su nombre, con grandes combates sucediendo en la denominada vitrina de los inmortales. Hulk Hogan enviando contra la lona a Andre el Gigante en Wrestlemania 3, el clásico combate entre Randy Savage y Ricky Steamboat, la lucha de una hora entre Shawn Michaels y Bret Hart, la trilogía de peleas entre Stone Cold y The Rock, el agrio recordatorio del momento de gloria de Chris Benoit, el retiro de Ric Flair, la racha de The Undertaker, el fin de una era a manos de Brock Lesnar y el gran momento de Daniel Bryan.

Todos sucesos que comenzaron a cimentarse a partir de una visión de Vince McMahon que no era ni siquiera compartida por sus más cercanos colaboradores, pero que terminó revolucionando a la luche libre y convirtiendo a la WWF en el titán que actualmente es la WWE.

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