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Los shows de la WWE sin fans por el coronavirus han abierto una puerta muy rara

17 MAR 2020 / Wrestling

Los shows de la WWE sin fans por el coronavirus han abierto una puerta muy rara

Hasta nuevo aviso, los programas se harán sin fans en un reciento cerrado. Eso incluirá a la próxima edición de Wrestlemania.


La lucha libre, por definición, es un espectáculo que requiere de un público. Sin la audiencia en vivo que compre el relato sobre el ring, pierde una parte de su esencia.

Pero a raíz de la contingencia del coronavirus, la WWE está llevando a cabo precisamente sus programa de televisión sin fans desde su centro de entrenamientos en la ciudad de Orlando, lugar que también albergará al próximo Wrestlemania. El mismo que solo se transmitirá por el streaming de la WWE Network y canales de PPV.

En ese escenario, el resultado de todo lo que están haciendo es algo muy raro. En el pasado, en situaciones excepcionales como una pelea entre The Rock y Mankind durante el show de medio tiempo del Super Bowl, la compañía ha realizado combates de arenas vacías.

Ahora, sin embargo, son la norma. Una que genera presentaciones luchísticas que, aunque involucran a gente con mucho talento, carecen de ambiente. Y eso definitivamente no representa buenas noticias para lo que se hará en Wrestlemania, probablemente el show del año que requiere más emoción en vivo.

A pesar de que las luchas podrían tener un plus, ya que el propio factor de ausencia de audiencia remarca las habilidades y performance de lucha pura, quitándole puntos al aspecto de show que marca al “entretenimiento deportivo” de Vince McMahon, lo realmente raro involucra a las “promo”. Aquellos discursos que caracterizan a la lucha, que permiten potenciar a cada personaje y definirlos.

Sin audiencia, estas declaraciones ahora se han convertido en extrañas presentaciones de un aspecto más teatral y que sacan a la luz el carácter actoral de los luchadores.

El mejor ejemplo es lo que ocurrió el viernes pasado en Smackdown, en una interacción entre John Cena y Bray Wyatt, quienes tendrán una pelea en Wrestlemania.

El coronavirus vació los estadios t convirtió a la locura de alto octanaje de la lucha profesional en una obra de Beckett terriblemente tensa“, dijo un usuario en Twitter, por ejemplo.

O lo que sucedió este lunes, en el programa RAW, con Edge desafiando a Randy Orton a un combate de Last Man Standing. De una u otra forma, profundiza la rivalidad. Pero segundo a segundo, se siente el vacío de las ovaciones u abucheos inexistentes.

La WWE siempre ha tenido el sentido de que, pase lo que pase, el show debe continuar. Lo han hecho tras muertes de luchadores en PPV, tormentas de nieve que han paralizado Estados Unidos y ahora con el coronavirus.

Más aún, ante la paralización de ligas deportivas como la NBA, la compañía de Vince McMahon tiene una oportunidad de entregar contenido en vivo sin la competencia que generalmente tiene mayor audiencia. Es por eso que, de una u otra forma, también implica una oportunidad que no desaprovecharán.

Pero definitivamente el vuelco que ha generado el coronavirus ha abierto una puerta muy extraña a un aspecto de la lucha libre que rara vez se ha visto. Sin embargo, luchadores como Rey Mysterio ya han declarado que harán “un esfuerzo para darles momentos recordables” a la audiencia, “especialmente en estos momentos tan difíciles que todos estamos viviendo”.

Y sin esa audiencia, lo que más se realza es el esfuerzo de los luchadores, ya sea para exponer a la lucha libre, como para conectar con una audiencia que en vivo está ausente y ahora solo está al otro lado de la pantalla.

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